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I N F O R M A C I O N
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Pais: Japon
Ciudad: Tokio
Año: 2012
Temporada: Primavera
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A Place to Escape
:: Ciudad de Tokio :: Catedrales
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A Place to Escape
Ese día había hecho tantas cosas por la mañana, había ido de compras para llenar la despensa de su hogar como también comprar las cosas necesarias para cocinar solo para sobrevivir toda la semana, y también había limpiado completamente su departamento, era fin de semana y esas cosas se debían aprovechar cuanto antes, las clases aun no comenzaban, así que poco importaba que se entretuviera haciendo detalles como esos.
Pronto el atardecer cayo, y estaba a punto de cenar, recordando que debía pasar primero por lo último de las compras, un insignificante cartón de leche, suspirando levemente pues en realidad no le gustaba salir de noche, sabía que había cosas haya afuera mucho mas en esa parte de la cuidad, pero sin más que hacer tubo que armarse de valor, y llevarse alguna daga escondida en una de sus botas altas, y salió de ahí cerrando su departamento perfectamente por seguridad para ir hasta la tienda que estaba a mas de dos cuadras en zonas muy habitadas, pero al final aquellos vampiros siempre solían ser más listos, siendo una Yohei no había problema, pero le fastidiaba tener que toparse con alguno siempre cuando salía de noche, incluso comenzaba a pensar que los atraía de una forma u otra, quizás por el hecho de saber que era una cazadora.
Apenas pasaba por la primera cuadra y se dio cuenta como algunas luces comenzaron a apagarse, era normal en ella, en realidad ese odio que tenia por las criaturas nocturnas era solo miedo, aunque si tuviera que elegir a quien debería temerle más, era a su propia familia de ángeles, que eran mucho más terribles que cualquier demonio o vampiro, o eso era lo que creía ella. Tenía un mal presentimiento, alguien la estaba siguiendo pero no podía especificar que era, sin embargo debido a la presencia que tenia podía adivinarlo, disimuladamente hizo como si acomodara una de sus botas, pero también saco la pequeña pero peligrosa daga de ahí, llevándosela a la manga y escondiéndola ahí, continuo caminando a lo largo de una calle, la tienda aun quedaba a la vuelta de la esquina, debía llegar lo más rápido posible, comprar lo debido y regresar con cuidado, sabía que si aquel vampiro se acercaba, iba a tener que enfrentarlo en una batalla irremediable, estaba a punto de cruzar una de las calles la cual parecía totalmente vacía por excepción de algunos faroles a lo lejos, cuando de repente un perro grande y feroz apareció cerrándole el camino, rápidamente saco su daga dando unos pasos hacia atrás hasta tocar de nuevo la acera teniendo cuidado con el escalón mientras fruncía el ceño, estas cosas siempre le pasaban cuando se le ocurría salir de noche,
-No eres un perro en verdad… me venias siguiendo…- pronuncio llegando al centro de la acera mientras escuchaba como aquel perro gruñía con claras intenciones de despedazarla si daba un paso en falso, debía darse prisa porque de vez en cuando había gente a los alrededores, pero antes de que pidiera hacer algo con la daga aquel perro se lanzo sobre ella y mordió su muñeca quitándole la daga de la mano, chillando para terminar tumbada en el suelo cayendo sentada sobre el asfalto, rápidamente se incorporo intentando alcanzar la daga, pero el perro volvió a tirarle una mordida prensándose solo de la de manga de su vestido, decidiendo mejor huir jalando con fuerza su ropa terminando por rasgarla, comenzó a correr con todas sus fuerzas con la mano herida, debía darse prisa y encontrar un refugio o solo un lugar alejado donde pudiera atacarlo con su poder elemental, el perro en realidad parecía bastante feroz, muy poderoso y ágil, con una pequeña daga no sería suficiente para acabar con él, debía hacer un plan rápido, intentando ganar ventaja se dio cuenta de que paso la tienda, ahora no sabía a dónde ir, las demás calles solo parecían más peligrosas de lo normal, fue cuando encontró una gran catedral con aquel cerco abierto, quizás para que las personas entrasen para rezar a la hora que quisieran, sin otro remedio entro por aquellas puertas para acercarse a cada una y cerrarlas con intención de ganar algo de ventaja, corrió rápidamente a los grandes portales, pero estos estaban cerrados, empujándolos se dio cuenta que estaba temblando de forma nerviosa y por ello no tenía fuerzas para empujar la puerta, tenía miedo de no poder eliminarlos esta vez, además de que acababa de descubrir un miedo aparente hacia los perros gigantes y violentos, comenzando a pensar que debía optar por subirse a un árbol como los gatos.
Pronto el atardecer cayo, y estaba a punto de cenar, recordando que debía pasar primero por lo último de las compras, un insignificante cartón de leche, suspirando levemente pues en realidad no le gustaba salir de noche, sabía que había cosas haya afuera mucho mas en esa parte de la cuidad, pero sin más que hacer tubo que armarse de valor, y llevarse alguna daga escondida en una de sus botas altas, y salió de ahí cerrando su departamento perfectamente por seguridad para ir hasta la tienda que estaba a mas de dos cuadras en zonas muy habitadas, pero al final aquellos vampiros siempre solían ser más listos, siendo una Yohei no había problema, pero le fastidiaba tener que toparse con alguno siempre cuando salía de noche, incluso comenzaba a pensar que los atraía de una forma u otra, quizás por el hecho de saber que era una cazadora.
Apenas pasaba por la primera cuadra y se dio cuenta como algunas luces comenzaron a apagarse, era normal en ella, en realidad ese odio que tenia por las criaturas nocturnas era solo miedo, aunque si tuviera que elegir a quien debería temerle más, era a su propia familia de ángeles, que eran mucho más terribles que cualquier demonio o vampiro, o eso era lo que creía ella. Tenía un mal presentimiento, alguien la estaba siguiendo pero no podía especificar que era, sin embargo debido a la presencia que tenia podía adivinarlo, disimuladamente hizo como si acomodara una de sus botas, pero también saco la pequeña pero peligrosa daga de ahí, llevándosela a la manga y escondiéndola ahí, continuo caminando a lo largo de una calle, la tienda aun quedaba a la vuelta de la esquina, debía llegar lo más rápido posible, comprar lo debido y regresar con cuidado, sabía que si aquel vampiro se acercaba, iba a tener que enfrentarlo en una batalla irremediable, estaba a punto de cruzar una de las calles la cual parecía totalmente vacía por excepción de algunos faroles a lo lejos, cuando de repente un perro grande y feroz apareció cerrándole el camino, rápidamente saco su daga dando unos pasos hacia atrás hasta tocar de nuevo la acera teniendo cuidado con el escalón mientras fruncía el ceño, estas cosas siempre le pasaban cuando se le ocurría salir de noche,
-No eres un perro en verdad… me venias siguiendo…- pronuncio llegando al centro de la acera mientras escuchaba como aquel perro gruñía con claras intenciones de despedazarla si daba un paso en falso, debía darse prisa porque de vez en cuando había gente a los alrededores, pero antes de que pidiera hacer algo con la daga aquel perro se lanzo sobre ella y mordió su muñeca quitándole la daga de la mano, chillando para terminar tumbada en el suelo cayendo sentada sobre el asfalto, rápidamente se incorporo intentando alcanzar la daga, pero el perro volvió a tirarle una mordida prensándose solo de la de manga de su vestido, decidiendo mejor huir jalando con fuerza su ropa terminando por rasgarla, comenzó a correr con todas sus fuerzas con la mano herida, debía darse prisa y encontrar un refugio o solo un lugar alejado donde pudiera atacarlo con su poder elemental, el perro en realidad parecía bastante feroz, muy poderoso y ágil, con una pequeña daga no sería suficiente para acabar con él, debía hacer un plan rápido, intentando ganar ventaja se dio cuenta de que paso la tienda, ahora no sabía a dónde ir, las demás calles solo parecían más peligrosas de lo normal, fue cuando encontró una gran catedral con aquel cerco abierto, quizás para que las personas entrasen para rezar a la hora que quisieran, sin otro remedio entro por aquellas puertas para acercarse a cada una y cerrarlas con intención de ganar algo de ventaja, corrió rápidamente a los grandes portales, pero estos estaban cerrados, empujándolos se dio cuenta que estaba temblando de forma nerviosa y por ello no tenía fuerzas para empujar la puerta, tenía miedo de no poder eliminarlos esta vez, además de que acababa de descubrir un miedo aparente hacia los perros gigantes y violentos, comenzando a pensar que debía optar por subirse a un árbol como los gatos.

Evye Radcliff-

Pareja: ---
Obsesión: Black Cats
Re: A Place to Escape
Luego de haber recordado un poco acerca de su pasado como humano una cierta curiosidad había nacido en su pecho; si bien llevaba ya un tiempo viviendo en Tokio aún no conocía por completo la ciudad, y había partes de esta a donde no había tenido la oportunidad de ir. Entonces de pronto había tenido aquella idea; quizás existiese alguna iglesia a la cuál pudiese asistir, un lugar de aquellos en el cuál por al menos unos minutos pudiese sentir como si regresase a su antigua vida; aquella que a pesar de ser monótono era tranquila y pacífica, en la cual estaba acompañado por personas con una procedencia similar a la suya… en una época en que de igual modo había logrado sentirse feliz.
Una noche en la que la luna no se hacía presente en el cielo nocturno, solo las estrellas acompañaron su camino mientras él se desplazaba lentamente por las calles casi desérticas de la ciudad; había debido acostumbrarse a transitar por calles como esas, porque de noche… de noche los humanos dormía, de noche cuando otros tipos de seres despertaban, aquellas personas se encontraban resguardadas descansando en sus hogares. Aún así Elliot era capaz de llevar a cabo ciertas actividades de día, pero no podía dejar su mansión por nada del mundo, porque el astro brillante que una vez había iluminado su camino en el pasado, debido a su naturaleza actual llegaba a dañarlo considerablemente.
Alzando la vista al cielo camino tranquilamente mientras llevaba ambas manos en sus bolsillos, el sonido de sus pasos dejaban un suave eco en los alrededores mientras que su aliento casi frío apenas dejaba un pequeño y casi trasparente vapor ¿su cuerpo aun tenia vida? Parecía no ser así pero… aún así su corazón seguía latiendo por alguna razón.
Mientras caminaba observaba los alrededores, terminando por sacar de su bolsillo dos monedas plateadas con las cuales comenzó a jugar pasándolas de un dedo a otro al mismo ritmo en que sus piernas daban cada paso, para después extender un poco más su juego y hacerlas rodar alrededor de su mano y luego, alrededor de su cuerpo, como si de algún campo de protección se tratase, pero solo estaba entreteniéndose con ellas durante su trayecto; era capaz de prestar atención al camino y hacer aquello a la misma vez.
-Esto es…
Sin fijarse demasiado había llegado a una zona aun más tranquila que las demás, donde las calles se hacían más largas y en donde la arquitectura de los edificios era más antigua acompañando a uno principal quizás, con una hermosa e imponente arquitectura; podía notarlo, él sabía de esas cosas, era al parecer una enrome y hermosa catedral, la única que quizás aún permanecía de pie en la ciudad.
-Es simplemente… única…
Murmuró para sí mismo deteniendo el juego con las monedas para que solo se quedasen dentro de su palma, alzando la vista hacia la punta más alta del campanario, observando aquella cruz en el frente, sintiendo una especie de nostalgia que lo invitaba a entrar.
Cruzando la pequeña reja principal dio unos pasos sobre aquel refinado camino de piedra para acerarse a los portales que permanecían semi abiertos, apoyando levemente sus manos en cada uno de ellos, abriéndolos de forma cuidadosa para poder captar al fin una magnífica obra de arte que logró deleitar sus sentidos desde el primer momento. Entreabriendo sus labios dio nos pasos sin darse cuenta que cerraba los portales detrás de sí, alzando la vista hacia la gran cruz colgada detrás del altar ¿tenía él, un ser oscuro, el derecho de ingresar a tan puro lugar? pero Elliot era oscuro y no lo era a la vez, quizás su vida y su alma solo se encontraban y vivían en constantes penumbras.
Llevando una mano a su rostro se tomo el parche y notando que no había nadie allí dentro más que el, se lo quitó suavemente para admirar con ambos ojos la belleza de aquel arquitectónico lugar; dejando a la vista el brillo en su ojo derecho cuya pupila se sacio de la belleza de aquellas estatuas religiosas, dando suaves pasos en aquel pasillo, dejando un suave eco mientras guardaba el parche en su bolsillo.
-Que nostalgia… quizás deba volver allá… uno de estos días…
Acercándose al órgano subió las pequeñas escalerillas para acariciar suavemente las teclas de mármol y los tubos de aquel imponente instrumento; si recordaba haber tocado uno como ese en aquellas misas de las cuáles solía participar activamente, y ahora ¿el cielo aceptaría su alma? Posiblemente había renunciado al paraíso por amor… sus sentimientos eran tan fuertes y puros como para ser capaz de morir por ellos, pero entonces ¿no lo había hecho?
-Quizás…
Perdido en sus pensamientos se quedó cuando de repente unos pequeños ruidos sobre la pesada madera de los portales atrajo su atención, provocando que dirigiera su vista hacia ellos, bajando la pequeña escalerilla para detenerse en el pasillo haciendo uso de sus afilados sentidos intentando adivinar de que se trataba.
“¿Un ángel?” pensó inmediatamente al sentir la esencia de la persona que se encontraba del otro lado de los portales, pero era natural después de todo, era una catedral y muy seguramente los ángeles que se encontrasen en la ciudad solían pasarse por allí. Notando como había cerrado los portales sin siquiera darse cuenta, se acercó a abrirlos sin recordar que se había quitado el parche, tomando los manubrios con ambas manos para abrirlos de forma algo brusca o quizás repentina, provocando involuntariamente que quién estaba allí terminase apoyándose en su pecho.
-Disculpa… creo que los cerré sin fijarme…
Dijo con una voz suave y un tono amable mientras bajaba la mirada para descubrir unos cabellos largos y rubios rozando sus ropas negras, la chica parecía temblar, quizás por frío o quizás… ¿por miedo? ¿Los ángeles… sentían miedo? No pudo evitar pensar aquello mientras alzaba levemente las cejas sintiendo como la brisa fresca del exterior movía gentilmente su rojiza cabellera.
Una noche en la que la luna no se hacía presente en el cielo nocturno, solo las estrellas acompañaron su camino mientras él se desplazaba lentamente por las calles casi desérticas de la ciudad; había debido acostumbrarse a transitar por calles como esas, porque de noche… de noche los humanos dormía, de noche cuando otros tipos de seres despertaban, aquellas personas se encontraban resguardadas descansando en sus hogares. Aún así Elliot era capaz de llevar a cabo ciertas actividades de día, pero no podía dejar su mansión por nada del mundo, porque el astro brillante que una vez había iluminado su camino en el pasado, debido a su naturaleza actual llegaba a dañarlo considerablemente.
Alzando la vista al cielo camino tranquilamente mientras llevaba ambas manos en sus bolsillos, el sonido de sus pasos dejaban un suave eco en los alrededores mientras que su aliento casi frío apenas dejaba un pequeño y casi trasparente vapor ¿su cuerpo aun tenia vida? Parecía no ser así pero… aún así su corazón seguía latiendo por alguna razón.
Mientras caminaba observaba los alrededores, terminando por sacar de su bolsillo dos monedas plateadas con las cuales comenzó a jugar pasándolas de un dedo a otro al mismo ritmo en que sus piernas daban cada paso, para después extender un poco más su juego y hacerlas rodar alrededor de su mano y luego, alrededor de su cuerpo, como si de algún campo de protección se tratase, pero solo estaba entreteniéndose con ellas durante su trayecto; era capaz de prestar atención al camino y hacer aquello a la misma vez.
-Esto es…
Sin fijarse demasiado había llegado a una zona aun más tranquila que las demás, donde las calles se hacían más largas y en donde la arquitectura de los edificios era más antigua acompañando a uno principal quizás, con una hermosa e imponente arquitectura; podía notarlo, él sabía de esas cosas, era al parecer una enrome y hermosa catedral, la única que quizás aún permanecía de pie en la ciudad.
-Es simplemente… única…
Murmuró para sí mismo deteniendo el juego con las monedas para que solo se quedasen dentro de su palma, alzando la vista hacia la punta más alta del campanario, observando aquella cruz en el frente, sintiendo una especie de nostalgia que lo invitaba a entrar.
Cruzando la pequeña reja principal dio unos pasos sobre aquel refinado camino de piedra para acerarse a los portales que permanecían semi abiertos, apoyando levemente sus manos en cada uno de ellos, abriéndolos de forma cuidadosa para poder captar al fin una magnífica obra de arte que logró deleitar sus sentidos desde el primer momento. Entreabriendo sus labios dio nos pasos sin darse cuenta que cerraba los portales detrás de sí, alzando la vista hacia la gran cruz colgada detrás del altar ¿tenía él, un ser oscuro, el derecho de ingresar a tan puro lugar? pero Elliot era oscuro y no lo era a la vez, quizás su vida y su alma solo se encontraban y vivían en constantes penumbras.
Llevando una mano a su rostro se tomo el parche y notando que no había nadie allí dentro más que el, se lo quitó suavemente para admirar con ambos ojos la belleza de aquel arquitectónico lugar; dejando a la vista el brillo en su ojo derecho cuya pupila se sacio de la belleza de aquellas estatuas religiosas, dando suaves pasos en aquel pasillo, dejando un suave eco mientras guardaba el parche en su bolsillo.
-Que nostalgia… quizás deba volver allá… uno de estos días…
Acercándose al órgano subió las pequeñas escalerillas para acariciar suavemente las teclas de mármol y los tubos de aquel imponente instrumento; si recordaba haber tocado uno como ese en aquellas misas de las cuáles solía participar activamente, y ahora ¿el cielo aceptaría su alma? Posiblemente había renunciado al paraíso por amor… sus sentimientos eran tan fuertes y puros como para ser capaz de morir por ellos, pero entonces ¿no lo había hecho?
-Quizás…
Perdido en sus pensamientos se quedó cuando de repente unos pequeños ruidos sobre la pesada madera de los portales atrajo su atención, provocando que dirigiera su vista hacia ellos, bajando la pequeña escalerilla para detenerse en el pasillo haciendo uso de sus afilados sentidos intentando adivinar de que se trataba.
“¿Un ángel?” pensó inmediatamente al sentir la esencia de la persona que se encontraba del otro lado de los portales, pero era natural después de todo, era una catedral y muy seguramente los ángeles que se encontrasen en la ciudad solían pasarse por allí. Notando como había cerrado los portales sin siquiera darse cuenta, se acercó a abrirlos sin recordar que se había quitado el parche, tomando los manubrios con ambas manos para abrirlos de forma algo brusca o quizás repentina, provocando involuntariamente que quién estaba allí terminase apoyándose en su pecho.
-Disculpa… creo que los cerré sin fijarme…
Dijo con una voz suave y un tono amable mientras bajaba la mirada para descubrir unos cabellos largos y rubios rozando sus ropas negras, la chica parecía temblar, quizás por frío o quizás… ¿por miedo? ¿Los ángeles… sentían miedo? No pudo evitar pensar aquello mientras alzaba levemente las cejas sintiendo como la brisa fresca del exterior movía gentilmente su rojiza cabellera.

Elliot Hamilton-

Pareja: ---
Nemesis: Los cazadores...
Obsesión: Los crucifijos de metal~
Re: A Place to Escape
Aquel feroz animal estaba frente a las rejas del patio y no le costaría nada saltarlas o empujarlas, ella solo comenzó a empujar la puerta con todo su cuerpo y no solo sus brazos como lo había hecho anteriormente sintiendo como incluso hacía temblar la madera con su cuerpo cargado por el miedo de no tener un arma con la cual defenderse, fue cuando de repente sintió como la puerta cedió abriéndose repentinamente terminando por caerse, pero al final alcanzo a sostenerse de algo, cerrando los ojos con fuerza mientras se sujetaba de su ropa con ambas manos, escuchando la voz de alguien, volteando a ver aquella persona que había cerrado por dentro la catedral aflojando sus manos para separarse mientras aun lo miraba, notando rápidamente aquella diferencia de color en sus ojos, quedándose sin querer algo perdida por unos segundos hasta que reacciono que en realidad no había tiempo para distraerse.
-R-rápido… me están siguiendo…- pronuncio después, imaginándose quizás que aquel sujeto era quizás un sacerdote o empleado del lugar, empujándolo para que diera unos pasos hacia atrás sin vergüenza alguna para que le diera espacio para cerrar aquellos portales de nuevo, quedándose mirando aquellas grandes maderas unos segundos pensando que quizás un vampiro no se atrevería a entrar ahí, gran error.
Después solo volteo a ver al sujeto que se podría decir que la había ayudado, aunque también le había perjudicado en cerrar aquellas puertas, lo miro seriamente otro momento sin saber que decirle hasta que noto otra pequeña puerta de madera que estaba abierta, la cual llevaba al patio trasero, quizás aquella puerta era por donde entraban todos los empleados, rápidamente corrió hacia ella para cerrarla también, siendo bastante incrédula al pensar que al menos eso los alejaría de los vampiros, obvio sentía aun la presencia de aquel vampiro, ahora mucho más cerca que cuando estaba a través de la puerta, pero en una cantidad muy leve, sin imaginarse siquiera de que el también era uno.
-Trabajas aquí?...- le pregunto intentando verse lo más normal posible, bajando la vista hacia su mano al sentir de repente un leve dolor, su adrenalina había pasado y ahora sentía aquellas fuertes sensaciones de molestia, aun seguía temblando levemente pero aquel miedo se iba disipando al sentirse un poco más segura dentro de aquel lugar, era normal, pues era un ángel –Si trabajas aquí, puedo confesarte porque estoy huyendo…- aclaro con cierta seriedad llevando su mano a su costado quizás queriendo ocultar que estaba herida, sabía que muchas personas normales se asustaban con ese tipo de cosas o más bien, se preocupaban de mas, volteando a mirarlo esperando alguna respuesta sincera de su parte, no vestía para nada como un sacerdote, pero estas horas no eran para que el estuviese trabajando, así que esa era su pequeña deducción.
-R-rápido… me están siguiendo…- pronuncio después, imaginándose quizás que aquel sujeto era quizás un sacerdote o empleado del lugar, empujándolo para que diera unos pasos hacia atrás sin vergüenza alguna para que le diera espacio para cerrar aquellos portales de nuevo, quedándose mirando aquellas grandes maderas unos segundos pensando que quizás un vampiro no se atrevería a entrar ahí, gran error.
Después solo volteo a ver al sujeto que se podría decir que la había ayudado, aunque también le había perjudicado en cerrar aquellas puertas, lo miro seriamente otro momento sin saber que decirle hasta que noto otra pequeña puerta de madera que estaba abierta, la cual llevaba al patio trasero, quizás aquella puerta era por donde entraban todos los empleados, rápidamente corrió hacia ella para cerrarla también, siendo bastante incrédula al pensar que al menos eso los alejaría de los vampiros, obvio sentía aun la presencia de aquel vampiro, ahora mucho más cerca que cuando estaba a través de la puerta, pero en una cantidad muy leve, sin imaginarse siquiera de que el también era uno.
-Trabajas aquí?...- le pregunto intentando verse lo más normal posible, bajando la vista hacia su mano al sentir de repente un leve dolor, su adrenalina había pasado y ahora sentía aquellas fuertes sensaciones de molestia, aun seguía temblando levemente pero aquel miedo se iba disipando al sentirse un poco más segura dentro de aquel lugar, era normal, pues era un ángel –Si trabajas aquí, puedo confesarte porque estoy huyendo…- aclaro con cierta seriedad llevando su mano a su costado quizás queriendo ocultar que estaba herida, sabía que muchas personas normales se asustaban con ese tipo de cosas o más bien, se preocupaban de mas, volteando a mirarlo esperando alguna respuesta sincera de su parte, no vestía para nada como un sacerdote, pero estas horas no eran para que el estuviese trabajando, así que esa era su pequeña deducción.

Evye Radcliff-

Pareja: ---
Obsesión: Black Cats
Re: A Place to Escape
Observando aquella coronilla rubia pudo ver finalmente el rostro de su portadora cuando la chica se separó un poco, soltando sus ropas y alzando la mirada hacia su rostro. Por unos segundos ambos parecieron permanecer en un cruce de miradas bastante pronunciado en el cuál Elliot solo pudo observar fijamente aquellos bonitos ojos color carmesí, hasta que finalmente la chica comentó que la perseguían sorprendiéndose un poco para terminar de levantar la mirada hacia el exterior en busca de algún tipo de persecutor, pero antes de que diese con algo, la chica comenzó a empujarlo hacia dentro y él sin realizar esfuerzo alguno solo se dejó arrastrar para que ambos ingresasen y luego ver como ella cerraba los grandes portales. Solo se quedó en silencio mientras ella parecía verse bastante pensativa solo con su mirada quizás perdida en la forma de la madera de la cuál estaban hechos aquellos portales, notando como luego se giraba para verlo seriamente, solo correspondiéndole aquella mirada sin ser capaz de decir nada, para después notar como ella parecía descubrir otra entrada y rápidamente se acercaba a cerrarla; en verdad parecía que la estaban persiguiendo y que su persecutor la asustaba bastante.
De pronto un olor muy peculiar comenzó a inundar sus sentidos haciendo que se sintiese algo extraño, no se había dado cuenta, pocas veces lo había sentido; pero lo que sus sentidos estaban captando era ni más ni menos que sangre… sangre fresca, proveniente del cuerpo de aquella chica. Sin poder evitarlo dirigió su mirada hacia el brazo de ella, en donde pudo notar algunas manchas rojas sobre la ropa, sintiendo como su corazón de repente se aceleraba un poco ¿hacia cuanto que no tomaba sangre? Hacia un tiempo ya, puesto que las bolsas en su mansión se habían acabado y ahora solo debía conseguir más. Sólo esperaba que la herida que la chica tenía no enloqueciese demasiado sus sentidos, porque él no quería descontrolarse, no le gustaba eso, no era de aquellos vampiros que se dejan llevar por el hambre y la lujuria.
-No realmente…-dijo como respuesta a la pregunta que ella le había formulado-… sólo soy un visitante que se vio atraído por la belleza de este lugar…
Notando como ella cubría su lado herido con una mano retrocedió unos pasos mientras sentía algunos impulsos extraños, terminando por morderse un labio para después acercarse a la puerta y pegarse en ella intentado escuchar los ruidos del exterior.
-No soy un sacerdote ni nada parecido… pero puedo ayudarte si me lo permites…-apoyando una mano en la madera-… ¿qué es aquello que te persigue?... al parecer ha logrado herirte ya…
Comentó aquello dando una clara señal de que se había dado cuenta de su estado, era muy fácil para el percibir la sangre y por lo tanto saber si la persona se encontraba herida; ahora más bien quería concentrarse en sentir al sujeto o ser que se encontraba del otro lado, activando nuevamente su fuerte percepción pudo sentir aquella esencia, casi ver la figura frente a sus ojos como si de un extraño radar se tratase, era un vampiro y llevaba la forma de un animal, más bien la de un perro muy feroz que seguramente había sido quién había herido con sus filosos dientes la delicada piel que la jovencita rubia parecía tener.
-Es bastante fuerte…
Murmuró alejándose un poco de la madera mientras se quedaba allí frunciendo el ceño, sintiendo la diferencia de esencias, de frente una oscura y bastantes hostil, y detrás de su espalda un aura hasta blanca podría decir, bastante gentil pero poderosa; sencillamente era maravilloso el poder sentir tales diferentes en personas que quizás a simple vista pudiesen verse iguales a los ojos de otras personas.
De pronto un olor muy peculiar comenzó a inundar sus sentidos haciendo que se sintiese algo extraño, no se había dado cuenta, pocas veces lo había sentido; pero lo que sus sentidos estaban captando era ni más ni menos que sangre… sangre fresca, proveniente del cuerpo de aquella chica. Sin poder evitarlo dirigió su mirada hacia el brazo de ella, en donde pudo notar algunas manchas rojas sobre la ropa, sintiendo como su corazón de repente se aceleraba un poco ¿hacia cuanto que no tomaba sangre? Hacia un tiempo ya, puesto que las bolsas en su mansión se habían acabado y ahora solo debía conseguir más. Sólo esperaba que la herida que la chica tenía no enloqueciese demasiado sus sentidos, porque él no quería descontrolarse, no le gustaba eso, no era de aquellos vampiros que se dejan llevar por el hambre y la lujuria.
-No realmente…-dijo como respuesta a la pregunta que ella le había formulado-… sólo soy un visitante que se vio atraído por la belleza de este lugar…
Notando como ella cubría su lado herido con una mano retrocedió unos pasos mientras sentía algunos impulsos extraños, terminando por morderse un labio para después acercarse a la puerta y pegarse en ella intentado escuchar los ruidos del exterior.
-No soy un sacerdote ni nada parecido… pero puedo ayudarte si me lo permites…-apoyando una mano en la madera-… ¿qué es aquello que te persigue?... al parecer ha logrado herirte ya…
Comentó aquello dando una clara señal de que se había dado cuenta de su estado, era muy fácil para el percibir la sangre y por lo tanto saber si la persona se encontraba herida; ahora más bien quería concentrarse en sentir al sujeto o ser que se encontraba del otro lado, activando nuevamente su fuerte percepción pudo sentir aquella esencia, casi ver la figura frente a sus ojos como si de un extraño radar se tratase, era un vampiro y llevaba la forma de un animal, más bien la de un perro muy feroz que seguramente había sido quién había herido con sus filosos dientes la delicada piel que la jovencita rubia parecía tener.
-Es bastante fuerte…
Murmuró alejándose un poco de la madera mientras se quedaba allí frunciendo el ceño, sintiendo la diferencia de esencias, de frente una oscura y bastantes hostil, y detrás de su espalda un aura hasta blanca podría decir, bastante gentil pero poderosa; sencillamente era maravilloso el poder sentir tales diferentes en personas que quizás a simple vista pudiesen verse iguales a los ojos de otras personas.

Elliot Hamilton-

Pareja: ---
Nemesis: Los cazadores...
Obsesión: Los crucifijos de metal~
Re: A Place to Escape
Pronto aquel chico hablo después de largo tiempo en silencio en el cual quizás no entendía que estaba sucediendo, escuchando como le decía que realmente era un visitante de aquella hermosa catedral, notando como daba unos pasos hacia atrás pegándose a la puerta quizás intentando escuchar algo que viniera del exterior, quedándose seria mirándolo un momento para después a ver los ventanales hechos de arte con trozos de cristales de colores, como típicamente estaban adornadas las catedrales importantes, los cuales solo dejaban pasar la luz de la luna y algunas sombras de los arboles que afuera había, mientras escuchaba que se ofrecía para ayudarla, girándose a mirarlo fijamente escuchando como ahora le preguntaba que era aquello que lo perseguía definiendo exactamente que sabía que la había herido, abriendo los ojos con sorpresa mientras entreabría los labios, como sabía que estaba herida?, aunque quizás pudo haberla visto en alguno de sus descuidos cuando todavía ignoraba aquella herida, solo se quedo callada intentando analizar la situación, sin saber que decirle, escuchando después de un momento otro nuevo comentario,
-Es… un perro… p-pero no cualquier clase de perro…- le dijo sin importar ya nada, aquel sujeto no parecía ser un humano después de todo y podía sentir aquella especie de esencia rodeada de un aura pura y al mismo tiempo oscura dentro de su ser, quizás era un mitad humano o algo por el estilo, pero por ahora no se detenía a analizar aquello –Es demasiado fuerte, me sorprende que me este siguiendo a mi… quizás… mate a alguno de sus familiares…- aclaro sin remordimiento alguno al respecto, después de todo su trabajo siempre había sido eliminar a todos aquellos vampiros malignos que solo lastimaban a las demás personas sin importarles si quiera un poco –Debo… planear… como salir de aquí… segura- pronuncio para sí misma dando a entender el miedo que sentía por aquella criatura, yendo hasta una de aquellas bancas que la gente solía usar para las ceremonias sentándose ahí intentando descansar y eliminar ese temblor que aun sentía en su cuerpo.
-Me llamo Evye… iba por comida cuando aquel perro comenzó a seguirme – se presento mirándolo un momento para después voltear con atención a ver aquella herida que no dejaba de sangrar y que seguramente se infectaría si no la trataba –Quizás debería esperar a que amaneciera…- comento de nuevo para sí misma, no tenia ningún arma, y no tenía idea que poderes tuviera aquel chico desconocido el cual apenas acababa de conocer.
-Es… un perro… p-pero no cualquier clase de perro…- le dijo sin importar ya nada, aquel sujeto no parecía ser un humano después de todo y podía sentir aquella especie de esencia rodeada de un aura pura y al mismo tiempo oscura dentro de su ser, quizás era un mitad humano o algo por el estilo, pero por ahora no se detenía a analizar aquello –Es demasiado fuerte, me sorprende que me este siguiendo a mi… quizás… mate a alguno de sus familiares…- aclaro sin remordimiento alguno al respecto, después de todo su trabajo siempre había sido eliminar a todos aquellos vampiros malignos que solo lastimaban a las demás personas sin importarles si quiera un poco –Debo… planear… como salir de aquí… segura- pronuncio para sí misma dando a entender el miedo que sentía por aquella criatura, yendo hasta una de aquellas bancas que la gente solía usar para las ceremonias sentándose ahí intentando descansar y eliminar ese temblor que aun sentía en su cuerpo.
-Me llamo Evye… iba por comida cuando aquel perro comenzó a seguirme – se presento mirándolo un momento para después voltear con atención a ver aquella herida que no dejaba de sangrar y que seguramente se infectaría si no la trataba –Quizás debería esperar a que amaneciera…- comento de nuevo para sí misma, no tenia ningún arma, y no tenía idea que poderes tuviera aquel chico desconocido el cual apenas acababa de conocer.

Evye Radcliff-

Pareja: ---
Obsesión: Black Cats
Re: A Place to Escape
Le escuchó decir que se trataba de un perro pero no de cualquier tipo de perro, eso el podía saberlo, había sentido su esencia y de alguna extraña forma había sido capaz de ver el contorno de su cuerpo en su mente; un canido fuerte, grande y feroz acechaba a aquella muchacha y ya había logrado herirla.
Permaneció de pie en el mismo lugar aun con la mirada clavada en la madera sin estar viéndola realmente, para después escuchar ese comentario que sin lugar a dudas le impacto bastante, no pudiendo evitar recordar la forma en que su amada había sido asesinada, frunciendo el ceño de repente mientras las expresiones de su rostro mostraban cierta rabia hasta el punto de dejar ver claramente sus colmillos, pero el aun seguía dándole la espalda. ¿Cómo podía decir algo de forma tan despreocupada? El sabía bien de que se trataba perder a un ser querido a causa de los cazadores, solo por ser vampiro, la impotencia sentida en aquel momento, sus inútiles esfuerzos por defenderla… era una vampiro nuevo en aquel entonces y como tal, era totalmente inexperto en el uso de sus habilidades.
Ella siguió hablando entonces, no sabía si le hablaba a él o hablaba consigo misma, pero de igual forma podía escuchar cada una de sus palabras, ya que naturalmente sus sentidos eran más desarrollados que los de un humano normal. Segundos después la joven se dirigió hacia una de las bancas en donde se acomodó mientras Elliot apoyaba una mano sobre la madera del portal, apretando su puño con fuerza, aguantando su rabia y también… intentando aguantar esa sed que había comenzado a acecharlo de forma repentina.
-Elliot…
Dijo de forma algo seca ante su presentación, solo respondiendo con su nombre mientras sentía como del otro lado aquel vampiro se acercaba más y más, podía hasta escuchar la forma en que gruñía y el ruido que producía su corazón acelerado con el deseo hacia aquella sangre derramada pro el mismo.
-¡No seas ingenua!-exclamó como respuesta a las últimas palabras de ella-… ¿crees que por ser una catedral estarás segura aquí dentro?... ¡te equivocas!-exclamo girándose hacia ella con una bastante notable expresión de enojo dibujada en su rostro-… debes salir de aquí, rápido.
Sabía lo que tenía pensado hacer y sabía los sentimientos encontrados que esto le producía, por su forma de actuar y por la situación en la que se encontraba aquella chica muy posiblemente era una cazadora, una de aquellos que le habían arrebatado a aquella mujer que tanto amaba, no podía evitar sentir un rencor bastante irracional hacia ella, pero él era así. De igual forma, aunque sintiese aquella especie de rabia sabía que no debería juzgar, no juzgaría a ninguno de ellos; ni a la chica ni al vampiro… porque en realidad no podía saber cuál de ellos llevaba la razón ni porque aquel vampiro la había atacado de forma tan sorpresiva, quizás solo por el hecho de ser una cazadora… si realmente lo era. Los modales que le habían enseñado durante toda su vida no le permitían ignorar y desamparar a una mujer herida y siendo perseguida pro tal feroz animal, fuese lo que fuese que hubiese sucedido, tampoco tenía intenciones de asesinar a aquel vampiro, solo sería el quizás, como una especie de intermediario que intentase calmar las cosas.
-Esas puertas no lo detendrán mucho tiempo… además… necesitas atención médica…
Apenas terminó de decir aquello un fuerte golpe se escuchó resonar en la madera que componía aquellos portales, el perro estaba intentando ingresar y si lo lograba, allí dentro no sabía que pudiese pasar. Pero por ser un sitio de esos tenía esa extraña necesidad de protegerlo, era sagrado e irremplazable y seguramente muy querido para muchos japoneses, no podían dañarlo por una riña entre dos sujetos en la cual él se había visto envuelto sin quererlo en realidad.
-Debemos salir de aquí…-dijo mientras se acercaba a ella, tomando una de sus manos con fuerza, quizás demasiado fuerte, pero solo quería que lo siguiese-… te ayudaré a huir, como ya dije puedo hacerlo… lo distraeré…
Apenas dijo aquello se escucho un sonido metálico y luego un chillido por parte del perro, en ese momento el ojo derecho de Elliot había comenzado a brillar intensamente, estaba usando su poder y en el exterior de aquella catedral intentaba sujeta al oscuro can con el metal de los faroles que por allí cerca se encontraban.
-¡De prisa!
Sin esperar respuesta alguna comenzó a caminar arrastrando a la chica para llegar hasta el portal y abrirlo bruscamente, provocando que las puertas chocaran un poco con las paredes, dejando visible como a unos cuantos metros y del otro lado de la calle, el oscuro can intentaba zafarse de unos metales que lo rodeaban fuertemente.
-Debemos alejarnos de él…
Sabía que debía sacar a la chica de allí, pero también sabía que la sangre de ella guiaría el olfato de aquel perro oscuro hacia donde fuese que ellos se dirigiesen, entonces solo podía pensar en una cosa… ¿Por qué lo hacía? ¿Por qué la ayudaba? No tenía idea en realidad, quizás… solo quizás, aquella rubia cabellera le provocaban algo de nostalgia a su ya dormido corazón.
Permaneció de pie en el mismo lugar aun con la mirada clavada en la madera sin estar viéndola realmente, para después escuchar ese comentario que sin lugar a dudas le impacto bastante, no pudiendo evitar recordar la forma en que su amada había sido asesinada, frunciendo el ceño de repente mientras las expresiones de su rostro mostraban cierta rabia hasta el punto de dejar ver claramente sus colmillos, pero el aun seguía dándole la espalda. ¿Cómo podía decir algo de forma tan despreocupada? El sabía bien de que se trataba perder a un ser querido a causa de los cazadores, solo por ser vampiro, la impotencia sentida en aquel momento, sus inútiles esfuerzos por defenderla… era una vampiro nuevo en aquel entonces y como tal, era totalmente inexperto en el uso de sus habilidades.
Ella siguió hablando entonces, no sabía si le hablaba a él o hablaba consigo misma, pero de igual forma podía escuchar cada una de sus palabras, ya que naturalmente sus sentidos eran más desarrollados que los de un humano normal. Segundos después la joven se dirigió hacia una de las bancas en donde se acomodó mientras Elliot apoyaba una mano sobre la madera del portal, apretando su puño con fuerza, aguantando su rabia y también… intentando aguantar esa sed que había comenzado a acecharlo de forma repentina.
-Elliot…
Dijo de forma algo seca ante su presentación, solo respondiendo con su nombre mientras sentía como del otro lado aquel vampiro se acercaba más y más, podía hasta escuchar la forma en que gruñía y el ruido que producía su corazón acelerado con el deseo hacia aquella sangre derramada pro el mismo.
-¡No seas ingenua!-exclamó como respuesta a las últimas palabras de ella-… ¿crees que por ser una catedral estarás segura aquí dentro?... ¡te equivocas!-exclamo girándose hacia ella con una bastante notable expresión de enojo dibujada en su rostro-… debes salir de aquí, rápido.
Sabía lo que tenía pensado hacer y sabía los sentimientos encontrados que esto le producía, por su forma de actuar y por la situación en la que se encontraba aquella chica muy posiblemente era una cazadora, una de aquellos que le habían arrebatado a aquella mujer que tanto amaba, no podía evitar sentir un rencor bastante irracional hacia ella, pero él era así. De igual forma, aunque sintiese aquella especie de rabia sabía que no debería juzgar, no juzgaría a ninguno de ellos; ni a la chica ni al vampiro… porque en realidad no podía saber cuál de ellos llevaba la razón ni porque aquel vampiro la había atacado de forma tan sorpresiva, quizás solo por el hecho de ser una cazadora… si realmente lo era. Los modales que le habían enseñado durante toda su vida no le permitían ignorar y desamparar a una mujer herida y siendo perseguida pro tal feroz animal, fuese lo que fuese que hubiese sucedido, tampoco tenía intenciones de asesinar a aquel vampiro, solo sería el quizás, como una especie de intermediario que intentase calmar las cosas.
-Esas puertas no lo detendrán mucho tiempo… además… necesitas atención médica…
Apenas terminó de decir aquello un fuerte golpe se escuchó resonar en la madera que componía aquellos portales, el perro estaba intentando ingresar y si lo lograba, allí dentro no sabía que pudiese pasar. Pero por ser un sitio de esos tenía esa extraña necesidad de protegerlo, era sagrado e irremplazable y seguramente muy querido para muchos japoneses, no podían dañarlo por una riña entre dos sujetos en la cual él se había visto envuelto sin quererlo en realidad.
-Debemos salir de aquí…-dijo mientras se acercaba a ella, tomando una de sus manos con fuerza, quizás demasiado fuerte, pero solo quería que lo siguiese-… te ayudaré a huir, como ya dije puedo hacerlo… lo distraeré…
Apenas dijo aquello se escucho un sonido metálico y luego un chillido por parte del perro, en ese momento el ojo derecho de Elliot había comenzado a brillar intensamente, estaba usando su poder y en el exterior de aquella catedral intentaba sujeta al oscuro can con el metal de los faroles que por allí cerca se encontraban.
-¡De prisa!
Sin esperar respuesta alguna comenzó a caminar arrastrando a la chica para llegar hasta el portal y abrirlo bruscamente, provocando que las puertas chocaran un poco con las paredes, dejando visible como a unos cuantos metros y del otro lado de la calle, el oscuro can intentaba zafarse de unos metales que lo rodeaban fuertemente.
-Debemos alejarnos de él…
Sabía que debía sacar a la chica de allí, pero también sabía que la sangre de ella guiaría el olfato de aquel perro oscuro hacia donde fuese que ellos se dirigiesen, entonces solo podía pensar en una cosa… ¿Por qué lo hacía? ¿Por qué la ayudaba? No tenía idea en realidad, quizás… solo quizás, aquella rubia cabellera le provocaban algo de nostalgia a su ya dormido corazón.

Elliot Hamilton-

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Re: A Place to Escape
Escucho su nombre muy a secas, parecía tenso por algo de repente, pero no sabía lo que era, quizás había descubierto algo en aquel canino que estaba afuera aun asechando, rodeando el edificio un par de veces para descubrir el punto frágil. Escuchando como exclamaba de repente, haciendo que saltara levemente en su asiento pues se había sorprendido, estaba tan alerta que aquella voz alta solo había acelerado su corazón, mirándolo con la expresión de no saber porque la había regañado de tal manera, hasta que escucho que aquella catedral no la mantendría segura y que debía salir de ahí lo más pronto posible, bajando la mirada pues sabía que tenía razón, pero su instinto de ángel le había hecho creer que ese lugar era el más seguro del mundo, cuando solo era un edificio y no una clase de templo sagrado como los que tenían en el cielo,
-Perdón… donde vivía si teníamos un lugar así hechizado que nos alejaba de los demonios…- pronuncio bajándose de la banca donde estaba sentada sin atreverse a mirarlo pues era algo orgullosa con sus errores, mientras aun sostenía su mano herida intentando detener aquella pequeña hemorragia la cual no parecía cerrar, escuchando como le explicaba que aquellas puertas no lo detendrían mucho tiempo y que necesitaba atención medica, volteando a verlo un momento pues parecía al menos preocuparse por ella un poco, cuando de repente escucho un golpe en la puerta soltando otro pequeño saltito del susto volteando a ver aquella puerta de donde provenía el sonido con aparente miedo hacia aquella criatura,
-E-es más fuerte que yo…- pronuncio casi en voz baja encogiéndose un poco en sí misma sintiendo como su cuerpo comenzaba a temblar un poco, tenía miedo salir de aquel sitio, quería utilizar sus poderes pero en un área así era imposible, después solo escucho como Elliot le decía que debían salir de ahí, sintiendo como de repente sujetaba una de sus manos con fuerza lastimándola un poco por la fuerza con la que la sujetaba guiándola para que lo siguiese mientras le decía que la ayudaría a huir y que él lo distraería,
-Q-que eres? – le pregunto cuándo comenzó a mirar como su ojos comenzaba a brillar intensamente mientras era arrastrada por el hasta llegar al portal abriéndolo con fuerza, mientras ella intentaba seguirle el paso con sus pequeñas piernas, pues si se detenía de golpe seguramente le lastimaría el brazo,
-Ya! De acuerdo… te sigo… - le grito con cierta desesperación al escuchar cómo le decía que debían alejarse de él, sabia a la perfección cual era la meta, pero aun no sabía cómo llegar a ella –M-me… lastimas…- le dijo despues en voz baja y casi suplicante pues aun tenia su mano sujetada con fuerza, la había tomado de una forma muy brusca y quizás de forma incorrecta quedando alguno de sus pequeños dedos torcidos, sintiendo como sus ojos se habían humedecido de repente, estaba asustada y todavía aquel chico la trataba de forma ruda, obvio se sentía vulnerable mucho más porque su orgullo estaba roto por sentir ese dominante miedo.
-Perdón… donde vivía si teníamos un lugar así hechizado que nos alejaba de los demonios…- pronuncio bajándose de la banca donde estaba sentada sin atreverse a mirarlo pues era algo orgullosa con sus errores, mientras aun sostenía su mano herida intentando detener aquella pequeña hemorragia la cual no parecía cerrar, escuchando como le explicaba que aquellas puertas no lo detendrían mucho tiempo y que necesitaba atención medica, volteando a verlo un momento pues parecía al menos preocuparse por ella un poco, cuando de repente escucho un golpe en la puerta soltando otro pequeño saltito del susto volteando a ver aquella puerta de donde provenía el sonido con aparente miedo hacia aquella criatura,
-E-es más fuerte que yo…- pronuncio casi en voz baja encogiéndose un poco en sí misma sintiendo como su cuerpo comenzaba a temblar un poco, tenía miedo salir de aquel sitio, quería utilizar sus poderes pero en un área así era imposible, después solo escucho como Elliot le decía que debían salir de ahí, sintiendo como de repente sujetaba una de sus manos con fuerza lastimándola un poco por la fuerza con la que la sujetaba guiándola para que lo siguiese mientras le decía que la ayudaría a huir y que él lo distraería,
-Q-que eres? – le pregunto cuándo comenzó a mirar como su ojos comenzaba a brillar intensamente mientras era arrastrada por el hasta llegar al portal abriéndolo con fuerza, mientras ella intentaba seguirle el paso con sus pequeñas piernas, pues si se detenía de golpe seguramente le lastimaría el brazo,
-Ya! De acuerdo… te sigo… - le grito con cierta desesperación al escuchar cómo le decía que debían alejarse de él, sabia a la perfección cual era la meta, pero aun no sabía cómo llegar a ella –M-me… lastimas…- le dijo despues en voz baja y casi suplicante pues aun tenia su mano sujetada con fuerza, la había tomado de una forma muy brusca y quizás de forma incorrecta quedando alguno de sus pequeños dedos torcidos, sintiendo como sus ojos se habían humedecido de repente, estaba asustada y todavía aquel chico la trataba de forma ruda, obvio se sentía vulnerable mucho más porque su orgullo estaba roto por sentir ese dominante miedo.

Evye Radcliff-

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Re: A Place to Escape
Llevándola tomada de su mano camino rápidamente hacia la salida, no se había fijado la forma en que la sujetaba o como casi la arrastraba siendo ella más baja que él, solía ser medio torpe en esos asuntos a veces y ahora solo quería protegerla a pesar de sentir un extraño nudo desagradable en su garganta.
Mientras sus pasos marcaban un cierto ritmo sobre el suelo de piedra, escucho la explicación de ella al mismo tiempo que llegaban a las puertas que el abrió de un golpe observando enseguida a aquel vampiro ahora canido luchar con el metal con el que él lo había sujetado.
-Entiendo… puedo creer que en el cielo haya lugares así…
Declaró para después comenzar a bajar las escalerillas, abriendo las rejas de golpe, utilizando su poder para ello, solo para así salir más rápido de ahí; escuchando lo que ella decía, asintiendo solo con un leve movimiento de cabeza, en verdad estaban en problemas… ella se declaraba más débil que aquel vampiro y el por su lado quizás lo igualase si se encontrase en sus mejores condiciones, pero desgraciadamente no había bebido sangre en días.
Unas cuantas cosas pasaron por su cabeza al mismo momento mientras salía a la vereda y comenzaba a correr velozmente en ella, llevando a la chica sin soltar su mano por nada, sin fijarse que ella en verdad estaba siendo casi obligada a seguir el paso de sus piernas que eran bastante más largas que las de ella. “¿Que eres?” había preguntado ella y entonces el solo había apretado los dientes dejando ver sus pequeños colmillos blanquecinos, pero que por la posición ella no sería capaz de notar.
-Algo que seguramente no te gustaría que fuera…
Respondió mientras una extraña sensación invadía su pecho y mientras su cuerpo se sentía cada vez más extraño, ese olor a sangre se le estaba volviendo insoportable y muy pronto quizás comenzaría a desearla; pero sabía que debía evitar eso, debía ayudarla y luego… solo alejarse de ella.
Finalmente ella parecía ceder la pequeña fuerza que había estado ejerciendo inútilmente en contra de su arrastre, pero de repente el tono de su voz parecía algo quebrado, y cuando habían corrido casi una cuadra lejos de aquel can, se detuvo de golpe para observarla, girándose para ver sus ojos notando como estaban inundados, bajando las cejas para soltar su mano de repente.
-Lo siento… yo solo querí-…
Pero un extraño espasmo recorrió entonces todo su cuerpo mientras que su ojo derecho perdía el brillo durante unos segundos ¿acaso sentía tanta sed que sus poderes comenzaban a fallar? ¿O quizás su estado mental tenía algo que ver?... quizás en alguna extraña forma sus pensamientos se encontrasen demasiado cruzados en ese momento. Llevándose una mano al pecho inspiro aire fuertemente y en ese momento levanto la cabeza de forma brusca para de repente abrazar a la chica y pegar un giro brusco, esforzándose en activar sus poderes nuevamente creando alrededor de ambos un pequeño campo contra el cual el perro chocó al lanzarse sobre ambos.
-S-Supongo… que no se rendirá fácilmente…
Apretando un poco sus dientes dirigió su mirada hacia un poste de metal que sostenía algunos pequeños papelitos pegados en el, comenzando a moverlo de a poco, esforzándose para arrancarlo de su lugar, atrayéndolo hacia ellos para al mismo tiempo golpear al perro y hacerle volar unos cuantos metros; separándose luego de ella para colocar el poste flotante en medio de ellos.
-Te daré esto para defenderte… y como te dije lo distraeré, lo retendré cuanto pueda y tu… deberás huir.
Dicho esto comenzó a girar aquel poste hasta que tomo una velocidad tan rápida como para que casi no fuese visible la forma en que su composición y figura cambiaban, para luego comenzar a detenerse, dejando ver la refinada forma de una extraña espada en un tono grisáceo y verdoso, apagando su ojo momentáneamente mientras la tomaba para dársela a ella, esperando a que la sujetase y luego comenzase a correr con todas sus fuerzas.
-No hay mucho tiempo…
Murmuró sintiendo como el perro unos metros atrás se recuperaba del golpe, poniéndose de pie y gruñendo cada vez más furioso, lo sabía, muy seguramente pensaba que él, otro vampiro, querría quedarse con su presa… nada estaba más lejos de la realidad que suponer eso; porque a fin de cuentas Elliot muchas veces no se comportaba como un vampiro… ya que muy posiblemente en el fondo de su oscuro interior aun quedasen vivos vestigios del humano que alguna vez había sido.
Mientras sus pasos marcaban un cierto ritmo sobre el suelo de piedra, escucho la explicación de ella al mismo tiempo que llegaban a las puertas que el abrió de un golpe observando enseguida a aquel vampiro ahora canido luchar con el metal con el que él lo había sujetado.
-Entiendo… puedo creer que en el cielo haya lugares así…
Declaró para después comenzar a bajar las escalerillas, abriendo las rejas de golpe, utilizando su poder para ello, solo para así salir más rápido de ahí; escuchando lo que ella decía, asintiendo solo con un leve movimiento de cabeza, en verdad estaban en problemas… ella se declaraba más débil que aquel vampiro y el por su lado quizás lo igualase si se encontrase en sus mejores condiciones, pero desgraciadamente no había bebido sangre en días.
Unas cuantas cosas pasaron por su cabeza al mismo momento mientras salía a la vereda y comenzaba a correr velozmente en ella, llevando a la chica sin soltar su mano por nada, sin fijarse que ella en verdad estaba siendo casi obligada a seguir el paso de sus piernas que eran bastante más largas que las de ella. “¿Que eres?” había preguntado ella y entonces el solo había apretado los dientes dejando ver sus pequeños colmillos blanquecinos, pero que por la posición ella no sería capaz de notar.
-Algo que seguramente no te gustaría que fuera…
Respondió mientras una extraña sensación invadía su pecho y mientras su cuerpo se sentía cada vez más extraño, ese olor a sangre se le estaba volviendo insoportable y muy pronto quizás comenzaría a desearla; pero sabía que debía evitar eso, debía ayudarla y luego… solo alejarse de ella.
Finalmente ella parecía ceder la pequeña fuerza que había estado ejerciendo inútilmente en contra de su arrastre, pero de repente el tono de su voz parecía algo quebrado, y cuando habían corrido casi una cuadra lejos de aquel can, se detuvo de golpe para observarla, girándose para ver sus ojos notando como estaban inundados, bajando las cejas para soltar su mano de repente.
-Lo siento… yo solo querí-…
Pero un extraño espasmo recorrió entonces todo su cuerpo mientras que su ojo derecho perdía el brillo durante unos segundos ¿acaso sentía tanta sed que sus poderes comenzaban a fallar? ¿O quizás su estado mental tenía algo que ver?... quizás en alguna extraña forma sus pensamientos se encontrasen demasiado cruzados en ese momento. Llevándose una mano al pecho inspiro aire fuertemente y en ese momento levanto la cabeza de forma brusca para de repente abrazar a la chica y pegar un giro brusco, esforzándose en activar sus poderes nuevamente creando alrededor de ambos un pequeño campo contra el cual el perro chocó al lanzarse sobre ambos.
-S-Supongo… que no se rendirá fácilmente…
Apretando un poco sus dientes dirigió su mirada hacia un poste de metal que sostenía algunos pequeños papelitos pegados en el, comenzando a moverlo de a poco, esforzándose para arrancarlo de su lugar, atrayéndolo hacia ellos para al mismo tiempo golpear al perro y hacerle volar unos cuantos metros; separándose luego de ella para colocar el poste flotante en medio de ellos.
-Te daré esto para defenderte… y como te dije lo distraeré, lo retendré cuanto pueda y tu… deberás huir.
Dicho esto comenzó a girar aquel poste hasta que tomo una velocidad tan rápida como para que casi no fuese visible la forma en que su composición y figura cambiaban, para luego comenzar a detenerse, dejando ver la refinada forma de una extraña espada en un tono grisáceo y verdoso, apagando su ojo momentáneamente mientras la tomaba para dársela a ella, esperando a que la sujetase y luego comenzase a correr con todas sus fuerzas.
-No hay mucho tiempo…
Murmuró sintiendo como el perro unos metros atrás se recuperaba del golpe, poniéndose de pie y gruñendo cada vez más furioso, lo sabía, muy seguramente pensaba que él, otro vampiro, querría quedarse con su presa… nada estaba más lejos de la realidad que suponer eso; porque a fin de cuentas Elliot muchas veces no se comportaba como un vampiro… ya que muy posiblemente en el fondo de su oscuro interior aun quedasen vivos vestigios del humano que alguna vez había sido.

Elliot Hamilton-

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Re: A Place to Escape
Alcanzo a visualizar de lejos al vampiro luchar contra unas barras de metal pero solo por tiempo fugaz hasta que siguió concentrándose en apurar su paso y no quedarse atrás intentando detener el dolor que causaba el aire frio golpear contra su herida recién hecha y fresca, pronto salieron al exterior, fuera del terreno de la iglesia donde ella planeaba esconderse hasta que le hizo aquella pregunta, estaba segura de que no era un humano, sin duda alguna, pero que tipo de criatura era aquel chico? No podía imaginarlo ya que no tenía experiencia en identificar especies, mucho más el que parecía un simple humano. Escucho como le decía que era algo que seguramente ella no quería que fuera y no supo cómo interpretarlo, quedándose pensando sin resultado un pequeño momento hasta que el dolor de su mano apretada con fuerza hizo que se olvidara de pensar, hasta que se atrevió a decirle que en verdad la estaba lastimando casi de forma suplicante, Evye era bastante orgullosa y seguramente hubiera permanecido más tiempo soportando aquel dolor, pero en ese momento estaba susceptible, sintiendo como la soltaba de golpe pidiéndole disculpas por su descuido, mientras ella bajaba la mirada llevándose aquella mano anteriormente sujetada al pecho como intentando reconfortarla para hacerla sentir mejor, notando como aquel chico de rojos cabellos ahora parecía comportarse extraño, al voltearlo a ver, noto que su ojo derecho perdía el brillo que tenia, quedándose observándolo sin entender que le sucedía,
-E-estas bien? – le pregunto preocupada pensando que quizás se había agotado de aquellos poderes que anteriormente había utilizado, pegando un pequeño brinco de susto al notar cómo se lanzaba a rodearla con los brazos casi de forma sorpresiva, no evitando ruborizarse un poco por aquella repentina reacción, para después notar como activaba un campo para protegerlos de un ataque sorpresivo que aquel perro negro tenía planeado, quedándose anonadada largo tiempo hasta que escucho nuevamente la voz del chico, tenía miedo sin duda alguna pero también se sentía confundida, estaba siendo protegida por él y había tanto tiempo que había pasado en que alguien la había protegido con tal insistencia. Después solo comenzó a escuchar un ruido metálico volteando a ver que el intentaba desprender del suelo un poste de metal y con este ataco el perro para ganar ventaja alejándolo de ellos unos cuantos metros,
-P-pero… se ira contra ti…- le dijo escuchando aquel plan que sin duda alguna le parecía injusto, pero aquel chico parecía ya hacer marchar su plan sin pensar en las consecuencias, transformando aquel poste en lo que ahora parecía una extraña espada algo burda la cual termino dándosela a ella para que pudiera protegerse y huir, sujetándola con su mano saludable algo confundida,
-N-no…- pronuncio siendo sus palabras interrumpidas por un fuerte gruñido que provenía de aquel vampiro el cual se reponía para acercarse a atacar, mientras apretaba un poco aquella espada entre sus manos intentando ganar un poco de fuerzas. Sabía que era más débil que aquel vampiro, pero quizás si se esforzaba junto con aquel chico podrían librarlo,
-Seguramente te estará siguiendo después por haberte entrometido en su camino… así que… n-no me iré… t-te ayudare con mis poderes también… - dicho eso comenzó a dar algunos pasos adelante intentando concentrar su mente en el suelo en el que estaban buscando todo tipo de piedras y rocas sueltas de la superficie logrando que sus ojos alcanzasen un tono mucho más brillante debido a que había activado su poder–Muy bien… can molesto… porque me estas siguiendo a mi? Si vas a asesinarme, al menos debería saber la razón… - dijo en voz alta con una valentía que anteriormente no había tenido, sabía que eso no serviría de mucho pero en verdad quería saber que era lo que había hecho para meterse con aquel vampiro de alto rango. Aquel perro quizás no estaba dispuesto a razonar, más sin embargo después de un momento pareció ceder ya que se dio cuenta de que aquella chica no estaba dispuesta a atacarlo con aquel extraño poder desconocido para él,
-Todo mundo sabe que la sangre de ángel puro es muy poderosa… y es utilizada para prolongar eternidad a los ya eternos…- dijo aquel perro de oscuro pelaje pero su hocico en ningún momento se movió, más bien parecía como si estuviese hablando mentalmente pero para que escuchasen los dos, sin duda aquel perro era solo la esencia del vampiro y quizás le era imposible destransformarse y transformarse rápidamente solo para hablar –Sabemos que eres cazadora también, pero eso solo te hace mayor blanco fácil para nosotros, pues tu misma vienes a nosotros…- dicho eso dio a entender que estaba compuesto su equipo por un clan el cual quizás si había peleado con Evye tiempo atrás –Ya no veo la necesidad de pelear contra otro vampiro igual de poderoso que yo por ti… sin embargo, no creo que te asesine el solo… - pronuncio haciendo una pequeña pausa para comenzar a generar una sombra alrededor de él –Te estaremos cazando a ti niña Yohei…- dicho eso rápidamente y antes de que alguien hiciera algún movimiento comenzó a adentrarse en un portal de sombra que el había creado comenzando a hundirse dentro hasta desaparecer completamente dejando solo una sensación de que algo se consumía en aquella en el suelo.
Después de haber escuchado todo aquello no pudo moverse ni quitar la vista de aquel sitio donde aquel perro había desaparecido mientras su poder se había disipado quizás por la sorpresa y sus ojos habían dejado de brillar, eran tantas cosas juntas que no sabía por cual preocuparse en realidad, aquel chico que la había ayudado era un vampiro y según lo que aquel vampiro había dicho también quería alimentarse de ella, mas sin embargo lo que más le preocupaba era que aun iban a estarla casando todos aquellos vampiros poderosos para “prolongar la eternidad?” que era eso? Como alguien se podía hacer mas eterno?, pronto reacciono después de unos segundos sintiendo como su cuerpo temblaba con violencia volteando a mirar a aquel chico que anteriormente la había defendido,
-T-también me estas cazando? – pregunto en un tono que quizás apenas podía creer que en realidad el fuese también un vampiro mientras lo miraba ahora con miedo a él sintiéndose un poco más pequeña en esa ciudad donde se encontraba sola, no podía creer aquello, nunca le había tocado pelear contra vampiros tan fuertes y ahora solo temía por ellos, sin embargo su trabajo le exigía tener que cazarlos ella misma, al menos tenia aquellas herramientas para defenderse, quizás ocultarse, pero lo que menos quería era tener que huir de la tierra para volver al cielo, debía ver la forma de cuidarse de los vampiros que ahora estaban dispuestos a usarla como “medicación”.
-E-estas bien? – le pregunto preocupada pensando que quizás se había agotado de aquellos poderes que anteriormente había utilizado, pegando un pequeño brinco de susto al notar cómo se lanzaba a rodearla con los brazos casi de forma sorpresiva, no evitando ruborizarse un poco por aquella repentina reacción, para después notar como activaba un campo para protegerlos de un ataque sorpresivo que aquel perro negro tenía planeado, quedándose anonadada largo tiempo hasta que escucho nuevamente la voz del chico, tenía miedo sin duda alguna pero también se sentía confundida, estaba siendo protegida por él y había tanto tiempo que había pasado en que alguien la había protegido con tal insistencia. Después solo comenzó a escuchar un ruido metálico volteando a ver que el intentaba desprender del suelo un poste de metal y con este ataco el perro para ganar ventaja alejándolo de ellos unos cuantos metros,
-P-pero… se ira contra ti…- le dijo escuchando aquel plan que sin duda alguna le parecía injusto, pero aquel chico parecía ya hacer marchar su plan sin pensar en las consecuencias, transformando aquel poste en lo que ahora parecía una extraña espada algo burda la cual termino dándosela a ella para que pudiera protegerse y huir, sujetándola con su mano saludable algo confundida,
-N-no…- pronuncio siendo sus palabras interrumpidas por un fuerte gruñido que provenía de aquel vampiro el cual se reponía para acercarse a atacar, mientras apretaba un poco aquella espada entre sus manos intentando ganar un poco de fuerzas. Sabía que era más débil que aquel vampiro, pero quizás si se esforzaba junto con aquel chico podrían librarlo,
-Seguramente te estará siguiendo después por haberte entrometido en su camino… así que… n-no me iré… t-te ayudare con mis poderes también… - dicho eso comenzó a dar algunos pasos adelante intentando concentrar su mente en el suelo en el que estaban buscando todo tipo de piedras y rocas sueltas de la superficie logrando que sus ojos alcanzasen un tono mucho más brillante debido a que había activado su poder–Muy bien… can molesto… porque me estas siguiendo a mi? Si vas a asesinarme, al menos debería saber la razón… - dijo en voz alta con una valentía que anteriormente no había tenido, sabía que eso no serviría de mucho pero en verdad quería saber que era lo que había hecho para meterse con aquel vampiro de alto rango. Aquel perro quizás no estaba dispuesto a razonar, más sin embargo después de un momento pareció ceder ya que se dio cuenta de que aquella chica no estaba dispuesta a atacarlo con aquel extraño poder desconocido para él,
-Todo mundo sabe que la sangre de ángel puro es muy poderosa… y es utilizada para prolongar eternidad a los ya eternos…- dijo aquel perro de oscuro pelaje pero su hocico en ningún momento se movió, más bien parecía como si estuviese hablando mentalmente pero para que escuchasen los dos, sin duda aquel perro era solo la esencia del vampiro y quizás le era imposible destransformarse y transformarse rápidamente solo para hablar –Sabemos que eres cazadora también, pero eso solo te hace mayor blanco fácil para nosotros, pues tu misma vienes a nosotros…- dicho eso dio a entender que estaba compuesto su equipo por un clan el cual quizás si había peleado con Evye tiempo atrás –Ya no veo la necesidad de pelear contra otro vampiro igual de poderoso que yo por ti… sin embargo, no creo que te asesine el solo… - pronuncio haciendo una pequeña pausa para comenzar a generar una sombra alrededor de él –Te estaremos cazando a ti niña Yohei…- dicho eso rápidamente y antes de que alguien hiciera algún movimiento comenzó a adentrarse en un portal de sombra que el había creado comenzando a hundirse dentro hasta desaparecer completamente dejando solo una sensación de que algo se consumía en aquella en el suelo.
Después de haber escuchado todo aquello no pudo moverse ni quitar la vista de aquel sitio donde aquel perro había desaparecido mientras su poder se había disipado quizás por la sorpresa y sus ojos habían dejado de brillar, eran tantas cosas juntas que no sabía por cual preocuparse en realidad, aquel chico que la había ayudado era un vampiro y según lo que aquel vampiro había dicho también quería alimentarse de ella, mas sin embargo lo que más le preocupaba era que aun iban a estarla casando todos aquellos vampiros poderosos para “prolongar la eternidad?” que era eso? Como alguien se podía hacer mas eterno?, pronto reacciono después de unos segundos sintiendo como su cuerpo temblaba con violencia volteando a mirar a aquel chico que anteriormente la había defendido,
-T-también me estas cazando? – pregunto en un tono que quizás apenas podía creer que en realidad el fuese también un vampiro mientras lo miraba ahora con miedo a él sintiéndose un poco más pequeña en esa ciudad donde se encontraba sola, no podía creer aquello, nunca le había tocado pelear contra vampiros tan fuertes y ahora solo temía por ellos, sin embargo su trabajo le exigía tener que cazarlos ella misma, al menos tenia aquellas herramientas para defenderse, quizás ocultarse, pero lo que menos quería era tener que huir de la tierra para volver al cielo, debía ver la forma de cuidarse de los vampiros que ahora estaban dispuestos a usarla como “medicación”.

Evye Radcliff-

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Obsesión: Black Cats
Re: A Place to Escape
Espero a que ella tomase aquella espada y saliese corriendo de ahí, pero ella se negaba, argumentando que no lo dejaría solo y que sino el perro se iría contra él, se veía bien dispuesta a permanecer en aquel lugar, frente al peligro… y así lo hizo. Se quedó observándola en silencio mientras la escuchaba decir que muy seguramente el perro se iría tras él por haberse entrometido, era cierto, sabía de muchos vampiros cuyo orgullo era demasiado grande como para caberles en el cuerpo y un desafío hacia ellos de esa forma podía simplemente enfurecerlos o sentirse amenazados, más aun si era otro vampiro el que defendía la presa que ellos habían escogido ¿ahora disputaría la sangre de aquella chica? Nada de eso, el solo quería protegerla y alejarla de aquel can y sus desconocidas intenciones.
-Tienes razón, pero estas herida y…
Sin embargo, a pesar de sus palabras la chica no parecía querer abandonar aquel lugar ¿Cómo había podido volverse valiente de repente? Si hacía pocos segundos solo temblaba envuelta en miedo, quizás solo su simple compañía había ayudado a eso… pero no podía saberlo en realidad. Dando unos cuantos pasos delante del pelirrojo, la rubia se detuvo para hablarle al can de forma levemente desafiante, diciendo que si quería asesinarla al menos tenía el derecho de saber cuál era la razón., entonces acercándose a ella Elliot pudo notar como sus ojos brillaban de forma más intensa, parecían haber adquirido el poder de cierta energía en los colores de sus iris, quizás ella también poseía algún tipo de poder que hasta el momento no lograba descifrar por simplemente no poder ver nada. “Sus ojos… como el mío…” pensó durante efímeros segundos mientras se levantaba la mano hacia el rostro y se sorprendía de notar que no llevaba el parche puesto, ni siquiera lo había notado debido a la adrenalina del momento, pero poco le importaba ya; de todos modos ella no parecía asustarse ni sorprenderse de ello.
Sin embargo, antes de que pensase o intentase hacer algo, una voz gruesa que casi parecía un gruñido invadió el ambiente haciéndose eco en los alrededores, era nada más y nada menos que aquel can hablándoles a ellos; pero no de la forma tradicional en la que cualquiera suele hablar, sino que más bien podía escucharlo dentro de su mente y en verdad era una sensación un tanto extraña.
“¿Qué demonios? ¿Mas eternidad?” pensó entonces frunciendo el ceño con aquellas palabras que no lograba entender del todo, pensando en que seguramente aquel sujeto era un vampiro muy antiguo y mucho más sabio que él; después de todo no hacía tanto que era un vampiro, pero aun así el can de sombras lo llamaba “poderoso” luego de develarle a la chica su verdadera naturaleza. Por una razón desconocida entonces no pudo evitar mostrarle los colmillos en señal de desagrado, el no pretendía en realidad hacerle ver a aquella chica su verdadera naturaleza, pero si después de eso la rubia decidía comenzar a cazarlo también… sabía que se encontraría en grandes problemas, más que nada porque la sed debilitaba su cuerpo y el olor a la sangre de aquella joven parecía atraerlo cada vez más.
Después de eso el can se rodeo de más sombras que se entremezclaban con su cuerpo, diciendo por último que volverían por ella, que la estarían cazando, llamándola “niña Yohei”, justo en ese momento Elliot sintió un espasmo un poco más fuerte recorrer todo su cuerpo mientras observaba como el can hecho de sombras se desvanecía desapareciendo frente a los ojos de ambos, llevándose una mano a la garganta mientras se mordía levemente el labio inferior.
Pronto la chica se giró hacia él, pero en vez de verse furiosa o con intenciones de atacar, parecía verse temerosa de todas las revelaciones que aquel vampiro le había hecho, la miro fijamente a los ojos mientras escuchaba aquella pregunta, frunciendo el ceño un poco más para después retroceder unos pasos.
-P-Para nada…-murmuro respirando de forma algo más acelerada-… solo estaba en aquella capilla… a la que llegaste tu por c-casualidad… -llevándose ahora una mano al pecho-… te defendí... no tengo intención alguna de atacarte.
Era demasiado ¿Cuánto tiempo llevaba sin beber sangre? Quizás por aun estar algo acostumbrado a vivir como humano aquel detalle tan importante se le había pasado sin más, no había tenido la necesidad de utilizar sus poderes y quizás por eso había podido mantenerse bien hasta el momento, pero ahora se sentía tan agotado que su visión comenzaba a nublarse.
-Creo que tus verdaderos enemigos son ellos…-dijo desviando la mirada hacia el lugar en el cual el can había desaparecido-… quizás deberías… irte de la ciudad… niña Yohei.
No sabría cómo podría volver a su hogar en esas condiciones, debía hacerlo pero ¿Cómo? Su cuerpo clamaba por sangre y temía atacar a alguien por el camino ¿Qué hacer? Sabía que no podría calmar aquella sed, entonces debería ir rápidamente hasta el lugar en donde conseguía las bolsas de sangre, debía darse prisa para llegar, y más que nada… debía darse prisa en alejarse de aquella chica.
-V-Vete, vuelve a casa… espero que puedas estar segura allí… al menos por ahora…
Dándose un medio giro comenzó a caminar en el sentido opuesto, tambaleando levemente mientras mordía su labio inferior quizás intentando engañar a su insistente estómago con una gota de sangre que de su palida piel escapaba, terminando por agarrarse de un poste para permanecer de pie allí unos segundos, no sabía cómo, pero debería tomar fuerzas para llegar a aquel lugar, lo más rápido posible… podía llegar a ser desesperante semejante dependencia, pero por ser herencia de aquella mujer que tanto había amado, hasta el momento jamás se había quejado… a pesar de que en cualquier momento pudiese desvanecerse a causa de ello.
-Tienes razón, pero estas herida y…
Sin embargo, a pesar de sus palabras la chica no parecía querer abandonar aquel lugar ¿Cómo había podido volverse valiente de repente? Si hacía pocos segundos solo temblaba envuelta en miedo, quizás solo su simple compañía había ayudado a eso… pero no podía saberlo en realidad. Dando unos cuantos pasos delante del pelirrojo, la rubia se detuvo para hablarle al can de forma levemente desafiante, diciendo que si quería asesinarla al menos tenía el derecho de saber cuál era la razón., entonces acercándose a ella Elliot pudo notar como sus ojos brillaban de forma más intensa, parecían haber adquirido el poder de cierta energía en los colores de sus iris, quizás ella también poseía algún tipo de poder que hasta el momento no lograba descifrar por simplemente no poder ver nada. “Sus ojos… como el mío…” pensó durante efímeros segundos mientras se levantaba la mano hacia el rostro y se sorprendía de notar que no llevaba el parche puesto, ni siquiera lo había notado debido a la adrenalina del momento, pero poco le importaba ya; de todos modos ella no parecía asustarse ni sorprenderse de ello.
Sin embargo, antes de que pensase o intentase hacer algo, una voz gruesa que casi parecía un gruñido invadió el ambiente haciéndose eco en los alrededores, era nada más y nada menos que aquel can hablándoles a ellos; pero no de la forma tradicional en la que cualquiera suele hablar, sino que más bien podía escucharlo dentro de su mente y en verdad era una sensación un tanto extraña.
“¿Qué demonios? ¿Mas eternidad?” pensó entonces frunciendo el ceño con aquellas palabras que no lograba entender del todo, pensando en que seguramente aquel sujeto era un vampiro muy antiguo y mucho más sabio que él; después de todo no hacía tanto que era un vampiro, pero aun así el can de sombras lo llamaba “poderoso” luego de develarle a la chica su verdadera naturaleza. Por una razón desconocida entonces no pudo evitar mostrarle los colmillos en señal de desagrado, el no pretendía en realidad hacerle ver a aquella chica su verdadera naturaleza, pero si después de eso la rubia decidía comenzar a cazarlo también… sabía que se encontraría en grandes problemas, más que nada porque la sed debilitaba su cuerpo y el olor a la sangre de aquella joven parecía atraerlo cada vez más.
Después de eso el can se rodeo de más sombras que se entremezclaban con su cuerpo, diciendo por último que volverían por ella, que la estarían cazando, llamándola “niña Yohei”, justo en ese momento Elliot sintió un espasmo un poco más fuerte recorrer todo su cuerpo mientras observaba como el can hecho de sombras se desvanecía desapareciendo frente a los ojos de ambos, llevándose una mano a la garganta mientras se mordía levemente el labio inferior.
Pronto la chica se giró hacia él, pero en vez de verse furiosa o con intenciones de atacar, parecía verse temerosa de todas las revelaciones que aquel vampiro le había hecho, la miro fijamente a los ojos mientras escuchaba aquella pregunta, frunciendo el ceño un poco más para después retroceder unos pasos.
-P-Para nada…-murmuro respirando de forma algo más acelerada-… solo estaba en aquella capilla… a la que llegaste tu por c-casualidad… -llevándose ahora una mano al pecho-… te defendí... no tengo intención alguna de atacarte.
Era demasiado ¿Cuánto tiempo llevaba sin beber sangre? Quizás por aun estar algo acostumbrado a vivir como humano aquel detalle tan importante se le había pasado sin más, no había tenido la necesidad de utilizar sus poderes y quizás por eso había podido mantenerse bien hasta el momento, pero ahora se sentía tan agotado que su visión comenzaba a nublarse.
-Creo que tus verdaderos enemigos son ellos…-dijo desviando la mirada hacia el lugar en el cual el can había desaparecido-… quizás deberías… irte de la ciudad… niña Yohei.
No sabría cómo podría volver a su hogar en esas condiciones, debía hacerlo pero ¿Cómo? Su cuerpo clamaba por sangre y temía atacar a alguien por el camino ¿Qué hacer? Sabía que no podría calmar aquella sed, entonces debería ir rápidamente hasta el lugar en donde conseguía las bolsas de sangre, debía darse prisa para llegar, y más que nada… debía darse prisa en alejarse de aquella chica.
-V-Vete, vuelve a casa… espero que puedas estar segura allí… al menos por ahora…
Dándose un medio giro comenzó a caminar en el sentido opuesto, tambaleando levemente mientras mordía su labio inferior quizás intentando engañar a su insistente estómago con una gota de sangre que de su palida piel escapaba, terminando por agarrarse de un poste para permanecer de pie allí unos segundos, no sabía cómo, pero debería tomar fuerzas para llegar a aquel lugar, lo más rápido posible… podía llegar a ser desesperante semejante dependencia, pero por ser herencia de aquella mujer que tanto había amado, hasta el momento jamás se había quejado… a pesar de que en cualquier momento pudiese desvanecerse a causa de ello.

Elliot Hamilton-

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Obsesión: Los crucifijos de metal~
Re: A Place to Escape
El feroz vampiro se había marchado cubierto en sus sombras, pero casi había prometido que volvería por ella, era una tensa situación, ella siempre había querido defenderse, pero el hecho de que su sangre fuese poderosa lo hacia un tremendo blanco, no entendía como en el grupo de los Yohei no le habían explicado nada como eso, quizás por el hecho de que en verdad necesitaba saber cómo defenderse de todos los vampiros, o al menos eso era lo que ella había pensado en esos segundos de meditación, mientras miraba a Elliot el cual se miraba cada vez más débil, quizás en ese estado no se le ocurriría atacar a la inofensiva rubia de ojos escarlata.
-E-está bien… creo que creo en ti… no pareces ser un vampiro ordinario…- le dijo con voz levemente entrecortada de los sentimientos encontrados que tenia, el hecho de que la haya defendido era una gran señal, pero no solo eso, ella podía saberlo por los ojos amables que el siempre cargaba. Escuchando como de repente él le decía que ellos eran sus verdaderos enemigos que debía marcharse de la cuidad,
-No tengo como…- aclaro inmediatamente pensando en aquella posibilidad, pero la única manera era trabajando hasta conseguir el dinero necesario, pero en verdad si se marchaba de Tokio ¿Los vampiros dejarían de seguirla?,
-Bueno, lo intentare… gracias Elliot… eres el primer vampiro que me ayuda…- le dijo suavemente intentando ser agradable con él, debía hacerlo pues no quería volver a fallar con su pasado, estaba a punto de girarse pero comenzó a darse cuenta que aquel chico de cabellos rojizos comenzaba a tambalearse levemente, quedándose observándolo con enorme preocupación hasta que miro que se sostuvo de uno de aquellos postes,
-T-te ayudare… no puedo dejarte así - pronuncio de repente corriendo hasta llegar a su lado –Es porque usaste mucho tu poder? O estas herido? – pregunto mientras se colocaba delante de él ignorando que aquel chico era un vampiro, mirándolo directamente a los ojos con curiosidad intentando ver de esa forma que era lo que le dolía pero solo parecía tener un aspecto de agotamiento extremo como si fuera a desfallecer en cualquier momento –Intenta caminar… vamos…- le dijo acercándose mientras tomaba su muñeca suavemente colocándose bajo su brazos con intención de que se apoyara en ella aunque fuese mucho más pequeña y eso no sirviera de mucho –Por ahora ignorare que eres un vampiro, de acuerdo? – le dijo amablemente con una leve sonrisa esperando que así no desconfiara de ella y que no pensara que en cualquier momento podría llegar a atacarlo, acomodándose para que pudiera soportar un poco su peso mientras colocaba una de sus manos en su costado sosteniéndose de su ropa sintiendo la calidez que ese chico parecía portar la cual lo contradecía de ser un vampiro– Hasta donde debes ir? –pregunto sintiéndose de repente apenada de aquella enorme cercanía mirando hacia las direcciones que debía tomar aun preocupada por no ser capaz de hacer mucho mas que servir de apoyo para que caminara.
-E-está bien… creo que creo en ti… no pareces ser un vampiro ordinario…- le dijo con voz levemente entrecortada de los sentimientos encontrados que tenia, el hecho de que la haya defendido era una gran señal, pero no solo eso, ella podía saberlo por los ojos amables que el siempre cargaba. Escuchando como de repente él le decía que ellos eran sus verdaderos enemigos que debía marcharse de la cuidad,
-No tengo como…- aclaro inmediatamente pensando en aquella posibilidad, pero la única manera era trabajando hasta conseguir el dinero necesario, pero en verdad si se marchaba de Tokio ¿Los vampiros dejarían de seguirla?,
-Bueno, lo intentare… gracias Elliot… eres el primer vampiro que me ayuda…- le dijo suavemente intentando ser agradable con él, debía hacerlo pues no quería volver a fallar con su pasado, estaba a punto de girarse pero comenzó a darse cuenta que aquel chico de cabellos rojizos comenzaba a tambalearse levemente, quedándose observándolo con enorme preocupación hasta que miro que se sostuvo de uno de aquellos postes,
-T-te ayudare… no puedo dejarte así - pronuncio de repente corriendo hasta llegar a su lado –Es porque usaste mucho tu poder? O estas herido? – pregunto mientras se colocaba delante de él ignorando que aquel chico era un vampiro, mirándolo directamente a los ojos con curiosidad intentando ver de esa forma que era lo que le dolía pero solo parecía tener un aspecto de agotamiento extremo como si fuera a desfallecer en cualquier momento –Intenta caminar… vamos…- le dijo acercándose mientras tomaba su muñeca suavemente colocándose bajo su brazos con intención de que se apoyara en ella aunque fuese mucho más pequeña y eso no sirviera de mucho –Por ahora ignorare que eres un vampiro, de acuerdo? – le dijo amablemente con una leve sonrisa esperando que así no desconfiara de ella y que no pensara que en cualquier momento podría llegar a atacarlo, acomodándose para que pudiera soportar un poco su peso mientras colocaba una de sus manos en su costado sosteniéndose de su ropa sintiendo la calidez que ese chico parecía portar la cual lo contradecía de ser un vampiro– Hasta donde debes ir? –pregunto sintiéndose de repente apenada de aquella enorme cercanía mirando hacia las direcciones que debía tomar aun preocupada por no ser capaz de hacer mucho mas que servir de apoyo para que caminara.

Evye Radcliff-

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Obsesión: Black Cats
Re: A Place to Escape
Podía intentar fingir, podía mostrarle a aquella chica que todo estaba bien, le decía que se cuidase, que se marchase de la ciudad, y aun que ella se veía bastante escéptica ante esta posibilidad había terminado por aceptar que quizás lo intentase. Con suaves movimientos de cabeza le hacía creer que se sentía bien, asintiendo positivamente a aquella pregunta… aunque en verdad se estuviese quemando por dentro. Sabía que debía alejarse de ella, sabía que el olor que despedía su sangre estaba enloqueciendo sus sentidos; quizás fuese cierto todo lo que aquel vampiro había dicho de la sangre de aquella rubia, quizás en verdad fuese maravillosa ¿y si solo probase un poco?... solo un poco… no, no lo haría.
Intentando mantenerse en pie y no gastar demasiadas energías en ello, se dio media vuelta para iniciar su camino, había decidido hacia donde debía ir; sabía que allí le atenderían bien y luego podría sentirse renovado y con mucha más energía, no era demasiado lo que ocupaba en realidad. “¿Cómo puedo siquiera pensarlo?... la única piel que puedo morder es la de ella… mi adorada Alyssa… tu que ya no estás… ahora solo puedo desearte más y más…” pensaba mientras terminaba sujetándose de un poste, su cuerpo parecía debilitarse más y más con cada segundo.
De pronto la voz de la chica muy cerca suyo lo saco de sus pensamientos, ella decía que le ayudaría y que no podía dejarlo así, era más que obvio que no estaba bien; pero aun así el sería capaz de seguir afirmando lo contrario, aunque su cuerpo traicionase sus palabras. La rubia entonces se colocó frente a él luego de preguntarle la causa de su estado ¿por usar muchos sus poderes? ¿Por esta herido? No era nada de eso, era en realidad la razón por la cual ella no debería estar allí.
-E-En realidad es…
No fue capaz de completar su frase en aquel momento, podía sentir como su respiración se había agitado bastante y su corazón latía mucho más rápido, era casi gracioso pensarlo ¿latir? Si lo hacía, a pesar de que el parecía haber muerto hacia un tiempo ya.
Rasgo entonces un poco aquel metal con sus uñas, en ese momento la chica se acercó a él y tomando una de sus muñecas levanto su brazo para colocarse debajo de este, dejando que el pelirrojo se sorprendiese levemente al observar lo que hacía ¿acaso no se daba cuenta? Diciéndole que intentase caminar agregó luego que por el momento ignoraría que se trataba de un vampiro ¿Cómo podía ser eso posible? En realidad corría tanto riesgo estando a su lado, podría fácilmente perder el control y atacar su cuello sin más; en ese sentido la voluntad de Elliot resultaba ser muy fuerte… sabía que no tomaría nada sin permiso.
-Intentare… caminar… e-entonces…
Murmuró al ver la sonrisa en los labios de la chica, se veía realmente sincera y parecía que en realidad deseaba ayudarlo, quizás como agradecimiento por haberla salvado, quizás porque en verdad fuese una persona justa. Ajusto entonces un poco su brazo sobre el hombro de ella, tomándose levemente de este mientras sentía como rodeaba su cintura con su otro brazo, sintiendo el calor de este ¿hacia cuanto que no sentía una cercanía tan cálida de esa forma? No podía recordarlo, pero de alguna forma le resultaba agradable.
Dieron entonces unos pasos más en silencio mientras Elliot se esforzaba por mantener la compostura y poder caminar al mismo tiempo, era un gran esfuerzo sin lugar a dudas, pero con el correr de cada segundo y luego de haber caminado casi aquella larga cuadra por completo, sintió que quizás muy pronto ya no podría contenerse.
-S-Sangre… lo que necesito…-deteniendo su paso-… es sangre…
Levantando su brazo hizo entonces un esfuerzo por alejarse de ella, girándose hacia la chica para levantar una mano y colocándola debajo de su mentón inclinarse levemente para mirarla fijamente a los ojos, acercándose peligrosamente mientras sus labios se entreabrían levemente, llegando casi tan cerca como para rozar los labios de ella con los suyos; haciendo un esfuerzo enorme por controlarse.
-Debo llegar a un centro…rápido…-dijo alejándose de ella mientras su ojo se encendía, volviendo a brillar con ese brillo entre amarillo y anaranjado-… a-agradezco tus intenciones pero… en verdad… tu sangre… en tu mano… me está haciendo muy difícil esto…-dijo subiendo una mano a su pecho mientras retorcedla un paso más con su campo aun activado-… ese aroma… solo enloquece… m-mis sentidos. Así que por favor, solo aléjate… en verdad agradezco tu ayuda… c-cuídate de aquellos sujetos y… buena suerte.
Dicho esto solo se quedo allí esperando a que se marchase, quizás quería cerciorarse de ello, respirando fuertemente casi como si el aire le faltase, estrujando un poco de ropa frente a su pecho; era una completa agonía… una agonía que el mismo había elegido.
Intentando mantenerse en pie y no gastar demasiadas energías en ello, se dio media vuelta para iniciar su camino, había decidido hacia donde debía ir; sabía que allí le atenderían bien y luego podría sentirse renovado y con mucha más energía, no era demasiado lo que ocupaba en realidad. “¿Cómo puedo siquiera pensarlo?... la única piel que puedo morder es la de ella… mi adorada Alyssa… tu que ya no estás… ahora solo puedo desearte más y más…” pensaba mientras terminaba sujetándose de un poste, su cuerpo parecía debilitarse más y más con cada segundo.
De pronto la voz de la chica muy cerca suyo lo saco de sus pensamientos, ella decía que le ayudaría y que no podía dejarlo así, era más que obvio que no estaba bien; pero aun así el sería capaz de seguir afirmando lo contrario, aunque su cuerpo traicionase sus palabras. La rubia entonces se colocó frente a él luego de preguntarle la causa de su estado ¿por usar muchos sus poderes? ¿Por esta herido? No era nada de eso, era en realidad la razón por la cual ella no debería estar allí.
-E-En realidad es…
No fue capaz de completar su frase en aquel momento, podía sentir como su respiración se había agitado bastante y su corazón latía mucho más rápido, era casi gracioso pensarlo ¿latir? Si lo hacía, a pesar de que el parecía haber muerto hacia un tiempo ya.
Rasgo entonces un poco aquel metal con sus uñas, en ese momento la chica se acercó a él y tomando una de sus muñecas levanto su brazo para colocarse debajo de este, dejando que el pelirrojo se sorprendiese levemente al observar lo que hacía ¿acaso no se daba cuenta? Diciéndole que intentase caminar agregó luego que por el momento ignoraría que se trataba de un vampiro ¿Cómo podía ser eso posible? En realidad corría tanto riesgo estando a su lado, podría fácilmente perder el control y atacar su cuello sin más; en ese sentido la voluntad de Elliot resultaba ser muy fuerte… sabía que no tomaría nada sin permiso.
-Intentare… caminar… e-entonces…
Murmuró al ver la sonrisa en los labios de la chica, se veía realmente sincera y parecía que en realidad deseaba ayudarlo, quizás como agradecimiento por haberla salvado, quizás porque en verdad fuese una persona justa. Ajusto entonces un poco su brazo sobre el hombro de ella, tomándose levemente de este mientras sentía como rodeaba su cintura con su otro brazo, sintiendo el calor de este ¿hacia cuanto que no sentía una cercanía tan cálida de esa forma? No podía recordarlo, pero de alguna forma le resultaba agradable.
Dieron entonces unos pasos más en silencio mientras Elliot se esforzaba por mantener la compostura y poder caminar al mismo tiempo, era un gran esfuerzo sin lugar a dudas, pero con el correr de cada segundo y luego de haber caminado casi aquella larga cuadra por completo, sintió que quizás muy pronto ya no podría contenerse.
-S-Sangre… lo que necesito…-deteniendo su paso-… es sangre…
Levantando su brazo hizo entonces un esfuerzo por alejarse de ella, girándose hacia la chica para levantar una mano y colocándola debajo de su mentón inclinarse levemente para mirarla fijamente a los ojos, acercándose peligrosamente mientras sus labios se entreabrían levemente, llegando casi tan cerca como para rozar los labios de ella con los suyos; haciendo un esfuerzo enorme por controlarse.
-Debo llegar a un centro…rápido…-dijo alejándose de ella mientras su ojo se encendía, volviendo a brillar con ese brillo entre amarillo y anaranjado-… a-agradezco tus intenciones pero… en verdad… tu sangre… en tu mano… me está haciendo muy difícil esto…-dijo subiendo una mano a su pecho mientras retorcedla un paso más con su campo aun activado-… ese aroma… solo enloquece… m-mis sentidos. Así que por favor, solo aléjate… en verdad agradezco tu ayuda… c-cuídate de aquellos sujetos y… buena suerte.
Dicho esto solo se quedo allí esperando a que se marchase, quizás quería cerciorarse de ello, respirando fuertemente casi como si el aire le faltase, estrujando un poco de ropa frente a su pecho; era una completa agonía… una agonía que el mismo había elegido.

Elliot Hamilton-

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Re: A Place to Escape
De por si aquel chico ya se sentía demasiado débil, su respiración se había agitado fuertemente como si hubiese corrido demasiado y ahora su cuerpo estuviese agotado a falta de aire, pero todo lo que podía sentir ella era preocupación por aquel joven que la había ayudado sin dar miramientos si era una cazadora o no, aunque quizás fuese por ello que comenzó a comportarse un poco agresivo, pues aun recordaba que le había subido la voz varias veces.
Pronto ella solo se ofreció para ayudarlo a caminar, no sabía a dónde debía llevarlo pero aunque fuese muy lejos ella lo acompañaría porque sabía muy bien que le debía una, pues sin el seguramente en ese momento ya estaría muerta, el solo acepto suponiendo que no tenia de otra, sintiendo como ajustaba su brazo sobre su hombro ruborizándose un poco sin poder evitarlo ya que no era normal en ella estar tan cerca de un hombre aunque el fuese un vampiro, uno de los cuales había cazado por mucho tiempo, intentando ignorar esas tontas sensaciones para esforzarse en caminar al mismo tiempo que él, dando primeramente unos pasos para después darse cuenta que no era tan difícil acostumbrarse a aquella calidez, porque un vampiro era cálido si ya estaba muerto?, pensaba suponiendo que quizás ni siquiera era una calidez normal después de todo, Evye jamás estuvo tan cercano a alguien, no podía reconocer eso, ni siquiera sus padres le habían demostrado lo que era un abrazo quizás por ello ahora se sentía tan nerviosa del contacto físico.
Después de pasar una larga cuadra escucho como Elliot decía de repente que necesitaba sangre, deteniéndose también al mismo tiempo que él para mirarlo algo sorprendida, sintiendo como se alejaba de ella casi de golpe mirando cómo se giraba hacia ella para sentir como colocaba una mano debajo de su mentón viendo luego como se inclinaba hacia ella levemente mirándola de forma tan fija mientras ella se quedaba perdida y paralizada sin poderle retirar la vista de aquellos ojos tan llamativos hasta que su cercanía se hizo más y más peligrosa logrando cerrar los ojos de golpe para no seguir viéndolo, solo sonrojándose fuertemente como si lo dejara que hiciera aquello, apretando sus ojos con fuerza mientras sentía que su cuerpo temblaba levemente,
“Acaso le tengo miedo?... y… en serio me besaría?.... porque?” pensó para después sentir como al fin se alejaba de ella diciéndole que debía llegar a un centro rápido abriendo sus ojos aun con aquel sonrojo alcanzando a ver el brillo en sus ojos, apretando sus labios con aparente nerviosismo mientras bajaba la vista intentando no estar avergonzada de nuevo por ello mientras escuchaba lo que decía un poco más seria, sin entender muy bien que había sido todo eso anterior y que tenía que ver con estar sediento de sangre,
-M-mi sangre…- repitió viendo su mano la cual tenía dos pequeños rasguños los cuales parecían no querer cerrar, recordando lo que le había dicho aquel vampiro sobre el tipo de sangre que tenia, seguramente resultaría ser demasiado pura o mágica a comparación de cualquier ser humano, después de todo los dones de un ángel eran demasiado poderosos y curativos, bajando su mano mientras tomaba aquella herida entre su otra mano quizás intentando cubrir el olor, intentando mirarlo a los ojos ahora con aquel sonrojo algo menos aparente, pero él se miraba aun demasiado agotado, quizás si se topaba con algún otro vampiro se aprovecharía de que estuviera débil y moribundo, en verdad no podía hacer eso,
-Puedes tomarla si quieres… -dijo después de un momento estando segura de lo que decía aunque supiera que aquella mordida le fuera a doler demasiado –Tu me ayudaste… así que… y aunque dijera aquel vampiro que solo me buscaste por la sangre, me convenciste de la buena manera… y es… mi forma de agradecerte, así que está bien si tomas mi sangre… solo… no me mates por favor…-agrego bajando la mirada mostrándose un poco mas avergonzada sin saber porque, para después subir la vista y dar un par de pasos hacia el decidida a superar esta vez mas rápido la pequeña barrera que ella misma había creado contra los vampiros –Vamos, soy cien por ciento ángel, así que te hará bien… tendrás mas energía también…- dicho eso levanto su brazo saludable mostrándole la parte delicada de su muñeca mientras fruncía el ceño levemente intentando mostrar un poco de valentía en eso, esperando a que aceptara pues si era por un amigo estaba dispuesta a dar su sangre sin importar que sucediera, comenzando a sentirse algo patética al pensar que aquella persona que acababa de conocer ya la denominaba un amigo sin siquiera habérselo preguntado.
Pronto ella solo se ofreció para ayudarlo a caminar, no sabía a dónde debía llevarlo pero aunque fuese muy lejos ella lo acompañaría porque sabía muy bien que le debía una, pues sin el seguramente en ese momento ya estaría muerta, el solo acepto suponiendo que no tenia de otra, sintiendo como ajustaba su brazo sobre su hombro ruborizándose un poco sin poder evitarlo ya que no era normal en ella estar tan cerca de un hombre aunque el fuese un vampiro, uno de los cuales había cazado por mucho tiempo, intentando ignorar esas tontas sensaciones para esforzarse en caminar al mismo tiempo que él, dando primeramente unos pasos para después darse cuenta que no era tan difícil acostumbrarse a aquella calidez, porque un vampiro era cálido si ya estaba muerto?, pensaba suponiendo que quizás ni siquiera era una calidez normal después de todo, Evye jamás estuvo tan cercano a alguien, no podía reconocer eso, ni siquiera sus padres le habían demostrado lo que era un abrazo quizás por ello ahora se sentía tan nerviosa del contacto físico.
Después de pasar una larga cuadra escucho como Elliot decía de repente que necesitaba sangre, deteniéndose también al mismo tiempo que él para mirarlo algo sorprendida, sintiendo como se alejaba de ella casi de golpe mirando cómo se giraba hacia ella para sentir como colocaba una mano debajo de su mentón viendo luego como se inclinaba hacia ella levemente mirándola de forma tan fija mientras ella se quedaba perdida y paralizada sin poderle retirar la vista de aquellos ojos tan llamativos hasta que su cercanía se hizo más y más peligrosa logrando cerrar los ojos de golpe para no seguir viéndolo, solo sonrojándose fuertemente como si lo dejara que hiciera aquello, apretando sus ojos con fuerza mientras sentía que su cuerpo temblaba levemente,
“Acaso le tengo miedo?... y… en serio me besaría?.... porque?” pensó para después sentir como al fin se alejaba de ella diciéndole que debía llegar a un centro rápido abriendo sus ojos aun con aquel sonrojo alcanzando a ver el brillo en sus ojos, apretando sus labios con aparente nerviosismo mientras bajaba la vista intentando no estar avergonzada de nuevo por ello mientras escuchaba lo que decía un poco más seria, sin entender muy bien que había sido todo eso anterior y que tenía que ver con estar sediento de sangre,
-M-mi sangre…- repitió viendo su mano la cual tenía dos pequeños rasguños los cuales parecían no querer cerrar, recordando lo que le había dicho aquel vampiro sobre el tipo de sangre que tenia, seguramente resultaría ser demasiado pura o mágica a comparación de cualquier ser humano, después de todo los dones de un ángel eran demasiado poderosos y curativos, bajando su mano mientras tomaba aquella herida entre su otra mano quizás intentando cubrir el olor, intentando mirarlo a los ojos ahora con aquel sonrojo algo menos aparente, pero él se miraba aun demasiado agotado, quizás si se topaba con algún otro vampiro se aprovecharía de que estuviera débil y moribundo, en verdad no podía hacer eso,
-Puedes tomarla si quieres… -dijo después de un momento estando segura de lo que decía aunque supiera que aquella mordida le fuera a doler demasiado –Tu me ayudaste… así que… y aunque dijera aquel vampiro que solo me buscaste por la sangre, me convenciste de la buena manera… y es… mi forma de agradecerte, así que está bien si tomas mi sangre… solo… no me mates por favor…-agrego bajando la mirada mostrándose un poco mas avergonzada sin saber porque, para después subir la vista y dar un par de pasos hacia el decidida a superar esta vez mas rápido la pequeña barrera que ella misma había creado contra los vampiros –Vamos, soy cien por ciento ángel, así que te hará bien… tendrás mas energía también…- dicho eso levanto su brazo saludable mostrándole la parte delicada de su muñeca mientras fruncía el ceño levemente intentando mostrar un poco de valentía en eso, esperando a que aceptara pues si era por un amigo estaba dispuesta a dar su sangre sin importar que sucediera, comenzando a sentirse algo patética al pensar que aquella persona que acababa de conocer ya la denominaba un amigo sin siquiera habérselo preguntado.

Evye Radcliff-

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Re: A Place to Escape
Pudo notar la sorpresa en el rostro de aquella chica luego de la pequeña confesión acerca de su actual e imperiosa necesidad de sangre; notando como parecía verse bastante confundida sin entender mucho la razón de esto, dándose cuenta de cómo tapaba su mano herida con su otra mano quizás intentando alejarlo de la tentación. Pero era demasiado tarde ya, su olfato había captado aquel aroma único y su necesidad quizás muy pronto se saldría de control; lo mejor para ella era huir, huir cuanto antes, rápido y muy lejos.
Con un leve movimiento de cabeza asintió a su comentario para después sorprenderse bastante con lo que ella terminó por decir, alzando las cejas con notoria sorpresa al escuchar cómo le decía que podía tomarla, que por haberle ayudado le permitiría hacerlo, y que aunque aquel vampiro hubiese dicho que la buscaba por su sangre, el en realidad había podido convencerla de buena forma de que eso no era así. Estaba muy en lo cierto, Elliot sabía que jamás iba a atacar a alguien para obtener su sangre, sabía que siempre lucharía con todas sus fuerzas contra ese instinto animal que lo acechaba cuando su cuerpo realmente necesitaba de aquel líquido rojo que a los vampiros tanto atraía y del cual tanto necesitaban.
La rubia pareció de repente verse algo avergonzada sin razón aparente, bajando la vista y solo quedándose en silencio, Elliot podía sospechar la razón de ello, pensando eso mientras su expresión volvía a enseriarse y su ojo se apagaba al mismo momento en que su campo magnético se desactivaba.
-¿E-Estas segura?
Preguntó no demasiado crédulo de aquel ofrecimiento, después de todo tener un contacto de esos podría ser penoso y quizás esa era la razón de su aparente vergüenza, aunque más que nada sería doloroso; más a un para una niña como ella que en realidad era una yohei que se encargaba de andar cazando personas como él. Pero ella parecía verse lo suficientemente decidida como para acercarse a él animándolo a hacerlo, diciendo que la aceptara ya que ella era un ángel y por ello muy seguramente aquella sangre lo llenaría de energía, levantando su brazo, ofreciéndole esa muñeca en donde él podía sentir como corría aquella sangre… deliciosa y tibia sangre que su paladar parecía ansiar.
-Si así lo deseas…
Murmuro para tomar la muñeca de ella con ambas manos, llevándosela al rostro para olerla como si de olerun delicioso plato se tratase, rozando aquella delicada zona con sus labios, entreabriéndolos lentamente mientras sus colmillos se hacían más visibles al momento en que entrecerraba sus ojos.
Sangre, deliciosa sangre… pero unos pasos interrumpieron el éxtasis que podía llegar a sentir de solo olerla; algunas personas se acercaban caminando lentamente a lo lejos, no era bueno, lo mejor era ir a otro sitio, era natural que quisiera evitar ser visto. Entonces moviendo un poco sus manos termino tomando la de ella para observar los alrededores, divisando los árboles de aquel pequeño parque ubicado en frente de la catedral.
-Ven conmigo…
Le dijo mirándola seriamente, frunciendo levemente el ceño mientras iniciaba camino hacia aquel parque, ingresando por una de las pequeñas entradas, llevándola de la mano hasta detenerse debajo de un gran árbol de cerezos desnudo por el invierno; dejando solo ver su tronco grueso y robusto.
-Aquí está bien…-dijo colocándola delante del árbol para después soltar su mano-… intentaré ser lo más suave posible…
Dicho esto colocó ambas manos sobre sus hombros para empujarla un poco, sus instintos habían comenzado a dominarlo levemente y quizás ahora hacía cosas que normalmente no sería capaz de hacer; si el hambre afecta a los humanos haciéndolos más feroces ¿Por qué no afectar tanto o más a los vampiros? Sin embargo Elliot no parecía verse más feroz, quizás solo algo más… impulsivo de lo normal.
Bajando un poco sus manos por sus brazos la empujó hasta que quedase su espalda apoyada contra el árbol de cerezas, inclinándose un poco mientras se acercaba acorralándola levemente, bajando su cabeza, acercando sus labios al cuello de ella, de a poco, lentamente; hasta que su respiración pronto se reflejaba en la forma en que se movían los pequeños cabellos de su nuca.
-Relájate… sino te dolerá más…
Le susurró al oído para después bajar un poco y comenzar a dejar suaves lamidas en su cuello, preparando la zona; podía entender porque ella se avergonzase con eso, pero lo bueno era que el siempre solía ser bastante amable en esas cosas. Luego de dejar unas cuantas lamidas lentas sobre aquella piel tan blanca y suave, abrió un poco más su boca al mismo momento en que sus colmillos se hacían un poco más largos, rozando levemente el cuello de ella con sus blanquecinas puntas, hasta que finalmente… en una mordida perfecta perforo aquella zona tan cálida y suave, hundiendo los colmillos en su piel, provocando que la sangre que circulaba por sus venas comenzase a fluir hacia su boca; saboreando el dulce gusto de esta… un sabor que nunca antes había sentido.
Con un leve movimiento de cabeza asintió a su comentario para después sorprenderse bastante con lo que ella terminó por decir, alzando las cejas con notoria sorpresa al escuchar cómo le decía que podía tomarla, que por haberle ayudado le permitiría hacerlo, y que aunque aquel vampiro hubiese dicho que la buscaba por su sangre, el en realidad había podido convencerla de buena forma de que eso no era así. Estaba muy en lo cierto, Elliot sabía que jamás iba a atacar a alguien para obtener su sangre, sabía que siempre lucharía con todas sus fuerzas contra ese instinto animal que lo acechaba cuando su cuerpo realmente necesitaba de aquel líquido rojo que a los vampiros tanto atraía y del cual tanto necesitaban.
La rubia pareció de repente verse algo avergonzada sin razón aparente, bajando la vista y solo quedándose en silencio, Elliot podía sospechar la razón de ello, pensando eso mientras su expresión volvía a enseriarse y su ojo se apagaba al mismo momento en que su campo magnético se desactivaba.
-¿E-Estas segura?
Preguntó no demasiado crédulo de aquel ofrecimiento, después de todo tener un contacto de esos podría ser penoso y quizás esa era la razón de su aparente vergüenza, aunque más que nada sería doloroso; más a un para una niña como ella que en realidad era una yohei que se encargaba de andar cazando personas como él. Pero ella parecía verse lo suficientemente decidida como para acercarse a él animándolo a hacerlo, diciendo que la aceptara ya que ella era un ángel y por ello muy seguramente aquella sangre lo llenaría de energía, levantando su brazo, ofreciéndole esa muñeca en donde él podía sentir como corría aquella sangre… deliciosa y tibia sangre que su paladar parecía ansiar.
-Si así lo deseas…
Murmuro para tomar la muñeca de ella con ambas manos, llevándosela al rostro para olerla como si de olerun delicioso plato se tratase, rozando aquella delicada zona con sus labios, entreabriéndolos lentamente mientras sus colmillos se hacían más visibles al momento en que entrecerraba sus ojos.
Sangre, deliciosa sangre… pero unos pasos interrumpieron el éxtasis que podía llegar a sentir de solo olerla; algunas personas se acercaban caminando lentamente a lo lejos, no era bueno, lo mejor era ir a otro sitio, era natural que quisiera evitar ser visto. Entonces moviendo un poco sus manos termino tomando la de ella para observar los alrededores, divisando los árboles de aquel pequeño parque ubicado en frente de la catedral.
-Ven conmigo…
Le dijo mirándola seriamente, frunciendo levemente el ceño mientras iniciaba camino hacia aquel parque, ingresando por una de las pequeñas entradas, llevándola de la mano hasta detenerse debajo de un gran árbol de cerezos desnudo por el invierno; dejando solo ver su tronco grueso y robusto.
-Aquí está bien…-dijo colocándola delante del árbol para después soltar su mano-… intentaré ser lo más suave posible…
Dicho esto colocó ambas manos sobre sus hombros para empujarla un poco, sus instintos habían comenzado a dominarlo levemente y quizás ahora hacía cosas que normalmente no sería capaz de hacer; si el hambre afecta a los humanos haciéndolos más feroces ¿Por qué no afectar tanto o más a los vampiros? Sin embargo Elliot no parecía verse más feroz, quizás solo algo más… impulsivo de lo normal.
Bajando un poco sus manos por sus brazos la empujó hasta que quedase su espalda apoyada contra el árbol de cerezas, inclinándose un poco mientras se acercaba acorralándola levemente, bajando su cabeza, acercando sus labios al cuello de ella, de a poco, lentamente; hasta que su respiración pronto se reflejaba en la forma en que se movían los pequeños cabellos de su nuca.
-Relájate… sino te dolerá más…
Le susurró al oído para después bajar un poco y comenzar a dejar suaves lamidas en su cuello, preparando la zona; podía entender porque ella se avergonzase con eso, pero lo bueno era que el siempre solía ser bastante amable en esas cosas. Luego de dejar unas cuantas lamidas lentas sobre aquella piel tan blanca y suave, abrió un poco más su boca al mismo momento en que sus colmillos se hacían un poco más largos, rozando levemente el cuello de ella con sus blanquecinas puntas, hasta que finalmente… en una mordida perfecta perforo aquella zona tan cálida y suave, hundiendo los colmillos en su piel, provocando que la sangre que circulaba por sus venas comenzase a fluir hacia su boca; saboreando el dulce gusto de esta… un sabor que nunca antes había sentido.

Elliot Hamilton-

Pareja: ---
Nemesis: Los cazadores...
Obsesión: Los crucifijos de metal~
Re: A Place to Escape
Se expreso tan sorprendido aquel chico de rojizos cabellos cuando ella había decidido ayudarle de esa forma, incluso para ella era algo rara aquella decisión, pues siempre había temido por los vampiros, pero en verdad estaba dispuesta a todo solo para ayudarlo, después de todo el no se miraba como cualquiera de aquellas bestias que había tenido que enfrentar, al parecer parecía mucho más educado y civilizado; humanizado como unos llegarían a decir, quizás había tenido una mejor vida siendo aceptado por su entorno o solo sabia controlar muy bien sus instintos, en realidad sin saber la razón ella lograba aceptarlo pues percibía en el un ser tan amable y con aquella aura bondadosa, justo como la que había logrado percibir de aquel chico que una vez también la había salvado, pero que en ese momento era muy obstinada como para quererlo aceptar solo aferrándose a la idea de que un demonio debía ser malo.
El solo le pregunto si estaba segura de lo que quería hacer y ella solo contesto asintiendo levemente mientras fruncía levemente el ceño intentándose armar de valor pues seguramente que la mordiera dolería mucho, viendo como después el aceptaba quizás por la necesidad que sentía por aquella sangre, sintiendo como tomaba su muñeca viendo como se la llevaba al rostro para olerla de cerca, sonrojándose al sentir como rozaba sus labios con su piel, intentando no pensar en cosas raras cuando hiciera eso, el solo la mordería y no había mas allá de eso, odiaba sus tontas reacciones de mujer cuando algún hombre se encontraba tan cerca de ella, parecía ser normal ya que no estaba nada acostumbrada a ello, solo debía pensar en otra cosa para evitarlo, pero en ese momento escucho como él le decía que lo siguiera, volteando a ver que unas personas se acercaban caminando a lo lejos, al parecer podían descubrir que él era un vampiro si la mordía en aquel sitio, siguiéndolo hasta un parque cercano el cual se encontraba bastante deshabitado como para que alguien los mirara, cruzando a través de la entrada del parque hasta llegar a uno de esos hermosos arboles de cerezo que a ciertas épocas del año venían todos a visitar solo para ver su esplendor,
-E-está bien…- respondió al escuchar cómo le decía que ahí estaría bien, y que intentaría ser lo más suave posible con aquella mordida, sintiendo como aun sus mejillas no parecían bajar su tono, comenzando a sentir un poco de miedo pues sabía que sentiría dolor al dejarle hacer aquello, sintiendo como colocaba sus manos en sus hombros para empujarla un poco hasta chocar contra el árbol sintiéndose de repente levemente acorralada, notando como el bajaba hasta su cuello sonrojándose un poco más al sentir su respiración cosquillear su piel mientras colocaba sus manos delante de si llevándolas a los sus costados sosteniéndose suavemente de su ropa como intentando tener un apoyo al cual aferrarse si comenzaba a sentir dolor o miedo, escuchando como le decía que se relajara si no le dolería mas, apretando sus ojos intentando concentrarse para relajarse como él le había dicho, pero aquello era imposible para ella,
-Lo… intentare…- le dijo comenzando a sentir como su cuerpo era recorrido por un escalofrió, se sentía tan nerviosa, tan avergonzada y a la vez tan temerosa, pero debía ser fuerte, muchas veces había salido herida dentro de sus batallas, pero nunca había esperado por sentir algún dolor, pensaba aquello cuando de repente sentir como el comenzaba a dejar suaves lamidas sobre la piel de su cuello, no evitando dejar escapar un pequeño quejido al mismo tiempo que se estremecía fuertemente sonrojándose más de golpe, mientras apretaba sus ojos con fuerza intentando no reaccionar mal ante aquello y empujarlo, pues era normal que ella temiera a esas reacciones que le hacía sentir a su cuerpo, recargándose un poco más en aquel árbol mientras apretaba un poco mas su ropa entre sus pequeñas manos, después de tan suaves lamidas que no dejaban de provocarle estremecimientos que provenían, sintiendo después como comenzaba a rosar un poco su piel con sus colmillos dejándole una extraña sensación por su piel pero estaba demasiado aturdida por aquellas sensaciones anteriores que estaba dejando sentirse temerosa por el dolor como antes, hasta que finalmente sintió como clavaba aquellos filosos colmillos sobre su piel dejando escapar un pequeño chillido reprimido pues no quería hacer mucho ruido, sintiendo mucho dolor al principio quedándose inmóvil unos segundos intentando no moverse pues sabía que le dolería más, hasta que ese dolor se fue disipando levemente de repente solo comenzando a sentir una gran calidez y humedad que iba invadiendo aquella zona como si su misma sangre intentara reconfortarla, abriendo un poco sus manos para soltar su camisa dejando sus manos posadas ahora solo sobre sus costados queriendo ya no hacer ningún tipo de esfuerzo solo intentando dejarse ser la presa de el solo por ese momento, comenzando a acostumbrarse al dolor mas y mas hasta que comenzó a sentirse algo adormecida, sintiendo como su sangre era consumida y ella comenzaba a sentirse un poco débil, pero ella sabía que por más sangre que tomara podría curarse y regenerarse rápido, por eso mismo debía ocultarle su debilidad y el aparente dolor que aun sentía pero que ya era bastante soportable.
El solo le pregunto si estaba segura de lo que quería hacer y ella solo contesto asintiendo levemente mientras fruncía levemente el ceño intentándose armar de valor pues seguramente que la mordiera dolería mucho, viendo como después el aceptaba quizás por la necesidad que sentía por aquella sangre, sintiendo como tomaba su muñeca viendo como se la llevaba al rostro para olerla de cerca, sonrojándose al sentir como rozaba sus labios con su piel, intentando no pensar en cosas raras cuando hiciera eso, el solo la mordería y no había mas allá de eso, odiaba sus tontas reacciones de mujer cuando algún hombre se encontraba tan cerca de ella, parecía ser normal ya que no estaba nada acostumbrada a ello, solo debía pensar en otra cosa para evitarlo, pero en ese momento escucho como él le decía que lo siguiera, volteando a ver que unas personas se acercaban caminando a lo lejos, al parecer podían descubrir que él era un vampiro si la mordía en aquel sitio, siguiéndolo hasta un parque cercano el cual se encontraba bastante deshabitado como para que alguien los mirara, cruzando a través de la entrada del parque hasta llegar a uno de esos hermosos arboles de cerezo que a ciertas épocas del año venían todos a visitar solo para ver su esplendor,
-E-está bien…- respondió al escuchar cómo le decía que ahí estaría bien, y que intentaría ser lo más suave posible con aquella mordida, sintiendo como aun sus mejillas no parecían bajar su tono, comenzando a sentir un poco de miedo pues sabía que sentiría dolor al dejarle hacer aquello, sintiendo como colocaba sus manos en sus hombros para empujarla un poco hasta chocar contra el árbol sintiéndose de repente levemente acorralada, notando como el bajaba hasta su cuello sonrojándose un poco más al sentir su respiración cosquillear su piel mientras colocaba sus manos delante de si llevándolas a los sus costados sosteniéndose suavemente de su ropa como intentando tener un apoyo al cual aferrarse si comenzaba a sentir dolor o miedo, escuchando como le decía que se relajara si no le dolería mas, apretando sus ojos intentando concentrarse para relajarse como él le había dicho, pero aquello era imposible para ella,
-Lo… intentare…- le dijo comenzando a sentir como su cuerpo era recorrido por un escalofrió, se sentía tan nerviosa, tan avergonzada y a la vez tan temerosa, pero debía ser fuerte, muchas veces había salido herida dentro de sus batallas, pero nunca había esperado por sentir algún dolor, pensaba aquello cuando de repente sentir como el comenzaba a dejar suaves lamidas sobre la piel de su cuello, no evitando dejar escapar un pequeño quejido al mismo tiempo que se estremecía fuertemente sonrojándose más de golpe, mientras apretaba sus ojos con fuerza intentando no reaccionar mal ante aquello y empujarlo, pues era normal que ella temiera a esas reacciones que le hacía sentir a su cuerpo, recargándose un poco más en aquel árbol mientras apretaba un poco mas su ropa entre sus pequeñas manos, después de tan suaves lamidas que no dejaban de provocarle estremecimientos que provenían, sintiendo después como comenzaba a rosar un poco su piel con sus colmillos dejándole una extraña sensación por su piel pero estaba demasiado aturdida por aquellas sensaciones anteriores que estaba dejando sentirse temerosa por el dolor como antes, hasta que finalmente sintió como clavaba aquellos filosos colmillos sobre su piel dejando escapar un pequeño chillido reprimido pues no quería hacer mucho ruido, sintiendo mucho dolor al principio quedándose inmóvil unos segundos intentando no moverse pues sabía que le dolería más, hasta que ese dolor se fue disipando levemente de repente solo comenzando a sentir una gran calidez y humedad que iba invadiendo aquella zona como si su misma sangre intentara reconfortarla, abriendo un poco sus manos para soltar su camisa dejando sus manos posadas ahora solo sobre sus costados queriendo ya no hacer ningún tipo de esfuerzo solo intentando dejarse ser la presa de el solo por ese momento, comenzando a acostumbrarse al dolor mas y mas hasta que comenzó a sentirse algo adormecida, sintiendo como su sangre era consumida y ella comenzaba a sentirse un poco débil, pero ella sabía que por más sangre que tomara podría curarse y regenerarse rápido, por eso mismo debía ocultarle su debilidad y el aparente dolor que aun sentía pero que ya era bastante soportable.

Evye Radcliff-

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Obsesión: Black Cats
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