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Pais: Japon
Ciudad: Tokio
Año: 2012
Temporada: Primavera
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Yukki
:: Ciudad de Tokio :: Suburbios :: Departamentos :: 10 - A
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Yukki
Había salido volando con sus enormes alas de aquel frondoso bosque, dejando tras de sí algunas blancas plumas flotado en el aire que más adelante caerían suavemente sobre las copas de los arboles. El camino era largo pero esperaba poder recorrerlo sin problema alguno, la brisa en aquellas alturas era leve y solo llegaba a acariciar suavemente su rostro mientras movía de forma leve y casi grácil su blanca cabellera de aspecto suave.
En sus brazos llevaba una niña, una jovencita cuyo cuerpo desnudo solo estaba siendo cubierto con una prenda suya que él le había ofrecido con dicho fin, sus brazos rodeaban su cuello firmemente mientras él la sujetaba con suavidad en alguna parte de su cuerpo que no le resultase incómoda.
-Si lo eres…
Había dicho sonriendo suavemente en forma de respuesta afirmativa a lo que ella había dicho, le había resultado tierna esa reacción de sonrojo que había tenido al notar que sus rostros se encontraban más cerca quizás de lo que quizás hubiese esperado, y todo ello en verdad se veía normal en una jovencita como ella, a pesar de que pareciese ser tan inocente como nadie pensó que pudiese serlo; a pesar de haber sido un poderoso dragón en su vida pasada. Si lo pensaba su gesto era bastante dulce y heroico, abandonar su forma natural y poderosa para renacer como un ser mucho más débil, solo por buscar a aquella persona que era tan importante para ella, era sin lugar a duda algo digno de admirar.
Continuó el camino mientras sentía como ella escondía su rostro en uno de sus hombros, pudo sentir su cálida respiración cosquillearle levemente sobre la piel de su cuello pero no dijo nada al respecto, ya se encontraba a mitad de camino y con un poco más se preocuparía luego por intentar no ser tan visible al pasar sobre los edificios.
Finalmente a lo lejos se comenzó a ver el edificio en el cuál vivía, era bastante alto y resaltaba entre los demás, dirigiéndose hacia allá aumento su velocidad para llegar rápidamente, moviendo con fuerza sus alas hasta finalmente descender en la terraza del mismo; lugar desde el cual solía despegar cuando necesitaba hacerlo.
-Llegamos…
Dijo mientras se agachaba levemente para dejar que los pies de ella volvieran a tocar el suelo que ya era muy diferente al del bosque; así como también el paisaje que los rodeaba; habían salido de un bosque de verdes y vivaces plantas para introducirse ahora en lo que a veces arecía ser un bosque de cemento.
En sus brazos llevaba una niña, una jovencita cuyo cuerpo desnudo solo estaba siendo cubierto con una prenda suya que él le había ofrecido con dicho fin, sus brazos rodeaban su cuello firmemente mientras él la sujetaba con suavidad en alguna parte de su cuerpo que no le resultase incómoda.
-Si lo eres…
Había dicho sonriendo suavemente en forma de respuesta afirmativa a lo que ella había dicho, le había resultado tierna esa reacción de sonrojo que había tenido al notar que sus rostros se encontraban más cerca quizás de lo que quizás hubiese esperado, y todo ello en verdad se veía normal en una jovencita como ella, a pesar de que pareciese ser tan inocente como nadie pensó que pudiese serlo; a pesar de haber sido un poderoso dragón en su vida pasada. Si lo pensaba su gesto era bastante dulce y heroico, abandonar su forma natural y poderosa para renacer como un ser mucho más débil, solo por buscar a aquella persona que era tan importante para ella, era sin lugar a duda algo digno de admirar.
Continuó el camino mientras sentía como ella escondía su rostro en uno de sus hombros, pudo sentir su cálida respiración cosquillearle levemente sobre la piel de su cuello pero no dijo nada al respecto, ya se encontraba a mitad de camino y con un poco más se preocuparía luego por intentar no ser tan visible al pasar sobre los edificios.
Finalmente a lo lejos se comenzó a ver el edificio en el cuál vivía, era bastante alto y resaltaba entre los demás, dirigiéndose hacia allá aumento su velocidad para llegar rápidamente, moviendo con fuerza sus alas hasta finalmente descender en la terraza del mismo; lugar desde el cual solía despegar cuando necesitaba hacerlo.
-Llegamos…
Dijo mientras se agachaba levemente para dejar que los pies de ella volvieran a tocar el suelo que ya era muy diferente al del bosque; así como también el paisaje que los rodeaba; habían salido de un bosque de verdes y vivaces plantas para introducirse ahora en lo que a veces arecía ser un bosque de cemento.

Katriel Berisch-

Pareja: Aún no llega ese ser indicado...
Obsesión: El chocolate blanco~
Re: Yukki
Podía sentir aquel cálido abrazo, podía sentirse cómoda de esa forma aunque estuviese volando a una altura demasiado considerable, podía sentir como la brisa se colaba por su ropa y solo hacia una pequeña sensación incomoda, pero no quería seguir pensando en ello, solo permaneció ocultando su rostro del viento, mientras sentía como su cabello largo se agitaba levemente con la brisa que golpeaba su pequeño cuerpo, aferrándose un poco más a el chico.
Pronto sintió como aquel chico comenzó a descender, apegándose mucho mas a él como si sintiese que fuese a caer de repente con ese cambio de velocidad, escuchando como decía que habían llegado, solo asintió sin despegar su rostro de su hombre, cerrando sus ojos con fuerza para después sentir como la dejaba bajar primero, dejando que sus pies tocasen el suelo. Apenas toco el piso de cemento, cuando se sintió un poco mareada, recargándose una vez más en Katriel, comenzó a observar todo su alrededor, mientras sus pequeños dedos se aferraban a la camisa del chico, como si de repente tuviese miedo de no saber donde estaba,
-A-aquí es donde vives? – pregunto girándose un poco para observar que alrededor se podía ver una ciudad llena de edificios desde la terraza, asustándose un poco al saber que aun sabia que estaban a una altura algo grande, soltándose de la camisa de él para recorrer un poco el área de la terraza comenzando a imaginarse que ese era una especie de nido a la altura de un bosque demasiado extraño –E…e-es raro… tengo miedo…- pronuncio comenzando a alejarse del barandal de la terraza comenzando a pegarse a una de las paredes del edificio, quizás la puerta, era normal que estuviese totalmente desacostumbrada a un área que no fuese natural, pues ella siempre había vivido en el cielo en los bosques montañosos, y su vegetación al menos era algo parecida a la de la tierra.
Pronto sintió como aquel chico comenzó a descender, apegándose mucho mas a él como si sintiese que fuese a caer de repente con ese cambio de velocidad, escuchando como decía que habían llegado, solo asintió sin despegar su rostro de su hombre, cerrando sus ojos con fuerza para después sentir como la dejaba bajar primero, dejando que sus pies tocasen el suelo. Apenas toco el piso de cemento, cuando se sintió un poco mareada, recargándose una vez más en Katriel, comenzó a observar todo su alrededor, mientras sus pequeños dedos se aferraban a la camisa del chico, como si de repente tuviese miedo de no saber donde estaba,
-A-aquí es donde vives? – pregunto girándose un poco para observar que alrededor se podía ver una ciudad llena de edificios desde la terraza, asustándose un poco al saber que aun sabia que estaban a una altura algo grande, soltándose de la camisa de él para recorrer un poco el área de la terraza comenzando a imaginarse que ese era una especie de nido a la altura de un bosque demasiado extraño –E…e-es raro… tengo miedo…- pronuncio comenzando a alejarse del barandal de la terraza comenzando a pegarse a una de las paredes del edificio, quizás la puerta, era normal que estuviese totalmente desacostumbrada a un área que no fuese natural, pues ella siempre había vivido en el cielo en los bosques montañosos, y su vegetación al menos era algo parecida a la de la tierra.

Yukki-

Pareja: ???
Presa: Nadie
Obsesión: Sleep
Re: Yukki
Mientras abría un poco sus brazos la dejo bajar hasta que sus pies descalzos volvieron a tocar el suelo, el cual era seguramente muy diferente a los suelos que había visto en el bosque y hasta quizás en su vida pasada, en la ciudad los pies de las personas caminaban sobre el frio cemento que naturalmente terminaría hiriéndolos si no llevasen zapatos, así que era una conveniencia que quizás aquella niña, mejor dicho necesariamente aquella niña debería aprender a usar.
Notó como ella pareció tener una especie de mareo apenas las plantas de sus pequeños pies hicieron contacto con el suelo de la terraza, la sintió aferrarse a él mientras aquellas pequeñas manos estrujaban con fuerza su camisa, permitiéndoselo sin decir nada puesto que entendía que aun se sintiese desorientada, notando como observaba los alrededores con cierta expresión de desconcierto.
Escuchó una pregunta por parte de ella para luego sentir como se desprendía de su camisa, dando unos pasos por los alrededores, viéndose hasta más encogida en sí misma, casi tanto como esos pequeños animales a los cuales llevan a nuevos hogares y que se encuentran siempre en alerta y asustadizos los primeros días hasta que logran acostumbrarse.
-Sí, aquí es… bueno no exactamente aquí…
Ella decía que era extraño, realmente para él no lo era pero podía imaginarse lo que ella pudiese estar sintiendo en aquel momento, quizás hasta miedo le producía estar en un lugar tan alto rodeado de ruidos extraños, de coches andando y frenando en los alrededores, bocinas, aviones pasando… era un mundo totalmente nuevo para ella, podía entender ese miedo que había expresado para luego acercar a pegarse a una de las paredes, la cual pertenecía en realidad al pequeño cuarto en donde se encontraba el inicio de la escalera que él pretendía tomar. Lo había pensado, de cualquier forma en la que fuesen corría el riesgo de que alguien los viese, pero quizás el ascensor era más riesgoso aún por el hecho de no saber si se detendría en algún lado y alguien subiría de repente; no conocía en verdad a sus vecinos pero sabía que muchas veces los rumores se esparcen de forma demasiado rápida y no siempre son los mejores.
Notando como aquel pequeño cuerpo temblaba levemente apegándose a aquella pared desapareció su transformación para luego acercarse a ella tomando una de sus manos, dedicándole una suave sonrisa, intentando quizás calmarla con suaves movimientos y un suave tono de voz. Separándola de la pared la rodeo con sus brazos suavemente, dejando que sintiese su calor, apoyando su cabeza en el pecho de él dejando que sintiese el ruido que producía su corazón al latir tranquilamente, dejando una suave caricia sobre su coronilla, así era, terminaba tratándola casi como a un niña pequeña, como a una hija… o al menos así lo pensaba él.
-Tranquila, yo estoy aquí y no dejaré que nada malo te pase… te cuidare, tenlo por seguro…
Después de decir aquello se separo un poco de ella para abrir la puerta que estaba justo al lado de ambos y observar los alrededores para ver si no había por allí nadie que pudiese verlos, adentrándose un poco notó que el lugar estaba silencioso y no parecía oírse que nadie caminase cerca.
-Bien ahora entraremos… debemos caminar bastante cuesta abajo y debemos ser rápidos… ¿estás lista?
Preguntó aquello antes de proceder, dedicándole una mirada serena que quizás era hasta capaz de calmar, el podía mirar así la mayor parte del tiempo, quizás era parte de su ser, quizás era parte de lo que era. Quedándose en silencio esperó alguna respuesta por parte de ella, sabía que todo sería demasiado extraño para aquella niña que había encontrado desnuda en medio del bosque, pero si poseía la misma capacidad que los humanos posiblemente se adaptaría rápido al nuevo entorno y quizás así podría caminar en la ciudad sin miedo, o al menos solo teniendo la medida de miedo necesaria como para cuidar bien de sí misma.
Notó como ella pareció tener una especie de mareo apenas las plantas de sus pequeños pies hicieron contacto con el suelo de la terraza, la sintió aferrarse a él mientras aquellas pequeñas manos estrujaban con fuerza su camisa, permitiéndoselo sin decir nada puesto que entendía que aun se sintiese desorientada, notando como observaba los alrededores con cierta expresión de desconcierto.
Escuchó una pregunta por parte de ella para luego sentir como se desprendía de su camisa, dando unos pasos por los alrededores, viéndose hasta más encogida en sí misma, casi tanto como esos pequeños animales a los cuales llevan a nuevos hogares y que se encuentran siempre en alerta y asustadizos los primeros días hasta que logran acostumbrarse.
-Sí, aquí es… bueno no exactamente aquí…
Ella decía que era extraño, realmente para él no lo era pero podía imaginarse lo que ella pudiese estar sintiendo en aquel momento, quizás hasta miedo le producía estar en un lugar tan alto rodeado de ruidos extraños, de coches andando y frenando en los alrededores, bocinas, aviones pasando… era un mundo totalmente nuevo para ella, podía entender ese miedo que había expresado para luego acercar a pegarse a una de las paredes, la cual pertenecía en realidad al pequeño cuarto en donde se encontraba el inicio de la escalera que él pretendía tomar. Lo había pensado, de cualquier forma en la que fuesen corría el riesgo de que alguien los viese, pero quizás el ascensor era más riesgoso aún por el hecho de no saber si se detendría en algún lado y alguien subiría de repente; no conocía en verdad a sus vecinos pero sabía que muchas veces los rumores se esparcen de forma demasiado rápida y no siempre son los mejores.
Notando como aquel pequeño cuerpo temblaba levemente apegándose a aquella pared desapareció su transformación para luego acercarse a ella tomando una de sus manos, dedicándole una suave sonrisa, intentando quizás calmarla con suaves movimientos y un suave tono de voz. Separándola de la pared la rodeo con sus brazos suavemente, dejando que sintiese su calor, apoyando su cabeza en el pecho de él dejando que sintiese el ruido que producía su corazón al latir tranquilamente, dejando una suave caricia sobre su coronilla, así era, terminaba tratándola casi como a un niña pequeña, como a una hija… o al menos así lo pensaba él.
-Tranquila, yo estoy aquí y no dejaré que nada malo te pase… te cuidare, tenlo por seguro…
Después de decir aquello se separo un poco de ella para abrir la puerta que estaba justo al lado de ambos y observar los alrededores para ver si no había por allí nadie que pudiese verlos, adentrándose un poco notó que el lugar estaba silencioso y no parecía oírse que nadie caminase cerca.
-Bien ahora entraremos… debemos caminar bastante cuesta abajo y debemos ser rápidos… ¿estás lista?
Preguntó aquello antes de proceder, dedicándole una mirada serena que quizás era hasta capaz de calmar, el podía mirar así la mayor parte del tiempo, quizás era parte de su ser, quizás era parte de lo que era. Quedándose en silencio esperó alguna respuesta por parte de ella, sabía que todo sería demasiado extraño para aquella niña que había encontrado desnuda en medio del bosque, pero si poseía la misma capacidad que los humanos posiblemente se adaptaría rápido al nuevo entorno y quizás así podría caminar en la ciudad sin miedo, o al menos solo teniendo la medida de miedo necesaria como para cuidar bien de sí misma.

Katriel Berisch-

Pareja: Aún no llega ese ser indicado...
Obsesión: El chocolate blanco~
Re: Yukki
Apenas podía creer que tan extraño le llegaba a parecer aquel sitio, tenía miedo, pero solamente por no conocer el lugar donde estaba, era como no conocer que era lo que podía esperarle si no conocía aquel terreno de batalla, aunque en realidad no fuese alguna clase de guerra, ahora se mantenía mucho mas alerta solo porque aquel chico de cabello blancos le había dicho que la cuidad era más peligrosa que el mismísimo bosque, ahora no tenía ni idea de que era lo que le esperaba en un sitio así. Alcanzaba a escuchar muchos ruidos externos, y tan ajenos a su conocimiento, tanto escándalo junto que no sabría si lograría ignorarlos o si ellos lograrían callarse alguna vez.
Se mantuvo contra la pared, si no era ahí quería alejarse lo más rápido que pudiese del ruido, de aquella altura y de aquella inseguridad que le causaba pisar ese material que le parecía tan inestable aunque no lo fuera, pues parecía roca. Noto como el comenzó a destranformarse para luego ver como se acercaba, quedándose mirándolo con cierta vergüenza pues no quería verse como una cobarde en ese momento, ella misma había dicho que haría todo lo que fuera posible para recuperar a Aniel, y demostrar esta debilidad a los ruidos y a lo desconocido la hacía mirar como una chica débil que ya se había rendido.
Apenas pudo reaccionar y el ya había tomado una de sus manos mirando cómo le dedicaba una dulce sonrisa, quedándose un momento quieta sin poder moverse de manera torpe, pero ahora no era por miedo si no por las reacciones que le provocaban que él la quisiese reconfortar, sintiendo como él la separaba de la pared para abrazarla suavemente, comenzando a sentir ese calor eliminando por completo el temblor de su cuerpo que era causado por el frio y miedo a la vez, no pudiendo evitar sonrojarse sintió como la obligaba a apoyar su cabeza contra su pecho alcanzando a escuchar los latidos suaves de su corazón, mientras acariciaba su coronilla, para después oír su voz que le decía que se tranquilizara pues él estaba ahí y no dejaría que nada malo le pasara, y que cuidaría de ella, sintiendo como de repente sus mejillas ardían un poco más, quizás por la situación en la que se encontraba, no sabía si sentirse cómoda o avergonzada de mas, pero solo se quedo en silencio.
Después el peliblanco se separo de ella para abrir una puerta que estaba justo al lado, la cual Yukki en realidad no había anticipado, notando como inspeccionaba el sitio antes de devolverse para decirle las instrucciones, asintiendo aun muda por lo sucedido anteriormente, notando su mirada tranquila que solo le provocaba una gran confianza en él, como si del momento en que lo mirara sabía que no la iba a abandonar o traicionar de alguna manera.
Solo se quedo esperando a que el la guiase a donde debía correr, se esforzaría por correr rápido, solo esperaba a que ningún peligro corriese si fallaba en su agilidad, no estaba acostumbrada a ese cuerpo, quizás su debilidad era mayor de lo que ella imaginaba, pero esta vez debía esforzarse lo más que pudiese, frunció el ceño levemente mientras pretendía desenfocarse de las cosas innecesarias en ese momento, como lo era los ruidos y la inseguridad que cargaba.
Se mantuvo contra la pared, si no era ahí quería alejarse lo más rápido que pudiese del ruido, de aquella altura y de aquella inseguridad que le causaba pisar ese material que le parecía tan inestable aunque no lo fuera, pues parecía roca. Noto como el comenzó a destranformarse para luego ver como se acercaba, quedándose mirándolo con cierta vergüenza pues no quería verse como una cobarde en ese momento, ella misma había dicho que haría todo lo que fuera posible para recuperar a Aniel, y demostrar esta debilidad a los ruidos y a lo desconocido la hacía mirar como una chica débil que ya se había rendido.
Apenas pudo reaccionar y el ya había tomado una de sus manos mirando cómo le dedicaba una dulce sonrisa, quedándose un momento quieta sin poder moverse de manera torpe, pero ahora no era por miedo si no por las reacciones que le provocaban que él la quisiese reconfortar, sintiendo como él la separaba de la pared para abrazarla suavemente, comenzando a sentir ese calor eliminando por completo el temblor de su cuerpo que era causado por el frio y miedo a la vez, no pudiendo evitar sonrojarse sintió como la obligaba a apoyar su cabeza contra su pecho alcanzando a escuchar los latidos suaves de su corazón, mientras acariciaba su coronilla, para después oír su voz que le decía que se tranquilizara pues él estaba ahí y no dejaría que nada malo le pasara, y que cuidaría de ella, sintiendo como de repente sus mejillas ardían un poco más, quizás por la situación en la que se encontraba, no sabía si sentirse cómoda o avergonzada de mas, pero solo se quedo en silencio.
Después el peliblanco se separo de ella para abrir una puerta que estaba justo al lado, la cual Yukki en realidad no había anticipado, notando como inspeccionaba el sitio antes de devolverse para decirle las instrucciones, asintiendo aun muda por lo sucedido anteriormente, notando su mirada tranquila que solo le provocaba una gran confianza en él, como si del momento en que lo mirara sabía que no la iba a abandonar o traicionar de alguna manera.
Solo se quedo esperando a que el la guiase a donde debía correr, se esforzaría por correr rápido, solo esperaba a que ningún peligro corriese si fallaba en su agilidad, no estaba acostumbrada a ese cuerpo, quizás su debilidad era mayor de lo que ella imaginaba, pero esta vez debía esforzarse lo más que pudiese, frunció el ceño levemente mientras pretendía desenfocarse de las cosas innecesarias en ese momento, como lo era los ruidos y la inseguridad que cargaba.

Yukki-

Pareja: ???
Presa: Nadie
Obsesión: Sleep
Re: Yukki
Había podido notar cierta vergüenza expresada en la forma en que ella lo había observado al acercarse, quizás se sentía apenada por asustarse de la altura y quizás de los ruidos exteriores propios de una ciudad, pero Katriel no podía hacer otra cosa que entenderla, así era, totalmente natural para aquella chica que quizás llevaba apenas escasos días en su nuevo mundo; sentirse confundida, atemorizada y en alerta, solo por ser ya una adolescente que en realidad se da cuenta más rápido de las cosas de lo que podría darse cuenta un niño recién nacido.
Viéndola así como una niña pequeña y asustada era natural que quisiese reconfortarla, que la tratase dulcemente para hacerla sentirse bien, que cuidara de ella puesto que para eso existía y quizás era lo que mejor sabía hacer; ser amable con aquellas personas que lo necesitasen pero también con todo el mundo, y quizás un poco más con aquellos que despertasen un pequeño interés en su persona. A lo largo de su vida había conocido ciertamente muchas personas diferentes, cada una de ellas con diferentes cualidades y la mayoría bastante interesantes, pero aquella chica por alguna razón sobrepasaba todo eso, era casi como si le naciera del alma una necesidad de protegerla, de tenerla cerca para que nada malo le sucediese, sin saber en realidad la razón de esto, solo se dejó llevar por su instinto.
Notó como ella permaneció muda entre sus brazos, pero al mismo tiempo aquel temblor desaparecía, se sintió satisfecho en pensar que quizás había logrado aunque sea en parte lo que se proponía; tranquilizarse un poco, ayudarla a adaptarse a ese nuevo ambiente que se le presentaba de forma quizás imponente ante su pequeño ser. La vio asentir levemente con un movimiento de cabeza sin pronunciar palabra alguna, mirándolo a los ojos, solo devolviéndole aquella mirada en ese instante de silencio, tomando luego su mano de forma suave para tirar de ella logrando así que lo siguiese, marcando la dirección que ambos debían tomar; iniciando por bajar aquellas pequeñas escaleras para finalmente terminar en un largo pasillo con divisiones hacia ambos lados; allí donde a una distancia considerada se podían ver algunas puertas con números y letras grabados en dorado sobre su fina madera.
-Bien, ahora deberemos tomar…
Antes de que pudiese terminar su frase escuchó como el ascensor llegaba hacia donde ellos estaban, comenzando a abrir su puerta mientras que las voces de unas mujeres se escuchaban cada vez más claras, reaccionando rápidamente para correr hacia las escaleras del otro lado del pasillo, llevando consigo a la chica, bajando velozmente hasta llegar al siguiente piso.
-Eso estuvo cerca…
Solo dijo aquello dedicando una pequeña y casi imperceptible sonrisa a la ojiverde para después volver a tomar las escaleras y bajar rápidamente por ellas, sabía que la estaba llevando muy rápido, pero también sabía que bajar una escalera siempre cuesta menos que subirla, así que esperaba que en realidad no le costase demasiado esfuerzo a su seguramente cansado cuerpo aquella actividad.
Finalmente se detuvo en un pasillo, recorriéndolo rápidamente, siempre mirando a ambos lados para después detenerse frente a una puerta que traía grabadas sobre si unas letras en dorado resaltando un número y una letra “10 – A” ponía claramente frente a su persona mientras que el comenzaba a palparse la cintura sin recordar que ya no traía su chaqueta.
-Es cierto…-dijo girándose hacia la chica-… si me permites, mis llaves están ahí…
Acercándose a ella se inclinó levemente para introducir su mano en uno de los bolsillos de la chaqueta que a ella le había prestado, obteniendo un pequeño llavero para después ponerse a mirar unas cuantas llaves plateadas entre sus dedos, escogiendo una de esas para introducirla en la cerradura de más arriba, escogiendo otra para introducirla en la cerradura del medio y otra finalmente para la cerradura de abajo, terminando por girar el picaporte para que la puerta se abriese levemente.
-Puedes pasar, bienvenida seas… a mi hogar…
Dijo aquello esperando a que pasase, cerrando la puerta detrás de ella para después colgar las llaves en un ganchito que se encontraba a su lado en una de las paredes del pequeño pasillo en el que ambos se encontraban, unos pasos más adelante se encontraba la puerta de lo que era la cocina y enfrente de ellos un comedor y una sala de estar algo lujosos por así decirlo, y muy bien decorados con finos objetos de madera.
Viéndola así como una niña pequeña y asustada era natural que quisiese reconfortarla, que la tratase dulcemente para hacerla sentirse bien, que cuidara de ella puesto que para eso existía y quizás era lo que mejor sabía hacer; ser amable con aquellas personas que lo necesitasen pero también con todo el mundo, y quizás un poco más con aquellos que despertasen un pequeño interés en su persona. A lo largo de su vida había conocido ciertamente muchas personas diferentes, cada una de ellas con diferentes cualidades y la mayoría bastante interesantes, pero aquella chica por alguna razón sobrepasaba todo eso, era casi como si le naciera del alma una necesidad de protegerla, de tenerla cerca para que nada malo le sucediese, sin saber en realidad la razón de esto, solo se dejó llevar por su instinto.
Notó como ella permaneció muda entre sus brazos, pero al mismo tiempo aquel temblor desaparecía, se sintió satisfecho en pensar que quizás había logrado aunque sea en parte lo que se proponía; tranquilizarse un poco, ayudarla a adaptarse a ese nuevo ambiente que se le presentaba de forma quizás imponente ante su pequeño ser. La vio asentir levemente con un movimiento de cabeza sin pronunciar palabra alguna, mirándolo a los ojos, solo devolviéndole aquella mirada en ese instante de silencio, tomando luego su mano de forma suave para tirar de ella logrando así que lo siguiese, marcando la dirección que ambos debían tomar; iniciando por bajar aquellas pequeñas escaleras para finalmente terminar en un largo pasillo con divisiones hacia ambos lados; allí donde a una distancia considerada se podían ver algunas puertas con números y letras grabados en dorado sobre su fina madera.
-Bien, ahora deberemos tomar…
Antes de que pudiese terminar su frase escuchó como el ascensor llegaba hacia donde ellos estaban, comenzando a abrir su puerta mientras que las voces de unas mujeres se escuchaban cada vez más claras, reaccionando rápidamente para correr hacia las escaleras del otro lado del pasillo, llevando consigo a la chica, bajando velozmente hasta llegar al siguiente piso.
-Eso estuvo cerca…
Solo dijo aquello dedicando una pequeña y casi imperceptible sonrisa a la ojiverde para después volver a tomar las escaleras y bajar rápidamente por ellas, sabía que la estaba llevando muy rápido, pero también sabía que bajar una escalera siempre cuesta menos que subirla, así que esperaba que en realidad no le costase demasiado esfuerzo a su seguramente cansado cuerpo aquella actividad.
Finalmente se detuvo en un pasillo, recorriéndolo rápidamente, siempre mirando a ambos lados para después detenerse frente a una puerta que traía grabadas sobre si unas letras en dorado resaltando un número y una letra “10 – A” ponía claramente frente a su persona mientras que el comenzaba a palparse la cintura sin recordar que ya no traía su chaqueta.
-Es cierto…-dijo girándose hacia la chica-… si me permites, mis llaves están ahí…
Acercándose a ella se inclinó levemente para introducir su mano en uno de los bolsillos de la chaqueta que a ella le había prestado, obteniendo un pequeño llavero para después ponerse a mirar unas cuantas llaves plateadas entre sus dedos, escogiendo una de esas para introducirla en la cerradura de más arriba, escogiendo otra para introducirla en la cerradura del medio y otra finalmente para la cerradura de abajo, terminando por girar el picaporte para que la puerta se abriese levemente.
-Puedes pasar, bienvenida seas… a mi hogar…
Dijo aquello esperando a que pasase, cerrando la puerta detrás de ella para después colgar las llaves en un ganchito que se encontraba a su lado en una de las paredes del pequeño pasillo en el que ambos se encontraban, unos pasos más adelante se encontraba la puerta de lo que era la cocina y enfrente de ellos un comedor y una sala de estar algo lujosos por así decirlo, y muy bien decorados con finos objetos de madera.

Katriel Berisch-

Pareja: Aún no llega ese ser indicado...
Obsesión: El chocolate blanco~
Re: Yukki
Solo esperaba para salir de ahí rápidamente, aun estaba entre sus brazos cuando sintió que tomaba su mano suavemente para después tirar de ella dirigiéndola hacia la dirección que debían tomar, notando como había pequeños desniveles sobre el suelo, bajándolos con cuidado pero a la vez aprisa para no hacerle perder tiempo a aquel chico por ser una persona que en realidad no reconocía el terreno en el que estaba, notando como ingresaban a un largo pasillo el cual tenía bastantes puertas con números escritos, se sentía en una especie de pesadilla o sueño, simplemente quería que todo ese estrés terminara.
Escuchó como él decía algo acerca del camino que debían tomar, pero rápidamente se escucho un ruido como metálico que seguramente ella no lograría identificar que era hasta verlo con sus propios ojos, pero a la vez también se escuchaban voces femeninas a lo lejos, Yukki no había visto otra persona aparte de Katriel y en verdad le ganaba la curiosidad, pero esta vez debía ser rápida y ocultarse, siguiendo al chico que comenzó a bajar velozmente por unas escaleras para alejarse de ese piso, comenzando a sentir como su respiración se aceleraba solo con el hecho de estar alerta y corriendo a toda prisa, parecía que su cuerpo en verdad era muy débil y llegaba a cansarse rápidamente, en verdad comenzaba a fastidiarle ser humana.
Siguieron descendiendo bajando todos esos desniveles llamados escaleras, notando como si no tenia cuidado podía tropezarse y caer escaleras abajo, pero sabía que si eso sucedía Katriel la ayudaría, sin embargo no quería causarle esa molestia tan grande, y procuro tener mucho cuidado al pisar bien. Pronto noto como aquel chico se detuvo en un pasillo, comenzando a sentir como su respiración incluso dolía pues el aire raspaba su garganta mientras aquel chico comenzaba a caminar sobre el pasillo dirigiéndola consigo a pesar de que estuviese totalmente agotada, deteniéndose en una puerta en especial para comenzar a buscar algo entre su ropa, volteando a verla de repente para pedirle permiso para buscar aquellas llaves en su chaqueta, permitiéndole hacerlo solo retirando sus manos de los costados para no estorbarle, sacando de alguna extensión de esa ropa un objeto metálico con bastantes sonidos, las llaves en su mundo eran distintas. Su respiración ya se había regulado a normal y ahora solo esperaba poder llegar a un lugar menos ruidoso y seguro, pronto miro como logro abrir la puerta gracias a aquella llave, mirando lo que ahí adentro había, caminando lentamente para ingresar a aquel sitio el cual se miraba bastante limpio y al menos alejado de los ruidos externos, aun le parecía un poco inseguro, pero quizás era el hecho de que no lo conocía y no sabía cuánto media o que era lo que contenía aquella gran habitación,
-Es tu hogar?...- pregunto no muy segura de seguir avanzando, aunque el lugar olía muy bien seguía con ese patético miedo, quizás si se encontrase en su forma dragón no temería por cualquier cosa como lo estaba haciendo en ese momento –Esta muy bonito… pero…- pronuncio mirando hacia todos lados, sin saber por dónde empezar, dando unos pasos hacia el quedándose a su lado de nuevo llevando su mano hacia la mano de él tomándola suavemente tal y como él le había hecho anteriormente, con una clara indicación de que quería que la guiase en su propio hogar.
Escuchó como él decía algo acerca del camino que debían tomar, pero rápidamente se escucho un ruido como metálico que seguramente ella no lograría identificar que era hasta verlo con sus propios ojos, pero a la vez también se escuchaban voces femeninas a lo lejos, Yukki no había visto otra persona aparte de Katriel y en verdad le ganaba la curiosidad, pero esta vez debía ser rápida y ocultarse, siguiendo al chico que comenzó a bajar velozmente por unas escaleras para alejarse de ese piso, comenzando a sentir como su respiración se aceleraba solo con el hecho de estar alerta y corriendo a toda prisa, parecía que su cuerpo en verdad era muy débil y llegaba a cansarse rápidamente, en verdad comenzaba a fastidiarle ser humana.
Siguieron descendiendo bajando todos esos desniveles llamados escaleras, notando como si no tenia cuidado podía tropezarse y caer escaleras abajo, pero sabía que si eso sucedía Katriel la ayudaría, sin embargo no quería causarle esa molestia tan grande, y procuro tener mucho cuidado al pisar bien. Pronto noto como aquel chico se detuvo en un pasillo, comenzando a sentir como su respiración incluso dolía pues el aire raspaba su garganta mientras aquel chico comenzaba a caminar sobre el pasillo dirigiéndola consigo a pesar de que estuviese totalmente agotada, deteniéndose en una puerta en especial para comenzar a buscar algo entre su ropa, volteando a verla de repente para pedirle permiso para buscar aquellas llaves en su chaqueta, permitiéndole hacerlo solo retirando sus manos de los costados para no estorbarle, sacando de alguna extensión de esa ropa un objeto metálico con bastantes sonidos, las llaves en su mundo eran distintas. Su respiración ya se había regulado a normal y ahora solo esperaba poder llegar a un lugar menos ruidoso y seguro, pronto miro como logro abrir la puerta gracias a aquella llave, mirando lo que ahí adentro había, caminando lentamente para ingresar a aquel sitio el cual se miraba bastante limpio y al menos alejado de los ruidos externos, aun le parecía un poco inseguro, pero quizás era el hecho de que no lo conocía y no sabía cuánto media o que era lo que contenía aquella gran habitación,
-Es tu hogar?...- pregunto no muy segura de seguir avanzando, aunque el lugar olía muy bien seguía con ese patético miedo, quizás si se encontrase en su forma dragón no temería por cualquier cosa como lo estaba haciendo en ese momento –Esta muy bonito… pero…- pronuncio mirando hacia todos lados, sin saber por dónde empezar, dando unos pasos hacia el quedándose a su lado de nuevo llevando su mano hacia la mano de él tomándola suavemente tal y como él le había hecho anteriormente, con una clara indicación de que quería que la guiase en su propio hogar.

Yukki-

Pareja: ???
Presa: Nadie
Obsesión: Sleep
Re: Yukki
La vio ingresar lentamente, mirando los alrededores y casi todo objeto con curiosidad, aun parecía verse algo temerosa de el lugar en el cual se encontraba, aunque eso parecía normal, seguramente jamás había visto un departamento ni nada parecido y hasta quizás el espacio se le hiciese demasiado reducido comparado al espacio que su cuerpo necesitaba ocupar en su ora vida. La oyó hacer una pregunta que el ya había respondido antes, pero más que una pregunta era quizás usada como repetición para aceptar donde se encontraba así que solo se limito a asentir con la cabeza, aunque no sabía si ella llegaría a verlo o no.
Pronto vio como ella volvía a su lado para terminar tomando su mano suavemente, parecía verse con duda acerca de todo lo que allí adentro había y entonces Katriel no pudo evitar sonreír suavemente. Tomando la mano de ella dio unos cuantos pasos para acercarse a la puerta y abrirla corriéndola suavemente, dejando ver lo que allí dentro había.
-Te mostrare entonces mi hogar, no es muy grande así que no tardaras en memorizarte cada espacio…-dijo observándola durante unos segundos-… esta es la cocina, aquí preparo todos los alimentos que necesite consumir…
La cocina era bastante pequeña pero cómoda en fin, al menos para una sola persona, temiendo todo lo necesario para trabajar con todo tipo de alimentos. Después dio unos pasos más y la guió hasta el comedor, allí había un gran mueble que guardaba vasos y platos para ocasiones especiales así como también oros pocos adornos que agradaban muy bien a la vista, también había allí una mesa con 6 sillas de las cuales el solo usaba 2 dependiendo de la posición en la que desease sentarse en la mesa; de frente o de espaldas al ventanal que a lado de la mesa se imponía dejando entrar la claridad del exterior.
-Este es el comedor, aquí tomo mis alimentos y también lo utilizo para realizar mis tareas de la universidad… bueno…-sabia que ella no tendría seguramente idea de que hablaba así que solo lo dejo para explicarlo más tarde-… esa mesa es útil también para escribir.
Después la llevó hacia la sala de estar que era pequeña pero se veía muy bien en realidad, muy iluminada por el enorme ventanal que tenia, dejando que aquel vidrio trasparente y casi invisible permitiese ver mucho de la ciudad a través de él, así como las esponjosas nubes que paseaban por el cielo; en el interior unos cuantos sillones y una mesita ratona, rodeados de algunos adornos lo hacía quizás el sitio perfecto para tomar el té por la tarde.
-Esta es la sala de estar, es muy cómoda para permanecer aquí haciendo algún tipo de actividad más sedentaria…-caminando unos pasos más-… este es el baño, aquí bueno, te aseas y todo lo relacionado con higiene…-dijo rascándose la mejilla-… por aquí están las habitaciones, hay dos en total, esta es en la que yo duerno…-dijo abriendo la puerta y mostrándole la habitación que tenía un armario, una cama grande de dos plazas, un pequeño centro musical y un televisor plasma frente a la cama-… y esta es la de invitados, que desde ahora te pertenecerá a ti por el tiempo que te hospedes aquí…
Le mostró la pequeña habitación, era pequeña sí, pero lo suficientemente amplia para dejar que en ella entrasen una cama individual, un escritorio un pequeño y un armario donde guardaba algunas cosas junto con su preciada guitarra.
-Y por último queda el balcón…
Volviéndola a guiar con su paso la llevo hasta la puerta de vidrio que se encontraba al lado de la sala de estar para abrir el cerrojo de esta y abrir la puerta, dejando que una fresca brisa invadiese el lugar sacudiendo de forma suave el cabello de ambos; el balcón era pequeño y techado, allí había unas cuantas macetas con plantitas y una mesa y sillas de exterior, las paredes eran del mismo vidrio cristalino de las ventanas y por lo tano se podía ver casi toda la ciudad desde allí.
-Supongo que te gustara este lugar, esta resguardado del exterior así que nada puede pasar…-dijo palmeando suavemente la cabeza de ella-… ¿alguna pregunta?
Finalmente concluyo con aquella pregunta terminando por quedarse en silencio en espera de la respuesta que ella pudiese darle, esperaba que habiéndole presentado el lugar su miedo comenzase a disiparse poco a poco, después de todo pasaría allí un tiempo indeterminado así que era mejor que se acostumbrase; además de eso esperaba llevarse bien con su ahora compañera de vivienda, de la cual solo sabía muy pocas cosas que en verdad se transformaban quizás en grandes datos, tanto como saber que ella en otra vida había sido un dragon celestial.
Pronto vio como ella volvía a su lado para terminar tomando su mano suavemente, parecía verse con duda acerca de todo lo que allí adentro había y entonces Katriel no pudo evitar sonreír suavemente. Tomando la mano de ella dio unos cuantos pasos para acercarse a la puerta y abrirla corriéndola suavemente, dejando ver lo que allí dentro había.
-Te mostrare entonces mi hogar, no es muy grande así que no tardaras en memorizarte cada espacio…-dijo observándola durante unos segundos-… esta es la cocina, aquí preparo todos los alimentos que necesite consumir…
La cocina era bastante pequeña pero cómoda en fin, al menos para una sola persona, temiendo todo lo necesario para trabajar con todo tipo de alimentos. Después dio unos pasos más y la guió hasta el comedor, allí había un gran mueble que guardaba vasos y platos para ocasiones especiales así como también oros pocos adornos que agradaban muy bien a la vista, también había allí una mesa con 6 sillas de las cuales el solo usaba 2 dependiendo de la posición en la que desease sentarse en la mesa; de frente o de espaldas al ventanal que a lado de la mesa se imponía dejando entrar la claridad del exterior.
-Este es el comedor, aquí tomo mis alimentos y también lo utilizo para realizar mis tareas de la universidad… bueno…-sabia que ella no tendría seguramente idea de que hablaba así que solo lo dejo para explicarlo más tarde-… esa mesa es útil también para escribir.
Después la llevó hacia la sala de estar que era pequeña pero se veía muy bien en realidad, muy iluminada por el enorme ventanal que tenia, dejando que aquel vidrio trasparente y casi invisible permitiese ver mucho de la ciudad a través de él, así como las esponjosas nubes que paseaban por el cielo; en el interior unos cuantos sillones y una mesita ratona, rodeados de algunos adornos lo hacía quizás el sitio perfecto para tomar el té por la tarde.
-Esta es la sala de estar, es muy cómoda para permanecer aquí haciendo algún tipo de actividad más sedentaria…-caminando unos pasos más-… este es el baño, aquí bueno, te aseas y todo lo relacionado con higiene…-dijo rascándose la mejilla-… por aquí están las habitaciones, hay dos en total, esta es en la que yo duerno…-dijo abriendo la puerta y mostrándole la habitación que tenía un armario, una cama grande de dos plazas, un pequeño centro musical y un televisor plasma frente a la cama-… y esta es la de invitados, que desde ahora te pertenecerá a ti por el tiempo que te hospedes aquí…
Le mostró la pequeña habitación, era pequeña sí, pero lo suficientemente amplia para dejar que en ella entrasen una cama individual, un escritorio un pequeño y un armario donde guardaba algunas cosas junto con su preciada guitarra.
-Y por último queda el balcón…
Volviéndola a guiar con su paso la llevo hasta la puerta de vidrio que se encontraba al lado de la sala de estar para abrir el cerrojo de esta y abrir la puerta, dejando que una fresca brisa invadiese el lugar sacudiendo de forma suave el cabello de ambos; el balcón era pequeño y techado, allí había unas cuantas macetas con plantitas y una mesa y sillas de exterior, las paredes eran del mismo vidrio cristalino de las ventanas y por lo tano se podía ver casi toda la ciudad desde allí.
-Supongo que te gustara este lugar, esta resguardado del exterior así que nada puede pasar…-dijo palmeando suavemente la cabeza de ella-… ¿alguna pregunta?
Finalmente concluyo con aquella pregunta terminando por quedarse en silencio en espera de la respuesta que ella pudiese darle, esperaba que habiéndole presentado el lugar su miedo comenzase a disiparse poco a poco, después de todo pasaría allí un tiempo indeterminado así que era mejor que se acostumbrase; además de eso esperaba llevarse bien con su ahora compañera de vivienda, de la cual solo sabía muy pocas cosas que en verdad se transformaban quizás en grandes datos, tanto como saber que ella en otra vida había sido un dragon celestial.

Katriel Berisch-

Pareja: Aún no llega ese ser indicado...
Obsesión: El chocolate blanco~
Re: Yukki
Se sentía bastante insegura dentro de aquel sitio, pero al menos a lado de ese ángel sabia que todo saldría bien, ella siempre había tenido esa total confianza con aquellos seres tan bondadosos, y no desconfiaba de la amabilidad que el tenia hacia ella. Pronto sintió que el rodeo su mano tomándola suavemente con clara indicación de que la guiaría dentro de su hogar, comenzando a caminar junto con ella con intención de mostrarle como estaba compuesto su hogar.
Le dijo que su hogar no era muy grande y que aprendería a memorizarse cada espacio, ella solo asintió mirándolo a los ojos también para después distraerse mirando a lo que él le decía que se llamaba cocina la cual era para preparar los alimentos, al menos sabía que era comida, pues como dragón sabia alimentarse y conseguir comida, aunque quizás como humana ya no comería a tal cantidad y el mismo tipo de alimentos. Aquel sitio parecía seguro, era pequeño, tenía algunos aparatos que ella no sabía descifrar que eran, y algunos muebles cuadrados, con varias puertitas, pero solo alzo las cejas con clara expresión de sumisión mientras lo seguía aun sujetándose a su mano como si temiera que algún mueble fuera a atacarla.
Después la dirigió hacia otro sitio donde había otro mueble con algunas puertas con objetos muy delicados dentro, y cerca una mesa de madera, la cual solo identifico como una plataforma para algún tipo de fin, para después escuchar cual era aquel uso que él le daba, sonriendo levemente aun con las cejas abajo, pues aun estaba en ese estado de timidez de aquel hogar extraño para ella.
Luego le mostro la sala, un lugar donde había otro tipo de plataformas cómodas o al menos eso parecía, con un ventanal al fondo bastante grande que daba visión al cielo y algunas nubes pasar, escuchando su explicación interrumpiendo su sorpresa al ver aquel sitio el cual pareció gustarle mucho más que cualquier otro, quizás por el ventanal que le hacía sentirse como si estuviese aun el exterior natural. Para después ser dirigida a un lugar el cual el llamo baño, donde le dijo que se servía para asearse y hacer todo lo relacionado con la higiene, a lo que solo se quedo algo sorprendida pues había más objetos que no lograba reconocer o relacionarse tan rápido con ellos.
Después la dirigió hasta donde dijo que estaban las habitaciones, abriendo las puertas para mostrarle donde el dormía y donde era la habitación que le pertenecería a ella mientras se hospede ahí, mirando con detalle la habitación de él que era mucho más grande y tenía una plataforma cómoda mas, y luego la suya la cual se miraba igual de cómoda, mirándola con más detalle pues ahí seria donde tendría que dormir. Y por ultimo le mostro el balcón, guiándola de nuevo hasta un lugar donde había una puerta de cristal el cual se encontraba a lado de la sala abriéndola para mostrarle el exterior, donde había algunas plantas y una mesa con algunas sillas, con algunas paredes que era igualmente de cristal, viendo la cuidad desde lejos con una sonrisa, soltando su mano para caminar hasta tocar el vidrio de las paredes, asegurándose que en verdad eran barreras trasparentes y frías,
-No… creo que me siento un poco más segura conociendo el terreno en el que estoy… y… todo parece agradable…- contesto con una leve sonrisa aun tocando el cristal, para después caminar de nuevo hacia él y tomar su mano suavemente de nuevo sonriendo dulcemente mientras lo miraba – Tengo hambre… como debo hacerle para sacar comida de la cocina?- pregunto de la nada pues en realidad ya había tenido varios días sin comer, y varios días sin darle mantenimiento a aquel cuerpo en donde habitaba ahora, se sentía muy débil, pero aun seguía de pie, quizás por la curación que él le había hecho anteriormente.
Le dijo que su hogar no era muy grande y que aprendería a memorizarse cada espacio, ella solo asintió mirándolo a los ojos también para después distraerse mirando a lo que él le decía que se llamaba cocina la cual era para preparar los alimentos, al menos sabía que era comida, pues como dragón sabia alimentarse y conseguir comida, aunque quizás como humana ya no comería a tal cantidad y el mismo tipo de alimentos. Aquel sitio parecía seguro, era pequeño, tenía algunos aparatos que ella no sabía descifrar que eran, y algunos muebles cuadrados, con varias puertitas, pero solo alzo las cejas con clara expresión de sumisión mientras lo seguía aun sujetándose a su mano como si temiera que algún mueble fuera a atacarla.
Después la dirigió hacia otro sitio donde había otro mueble con algunas puertas con objetos muy delicados dentro, y cerca una mesa de madera, la cual solo identifico como una plataforma para algún tipo de fin, para después escuchar cual era aquel uso que él le daba, sonriendo levemente aun con las cejas abajo, pues aun estaba en ese estado de timidez de aquel hogar extraño para ella.
Luego le mostro la sala, un lugar donde había otro tipo de plataformas cómodas o al menos eso parecía, con un ventanal al fondo bastante grande que daba visión al cielo y algunas nubes pasar, escuchando su explicación interrumpiendo su sorpresa al ver aquel sitio el cual pareció gustarle mucho más que cualquier otro, quizás por el ventanal que le hacía sentirse como si estuviese aun el exterior natural. Para después ser dirigida a un lugar el cual el llamo baño, donde le dijo que se servía para asearse y hacer todo lo relacionado con la higiene, a lo que solo se quedo algo sorprendida pues había más objetos que no lograba reconocer o relacionarse tan rápido con ellos.
Después la dirigió hasta donde dijo que estaban las habitaciones, abriendo las puertas para mostrarle donde el dormía y donde era la habitación que le pertenecería a ella mientras se hospede ahí, mirando con detalle la habitación de él que era mucho más grande y tenía una plataforma cómoda mas, y luego la suya la cual se miraba igual de cómoda, mirándola con más detalle pues ahí seria donde tendría que dormir. Y por ultimo le mostro el balcón, guiándola de nuevo hasta un lugar donde había una puerta de cristal el cual se encontraba a lado de la sala abriéndola para mostrarle el exterior, donde había algunas plantas y una mesa con algunas sillas, con algunas paredes que era igualmente de cristal, viendo la cuidad desde lejos con una sonrisa, soltando su mano para caminar hasta tocar el vidrio de las paredes, asegurándose que en verdad eran barreras trasparentes y frías,
-No… creo que me siento un poco más segura conociendo el terreno en el que estoy… y… todo parece agradable…- contesto con una leve sonrisa aun tocando el cristal, para después caminar de nuevo hacia él y tomar su mano suavemente de nuevo sonriendo dulcemente mientras lo miraba – Tengo hambre… como debo hacerle para sacar comida de la cocina?- pregunto de la nada pues en realidad ya había tenido varios días sin comer, y varios días sin darle mantenimiento a aquel cuerpo en donde habitaba ahora, se sentía muy débil, pero aun seguía de pie, quizás por la curación que él le había hecho anteriormente.

Yukki-

Pareja: ???
Presa: Nadie
Obsesión: Sleep
Re: Yukki
Respondiendo a su pregunta Yukki dejó ver que no parecía tener duda alguna acerca del lugar en el cual él vivía, más que eso lo que ella tenía en realidad era hambre y por supuesto Katriel no le negaría algo de comer, pero primero había algunas cosas que él consideraba quizás un poco más importantes, o más bien algo más urgentes, aunque el hambre le urgiese a ella; de todos modos la comida a consumir debería ser preparada primero y mientras tanto arreglar algunos asuntos ahorraba tiempo sin lugar a dudas.
-Me alegro que te guste mi departamento…-dijo observando como ella colocaba sus manos sobre el cristal como si probase su estabilidad-… espero que pronto te acostumbres… quizás por ahora el espacio se te haga muy reducido, pero ya verás que es my cómodo.
Observando sus suaves pasos la vio acercarse a él para volver a tomar su mano mientras le comunicaba su necesidad, entonces antes de decir cualquier cosa lo primero que hizo fue cerrar la puerta de cristal que llevaba al balcón para poner el seguro y después recorrer a la chica con una mirada rápida.
-Muy bien…-dijo finalmente-… prepararé algo para que ambos podamos comer, pero primero que nada, tu deberás asearte y ponerte algo que cubra mejor tu cuerpo y lo abrigue…-rascándose el mentón-… aquí no tengo más que ropa mía, así que supongo que por ahora he de prestarte algo…-tirando de su mano suavemente-… ven conmigo…
Dando unos pasos tranquilos ingreso en su habitación, allí abriendo el armario termino por buscar en un cajón unas prendas suyas que se veían más bien como deportivas, pero eran amplias, suaves y de aspecto cómodo, después hizo un gesto a la peliplateada para que lo siguiese y caminó hasta el baño, en donde ingresó deteniéndose para girarse hacia ella.
-Bien, aquí podrás bañarte y quitar la suciedad de tu cuerpo…-dijo acercándose a la bañadera-… el bosque te ha maltratado bastante…-girando la perilla de en medio-… quizás incluso logres relajarte…
Luego de decir esto abrió el agua caliente y la fría, calibrándolas en una temperatura tibia que calculó que sería agradable para la delicada piel de la chica que a su lado se encontraba, girándose luego hacia ella y retrocediendo para dejarla acercarse hacia la bañadera.
-En aquella canastita…-dijo señalando la pequeña canasta colgada en la pared-… tienes el jabón y el shampoo, así como también el crema de enjuague… con el jabón y agua podrás lavar tu cuerpo, aquellos frascos contienen un… digamos… jabón especial para el cabello…-dijo bajando la tapa del inodoro para colocar la ropa que traía en sus brazos sobre ella-… harán que tu cabello se vea más lindo…-agrego sonriendo suavemente-… te dejo la ropa aquí, cuando terminas te secas con la toalla… -alzando las cejas-… olvide la toalla…-rascándose la cabeza-... bueno, tu puedes comenzar si quieres, iré por la toalla y te la dejare sobre la demás ropa… puedes sentirte más tranquila si corres la cortina…-señalando la cortina de la bañera-… solo estírala suavemente.
Dicho esto salió del baño en dirección hacia el armario, guardaba sus toallas en un compartimento arriba de todo y como él solo usaba una pocas veces debía ir allí a buscarlas, ahora quizás debería acostumbrarse a ese nuevo cambio y comenzar a modificar de a poco los esquemas de su vida diaria.
-Me alegro que te guste mi departamento…-dijo observando como ella colocaba sus manos sobre el cristal como si probase su estabilidad-… espero que pronto te acostumbres… quizás por ahora el espacio se te haga muy reducido, pero ya verás que es my cómodo.
Observando sus suaves pasos la vio acercarse a él para volver a tomar su mano mientras le comunicaba su necesidad, entonces antes de decir cualquier cosa lo primero que hizo fue cerrar la puerta de cristal que llevaba al balcón para poner el seguro y después recorrer a la chica con una mirada rápida.
-Muy bien…-dijo finalmente-… prepararé algo para que ambos podamos comer, pero primero que nada, tu deberás asearte y ponerte algo que cubra mejor tu cuerpo y lo abrigue…-rascándose el mentón-… aquí no tengo más que ropa mía, así que supongo que por ahora he de prestarte algo…-tirando de su mano suavemente-… ven conmigo…
Dando unos pasos tranquilos ingreso en su habitación, allí abriendo el armario termino por buscar en un cajón unas prendas suyas que se veían más bien como deportivas, pero eran amplias, suaves y de aspecto cómodo, después hizo un gesto a la peliplateada para que lo siguiese y caminó hasta el baño, en donde ingresó deteniéndose para girarse hacia ella.
-Bien, aquí podrás bañarte y quitar la suciedad de tu cuerpo…-dijo acercándose a la bañadera-… el bosque te ha maltratado bastante…-girando la perilla de en medio-… quizás incluso logres relajarte…
Luego de decir esto abrió el agua caliente y la fría, calibrándolas en una temperatura tibia que calculó que sería agradable para la delicada piel de la chica que a su lado se encontraba, girándose luego hacia ella y retrocediendo para dejarla acercarse hacia la bañadera.
-En aquella canastita…-dijo señalando la pequeña canasta colgada en la pared-… tienes el jabón y el shampoo, así como también el crema de enjuague… con el jabón y agua podrás lavar tu cuerpo, aquellos frascos contienen un… digamos… jabón especial para el cabello…-dijo bajando la tapa del inodoro para colocar la ropa que traía en sus brazos sobre ella-… harán que tu cabello se vea más lindo…-agrego sonriendo suavemente-… te dejo la ropa aquí, cuando terminas te secas con la toalla… -alzando las cejas-… olvide la toalla…-rascándose la cabeza-... bueno, tu puedes comenzar si quieres, iré por la toalla y te la dejare sobre la demás ropa… puedes sentirte más tranquila si corres la cortina…-señalando la cortina de la bañera-… solo estírala suavemente.
Dicho esto salió del baño en dirección hacia el armario, guardaba sus toallas en un compartimento arriba de todo y como él solo usaba una pocas veces debía ir allí a buscarlas, ahora quizás debería acostumbrarse a ese nuevo cambio y comenzar a modificar de a poco los esquemas de su vida diaria.

Katriel Berisch-

Pareja: Aún no llega ese ser indicado...
Obsesión: El chocolate blanco~
Re: Yukki
Parecía que se acostumbraría rápido a aquel lugar, si Aniel vivía ahí debía adaptarse, pues una vez que lo encontrara debía ser lo bastante humana como para sobrevivir en ese mundo lleno de obstáculos y cosas desconocidas para ella. Por ahora tenía una necesidad especial la que era hambre, sabía lo que era, ya lo había sentido como dragón, solo debía decirle al peliblanco como era eso de conseguir alimentos, notando como cerraba la puerta de cristal y mirándola le dijo que prepararía algo de comer, pero que primero debía asearse y ponerse algo que le cubriera mejor el cuerpo, volteando a verse a sí misma notando como algunas manchas de suciedad estaban opacando su piel pálida, mirándose las manos que estaban mucho más sucias que todo lo demás, seguramente los pies también por estar descalza en la tierra, comenzando a pensar que aparte de que los humanos eran débiles se ensuciaban fácilmente o al menos se notaba mucho mas. Sintiendo como tiraba de su mano para llevarla a lo que era su habitación, abriendo una caja de madera gigante buscando entre tantas cosas una prenda, mirándola un momento para después notar cómo le hacia un gesto para que lo siguiera,
-No sé cómo se aseen los humanos…- pronuncio como comentario llegando a la habitación pequeña con un aspecto brillante debido a los azulejos la cual anteriormente le habían presentado como baño, prestando atención a las instrucciones que decía notando como de ahí salía agua,
-Oh… Es como una pequeña cascada artificial…- comento con una sonrisa acercándose junto a él a tocar el agua que él estaba calibrando, sintiendo que parecía tibia y bastante agradable a diferencia de cuando era dragón que le gustaba meterse en aguas bastante gélidas, volteando a ver a donde señalaba Katriel el cual le decía que había jabón, shampoo y otras cosas que no conocía, escuchando como le explicaba para que servía cada cosa,
-Espero recordarlo… haber…- pronuncio acercándose a la canasta para repasar– Este es jabón… y es para el cuerpo, y… este es jabón para el cabello...- pronuncio sujetando los productos correctos, pero ya había olvidado que se llamaba shampoo, volteando a ver que dejaba su ropa sobre el inodoro, el cual también era tecnología que no sabía usar, notando como salía por algo llamado toalla diciéndole que corriera la cortina de la bañera, volteando a mirar aquella tela extraña colgar en un tubo, suspirando pues eran bastantes cosas incluso para su cerebro el cual era aun así bastante inteligente,
-Haber…- pronuncio intentando saber que hacer primero, comenzando obviamente por sacarse la abrigo que traía encima dejándolo sobre el inodoro donde estaba la demás ropa, metiéndose a la bañera sintiendo el agua caer sobre su cabello y hombros, para después intentar correr la cortina como él le había dicho que lo hiciera –Supongo que es para que no se tire el agua hacia afuera- dijo en voz baja razonando que se debía a eso pues había notado como al momento de entrar al agua salpicaban algunas gotas al suelo del baño, estirando la cortina suavemente hacia abajo y luego hacia el lado correcto dándose cuenta que se movía con aquellos ganchitos, cerrándola hasta dejar que las gotitas de agua no salieran, entrando completamente al agua intentando hacer que su cuerpo se mojara por completo intentando relajarse un momento para después estirarse a tomar el jabón sujetándolo con ambas manos mirándolo largo tiempo, asomándose por la cortina para ver si Katriel venia, notando como se acercaba,
-Como se usa?...- le dijo con una mirada inocente estirando una mano mostrándole el jabón en su mano, en realidad ella quería hacer todo por su cuenta y hacerlo bien pero había cosas que en verdad no tenía idea – Solo dime como y lo hare… no quiero causarte más molestias- pronuncio algo preocupada porque aparte de ayudarla a ducharse debía conseguir la comida, comenzaba a pensar que como humano la vida sería difícil, pero debía esforzarse.
-No sé cómo se aseen los humanos…- pronuncio como comentario llegando a la habitación pequeña con un aspecto brillante debido a los azulejos la cual anteriormente le habían presentado como baño, prestando atención a las instrucciones que decía notando como de ahí salía agua,
-Oh… Es como una pequeña cascada artificial…- comento con una sonrisa acercándose junto a él a tocar el agua que él estaba calibrando, sintiendo que parecía tibia y bastante agradable a diferencia de cuando era dragón que le gustaba meterse en aguas bastante gélidas, volteando a ver a donde señalaba Katriel el cual le decía que había jabón, shampoo y otras cosas que no conocía, escuchando como le explicaba para que servía cada cosa,
-Espero recordarlo… haber…- pronuncio acercándose a la canasta para repasar– Este es jabón… y es para el cuerpo, y… este es jabón para el cabello...- pronuncio sujetando los productos correctos, pero ya había olvidado que se llamaba shampoo, volteando a ver que dejaba su ropa sobre el inodoro, el cual también era tecnología que no sabía usar, notando como salía por algo llamado toalla diciéndole que corriera la cortina de la bañera, volteando a mirar aquella tela extraña colgar en un tubo, suspirando pues eran bastantes cosas incluso para su cerebro el cual era aun así bastante inteligente,
-Haber…- pronuncio intentando saber que hacer primero, comenzando obviamente por sacarse la abrigo que traía encima dejándolo sobre el inodoro donde estaba la demás ropa, metiéndose a la bañera sintiendo el agua caer sobre su cabello y hombros, para después intentar correr la cortina como él le había dicho que lo hiciera –Supongo que es para que no se tire el agua hacia afuera- dijo en voz baja razonando que se debía a eso pues había notado como al momento de entrar al agua salpicaban algunas gotas al suelo del baño, estirando la cortina suavemente hacia abajo y luego hacia el lado correcto dándose cuenta que se movía con aquellos ganchitos, cerrándola hasta dejar que las gotitas de agua no salieran, entrando completamente al agua intentando hacer que su cuerpo se mojara por completo intentando relajarse un momento para después estirarse a tomar el jabón sujetándolo con ambas manos mirándolo largo tiempo, asomándose por la cortina para ver si Katriel venia, notando como se acercaba,
-Como se usa?...- le dijo con una mirada inocente estirando una mano mostrándole el jabón en su mano, en realidad ella quería hacer todo por su cuenta y hacerlo bien pero había cosas que en verdad no tenía idea – Solo dime como y lo hare… no quiero causarte más molestias- pronuncio algo preocupada porque aparte de ayudarla a ducharse debía conseguir la comida, comenzaba a pensar que como humano la vida sería difícil, pero debía esforzarse.

Yukki-

Pareja: ???
Presa: Nadie
Obsesión: Sleep
Re: Yukki
Una vez hubo obtenido la toalla de aquella parte tan alta de su armario, descendió y camino con ella hacia el baño en donde notó como la chica ya había ingresado dentro de la bañera y corrido la cortina así como el mismo le había dicho que lo hiciera; el sonido del agua corriendo inundaba toda la extensión de aquella habitación de tamaño medio mientras que el dejaba la toalla sobre la demás ropa que allí esperaba para ser usada por el pequeño cuerpo de la chica.
Pronto unas palabras por parte de la ojiverde llamaron su atención hacia una mano que salía a través de las cortinas, goteando un poco de agua mientras sujetaba un jabón blanco que parecía estarle enseñando a él, acercándose con pasos tranquilos para tomar el jabón entre sus manos.
-No son molestias en absoluto, puedo entender que no conozcas estas cosas… no creo que los dragones se aseasen de esta forma ¿verdad?
Sonrió levemente con sus propias palabras para después tomar el jabón entre sus manos y tomando un brazo de ella frotar el jabón suavemente sobre su piel, con mucho cuidado, rozando sin querer con sus dedos mientras sentía como el agua le mojaba las manos y formaba la espuma alrededor de estas.
-Con esta espuma limpiaras más fácil tu cuerpo, úsalo así, frotándolo sobre tu piel…-dijo para después tomar el frasco de shampoo y abrir la tapa mostrádselo a ella como lo hacía-… esto luego lo pones sobre tu cabello, solo un poco y refregándolo en el al igual que el jabón… creara una espuma que también te lo limpiara…-dicho esto dejo el frasco donde estaba y se alejo unos pasos-… estaré en la cocina preparando al comida… si necesitas algo solo pega un grito y seguramente te oiré.
Dicho esto salió del baño luego de lavarse bien las manos, dejando la puerta semi abierta para caminar hacia su habitación y cambiarse poniéndose una ropa mas cómoda y algo más holgada, yendo luego hasta la cocina mientras se arremangaba pensando en que cocinar que fuese rápido pero nutritivo. Sacando los primeros ingredientes de la heladera y los objetos que usaría para procesarlos, pensando en que debía hacer una buena comida que saciase el hambre de su nueva compañera; porque en verdad era muy probable que se encontrase hambrienta de estar tanto tiempo bajando la montaña y enfrentándose a distintos tipos de animales, no sabía si ella había comido algo en realidad.
Después de un tiempo la comida estaba puesta en marcha y mientras Katriel se encontraba en un escenario que parecía pegar bastante bien con él, el olor delicioso de la comida siendo preparada había comenzado a invadir todo el departamento y es que si, le había puesto bastante esmero; casi como si de la comida que a un viajero diese la bienvenida se tratase.
Pronto unas palabras por parte de la ojiverde llamaron su atención hacia una mano que salía a través de las cortinas, goteando un poco de agua mientras sujetaba un jabón blanco que parecía estarle enseñando a él, acercándose con pasos tranquilos para tomar el jabón entre sus manos.
-No son molestias en absoluto, puedo entender que no conozcas estas cosas… no creo que los dragones se aseasen de esta forma ¿verdad?
Sonrió levemente con sus propias palabras para después tomar el jabón entre sus manos y tomando un brazo de ella frotar el jabón suavemente sobre su piel, con mucho cuidado, rozando sin querer con sus dedos mientras sentía como el agua le mojaba las manos y formaba la espuma alrededor de estas.
-Con esta espuma limpiaras más fácil tu cuerpo, úsalo así, frotándolo sobre tu piel…-dijo para después tomar el frasco de shampoo y abrir la tapa mostrádselo a ella como lo hacía-… esto luego lo pones sobre tu cabello, solo un poco y refregándolo en el al igual que el jabón… creara una espuma que también te lo limpiara…-dicho esto dejo el frasco donde estaba y se alejo unos pasos-… estaré en la cocina preparando al comida… si necesitas algo solo pega un grito y seguramente te oiré.
Dicho esto salió del baño luego de lavarse bien las manos, dejando la puerta semi abierta para caminar hacia su habitación y cambiarse poniéndose una ropa mas cómoda y algo más holgada, yendo luego hasta la cocina mientras se arremangaba pensando en que cocinar que fuese rápido pero nutritivo. Sacando los primeros ingredientes de la heladera y los objetos que usaría para procesarlos, pensando en que debía hacer una buena comida que saciase el hambre de su nueva compañera; porque en verdad era muy probable que se encontrase hambrienta de estar tanto tiempo bajando la montaña y enfrentándose a distintos tipos de animales, no sabía si ella había comido algo en realidad.
Después de un tiempo la comida estaba puesta en marcha y mientras Katriel se encontraba en un escenario que parecía pegar bastante bien con él, el olor delicioso de la comida siendo preparada había comenzado a invadir todo el departamento y es que si, le había puesto bastante esmero; casi como si de la comida que a un viajero diese la bienvenida se tratase.

Katriel Berisch-

Pareja: Aún no llega ese ser indicado...
Obsesión: El chocolate blanco~
Re: Yukki
Noto como aquel chico se acercaba a tomar el jabón que estaba entre sus manos mientras le decía que no era molestia ayudarla y que entendía que no conociera esas cosas,
-S-si… yo solo nadaba en agua y mis escamas se limpiaban… p-pero este cuerpo parece ensuciarse más rápido…- comento sintiéndose algo nerviosa pero solo por no saber cómo debía hacerle para poder avanzar más rápido en su conocimiento como humana y como habitante de la tierra, se sentía inadaptada e inútil, pero Katriel estaba dispuesto a ayudarla en lo que pudiera, sintiendo como frotaba aquel jabón contra la piel de su brazo de forma suave, asomándose un poco sin salir demasiado para no mojar mas el suelo para ver como comenzaba a salir una espuma suave cubriendo su piel y la mano de él, sintiendo como también rosaba sin querer su piel con sus dedos ruborizando sin querer, escuchando lo que decía asintiendo, para después ver como tomaba el frasco de shampoo para demostrarle como debía usarlo, abriendo la tapa diciéndole que debía poner eso sobre su cabello, pensando que era obvio que fuera una botella pues quizás no se deslizaría tan bien un jabón sobre su cabello, pero solo permaneció en silencio atenta, notando como dejaba el frasco para ver como se marchaba a preparar la comida a la cocina, escuchando como decía por ultimo que si ocupaba algo le pegara un grito, asintiendo por última vez con unas sonrisa aunque ya no la viera, para regresar dentro de la bañera continuando frotando sus manos con aquel jabón creando espuma para frotar su cuerpo la cual luego se iba con el agua casi inmediatamente pero dejaba su piel suave y limpia, continuando por hacer eso con el resto de su cuerpo de manera cuidadosa, hasta quedar completamente libre de suciedades, acercándose para alcanzar el shampoo cubriendo su cabello de forma cuidadosa con una pequeña cantidad haciendo espuma sobre este sintiendo como dejaba un agradable sensación y aroma, lavándolo cuidadosamente hasta enjuagarlo con agua dándose cuenta como quedaba más suave, terminando de repasar muy bien sus pies con jabón sentándose en el suelo, pues era lo que estaba más extremadamente sucio hasta terminar notando como su pálida piel era más visible, quedándose un momento mirando las llaves de agua sin saber muy bien como cerrarlas, girándolas tal y como le hizo el, sintiendo como el agua fría salía y la presión cambiaba, girándola para el otro lado hasta dejar el agua tibia, sintiendo como el agua caliente iba aumentando cerrándola rápidamente la llave antes de que se quemara,
-Lo logre…- pronuncio con una sonrisa ahora corriendo la cortina para salir quedándose un momento quieta, recordando que el dijo que se secara con la toalla pero nunca había visto cual era y como debía hacerlo, suspirando para alcanzar aquella tela felposa que era lo último que le había dejado – Supongo que esta es…- pronuncio frunciendo levemente el ceño al mirarla, no quería interrumpir a aquel chico de nuevo, pero no sabía cómo secarse, debía descubrirlo por ella misma, bufando una vez más para envolverse en ella colocándola sobre sus hombros intentando mantenerse caliente, para bajarse cuidadosamente tocando el tapetito que ahí había, acercándose a la ropa mirándola con atención, también debía descubrir como ponérsela, retirándose un poco la toalla dándose cuenta que la humedad había desaparecido con el contacto, comenzando a frotarse un poco con ella toda la piel ignorando su cabello largo que escurría agua, tomando el pantalón deportivo entre sus manos para sentarse sobre el inodoro comenzando a ponérselo de diferentes formas hasta lograr que entrara en sus piernas poniéndoselo bien pero al revés, siguiendo con la camiseta la cual supo ponerse más rápido y por último la sudadera deportiva, sonriendo por su pronto triunfo sin darse cuenta que no se había secado el cabello, caminando hasta donde estaba la cocina, aun con la toalla en manos, sintiendo como el pantalón se le caía, subiéndoselo una y otra vez,
-D-donde la pongo?- pronuncio algo nerviosa acercándose a la cocina donde estaba el, pisando el suelo frio, dejando algunas gotas de agua caer desde su cabello al suelo, pero al menos se había vestido bien y había logrado bañarse perfectamente.
-S-si… yo solo nadaba en agua y mis escamas se limpiaban… p-pero este cuerpo parece ensuciarse más rápido…- comento sintiéndose algo nerviosa pero solo por no saber cómo debía hacerle para poder avanzar más rápido en su conocimiento como humana y como habitante de la tierra, se sentía inadaptada e inútil, pero Katriel estaba dispuesto a ayudarla en lo que pudiera, sintiendo como frotaba aquel jabón contra la piel de su brazo de forma suave, asomándose un poco sin salir demasiado para no mojar mas el suelo para ver como comenzaba a salir una espuma suave cubriendo su piel y la mano de él, sintiendo como también rosaba sin querer su piel con sus dedos ruborizando sin querer, escuchando lo que decía asintiendo, para después ver como tomaba el frasco de shampoo para demostrarle como debía usarlo, abriendo la tapa diciéndole que debía poner eso sobre su cabello, pensando que era obvio que fuera una botella pues quizás no se deslizaría tan bien un jabón sobre su cabello, pero solo permaneció en silencio atenta, notando como dejaba el frasco para ver como se marchaba a preparar la comida a la cocina, escuchando como decía por ultimo que si ocupaba algo le pegara un grito, asintiendo por última vez con unas sonrisa aunque ya no la viera, para regresar dentro de la bañera continuando frotando sus manos con aquel jabón creando espuma para frotar su cuerpo la cual luego se iba con el agua casi inmediatamente pero dejaba su piel suave y limpia, continuando por hacer eso con el resto de su cuerpo de manera cuidadosa, hasta quedar completamente libre de suciedades, acercándose para alcanzar el shampoo cubriendo su cabello de forma cuidadosa con una pequeña cantidad haciendo espuma sobre este sintiendo como dejaba un agradable sensación y aroma, lavándolo cuidadosamente hasta enjuagarlo con agua dándose cuenta como quedaba más suave, terminando de repasar muy bien sus pies con jabón sentándose en el suelo, pues era lo que estaba más extremadamente sucio hasta terminar notando como su pálida piel era más visible, quedándose un momento mirando las llaves de agua sin saber muy bien como cerrarlas, girándolas tal y como le hizo el, sintiendo como el agua fría salía y la presión cambiaba, girándola para el otro lado hasta dejar el agua tibia, sintiendo como el agua caliente iba aumentando cerrándola rápidamente la llave antes de que se quemara,
-Lo logre…- pronuncio con una sonrisa ahora corriendo la cortina para salir quedándose un momento quieta, recordando que el dijo que se secara con la toalla pero nunca había visto cual era y como debía hacerlo, suspirando para alcanzar aquella tela felposa que era lo último que le había dejado – Supongo que esta es…- pronuncio frunciendo levemente el ceño al mirarla, no quería interrumpir a aquel chico de nuevo, pero no sabía cómo secarse, debía descubrirlo por ella misma, bufando una vez más para envolverse en ella colocándola sobre sus hombros intentando mantenerse caliente, para bajarse cuidadosamente tocando el tapetito que ahí había, acercándose a la ropa mirándola con atención, también debía descubrir como ponérsela, retirándose un poco la toalla dándose cuenta que la humedad había desaparecido con el contacto, comenzando a frotarse un poco con ella toda la piel ignorando su cabello largo que escurría agua, tomando el pantalón deportivo entre sus manos para sentarse sobre el inodoro comenzando a ponérselo de diferentes formas hasta lograr que entrara en sus piernas poniéndoselo bien pero al revés, siguiendo con la camiseta la cual supo ponerse más rápido y por último la sudadera deportiva, sonriendo por su pronto triunfo sin darse cuenta que no se había secado el cabello, caminando hasta donde estaba la cocina, aun con la toalla en manos, sintiendo como el pantalón se le caía, subiéndoselo una y otra vez,
-D-donde la pongo?- pronuncio algo nerviosa acercándose a la cocina donde estaba el, pisando el suelo frio, dejando algunas gotas de agua caer desde su cabello al suelo, pero al menos se había vestido bien y había logrado bañarse perfectamente.

Yukki-

Pareja: ???
Presa: Nadie
Obsesión: Sleep
Re: Yukki
Una vez todo estuvo en marcha solo restaba esperar a que se cocinase y vigilarlo de vez en cuando, con paciencia comenzó a lavar los utensilios de cocina que había utilizado y que por eso se habían ensuciado, manteniendo una mirada serena mientras apretaba aquella esponja entre sus dedos.
De pronto notó como algo se acercaba a su lado, girando la vista para encontrarse con la chica ya vestida con esas ropas suyas que él le había prestado, escuchando como le preguntaba donde debería ir la toalla, quedándosele viendo por unos segundos para después solo dejar escapar una pequeña risita, apretando un poco los ojos, para después mirarla con una suave sonrisa.
-A ver, los has hecho bastante bien, solo que ese pantalón esta al revés…-dijo mirándola de arriba abajo-… pero lo más importante es que… no te has secado el cabello.
Levantando la vista hacia un reloj redondo de tamaño medio que colgaba en una de las paredes calculó que a aquel almuerzo aún le faltaba tiempo de cocción, en ese caso podía emplear el tiempo de espera en ayudar a la chica que por más inteligente que pudiese ser, ella realmente parecía necesitar lecciones desde lo más básico que implica vivir como un humano.
-Veamos…-oliendo sus manos noto que no quedaba rastro de olor a comida y entonces tomo la mano de ella para guiarla hasta la sala, parándola sobre la alfombra para que sus pies no tocasen el suelo; ella había estado descalza sí, pero siendo invierno esto no era lo más saludable-… cuando te bañas debes secar también tu cabello…
Tomando la toalla de las manos de ella la abrió completamente para después colocarla sobre la cabeza de la chica y frotar fuertemente, pero siempre intentando no ser muy rudo con ella, secando su cabello, envolviéndolo entre la toalla y estrujándolo; en verdad no tenía demasiada idea de cómo las chicas cuidaban sus cabelleras, pero era consciente de que no debía maltratarla demasiado.
-Seguramente has dejado un camino de agua por allá…-dijo riendo un poco-… pero más que nada te lo digo porque andar con la cabeza mojada también puede afectar tu salud…-dijo terminando para después descubrir su cabeza-… creo que necesitas un par de cosas más, espérame aquí…
Colocando ambas manos en los hombros de Yukki la empujo levemente para obligarla a sentarse en el sillón que se encontraba detrás de ella, llevándose luego la toalla hasta la cocina, solo dejándola sobre el lavarropas, volviendo al baño para tomar un peine y luego a su habitación en busca d otro par de pantuflas similar a las que el mismo traía.
-Dentro de la casa debes usar estas…-dijo mostrándole las pantuflas mientras llegaba para después inclinarse levemente tomando una de las piernas de ella-… estas se ponen así ¿ves?... protegerán tus pies del frio del suelo…-después de ponerle las pantuflas en ambos pies, se sentó a su lado en el sillón y tomando el peine que anteriormente había dejado sobre la mesita ratona acerco una mano al rostro de ella para tomarlo con delicadeza haciendo que girara su cara hacia el-… con este objeto llamado peine arreglarás tu cabello…-dijo peinando suavemente el lacio flequillo de ella-… las chicas suelen ser muy cuidadosas con su cabello, supongo que tu no serás la excepción…-dijo para después tomar un mechón y comenzar a pasar el peine suavemente entre aquellas hebras plateadas-… ah, síguele tu ¿sí? debo ir a controlar la comida, no queremos que se queme…
Dicho esto le dejó el peine en una mano a la chica para que ella continuase con la tarea, yendo hasta la cocina, verificando sus ingredientes, la comida pronto estaría lista para ser consumida y muy seguramente los estómagos de ambos se alegrarían de ello.
De pronto notó como algo se acercaba a su lado, girando la vista para encontrarse con la chica ya vestida con esas ropas suyas que él le había prestado, escuchando como le preguntaba donde debería ir la toalla, quedándosele viendo por unos segundos para después solo dejar escapar una pequeña risita, apretando un poco los ojos, para después mirarla con una suave sonrisa.
-A ver, los has hecho bastante bien, solo que ese pantalón esta al revés…-dijo mirándola de arriba abajo-… pero lo más importante es que… no te has secado el cabello.
Levantando la vista hacia un reloj redondo de tamaño medio que colgaba en una de las paredes calculó que a aquel almuerzo aún le faltaba tiempo de cocción, en ese caso podía emplear el tiempo de espera en ayudar a la chica que por más inteligente que pudiese ser, ella realmente parecía necesitar lecciones desde lo más básico que implica vivir como un humano.
-Veamos…-oliendo sus manos noto que no quedaba rastro de olor a comida y entonces tomo la mano de ella para guiarla hasta la sala, parándola sobre la alfombra para que sus pies no tocasen el suelo; ella había estado descalza sí, pero siendo invierno esto no era lo más saludable-… cuando te bañas debes secar también tu cabello…
Tomando la toalla de las manos de ella la abrió completamente para después colocarla sobre la cabeza de la chica y frotar fuertemente, pero siempre intentando no ser muy rudo con ella, secando su cabello, envolviéndolo entre la toalla y estrujándolo; en verdad no tenía demasiada idea de cómo las chicas cuidaban sus cabelleras, pero era consciente de que no debía maltratarla demasiado.
-Seguramente has dejado un camino de agua por allá…-dijo riendo un poco-… pero más que nada te lo digo porque andar con la cabeza mojada también puede afectar tu salud…-dijo terminando para después descubrir su cabeza-… creo que necesitas un par de cosas más, espérame aquí…
Colocando ambas manos en los hombros de Yukki la empujo levemente para obligarla a sentarse en el sillón que se encontraba detrás de ella, llevándose luego la toalla hasta la cocina, solo dejándola sobre el lavarropas, volviendo al baño para tomar un peine y luego a su habitación en busca d otro par de pantuflas similar a las que el mismo traía.
-Dentro de la casa debes usar estas…-dijo mostrándole las pantuflas mientras llegaba para después inclinarse levemente tomando una de las piernas de ella-… estas se ponen así ¿ves?... protegerán tus pies del frio del suelo…-después de ponerle las pantuflas en ambos pies, se sentó a su lado en el sillón y tomando el peine que anteriormente había dejado sobre la mesita ratona acerco una mano al rostro de ella para tomarlo con delicadeza haciendo que girara su cara hacia el-… con este objeto llamado peine arreglarás tu cabello…-dijo peinando suavemente el lacio flequillo de ella-… las chicas suelen ser muy cuidadosas con su cabello, supongo que tu no serás la excepción…-dijo para después tomar un mechón y comenzar a pasar el peine suavemente entre aquellas hebras plateadas-… ah, síguele tu ¿sí? debo ir a controlar la comida, no queremos que se queme…
Dicho esto le dejó el peine en una mano a la chica para que ella continuase con la tarea, yendo hasta la cocina, verificando sus ingredientes, la comida pronto estaría lista para ser consumida y muy seguramente los estómagos de ambos se alegrarían de ello.

Katriel Berisch-

Pareja: Aún no llega ese ser indicado...
Obsesión: El chocolate blanco~
Re: Yukki
Esperaba a no dar una mala impresión de nuevo frente aquel chico, pero las cosas no le habían salido bien del todo, el se volteo para verla con atención dejando soltar una risa bastante corta, bajando la vista mientras sus mejillas se sonrojaban sintiéndose de repente avergonzada sin poder evitarlo, para escuchar que le decía que todo lo había hecho bien, pero el pantalón que llevaba se lo había puesto al revés, pero que lo más importante era que no se había secado el cabello, volteando a ver algunos mechones de su cabello los cuales en efecto, estaban demasiado mojados como para andar por ahí,
-L-lo siento… no sabía…- pronuncio sin poder mirarlo aun pues se sentía bastante humillada como para hacer algún tipo de contacto visual, sintiendo como tomaba su mano para llevarla a pisar aquella tela gruesa en el suelo, sintiéndola con sus pies descalzos –Ahora lo sé… no volveré a cometer el mismo error…- le dijo decidida a que ese tipo de cosas no le volverían a pasar, notando como tomaba la toalla entre sus mano para extenderla y colocarla sobre su cabeza frotando su cabello con cuidado pero con fuerza, cerrando sus ojos mientras se dejaba secar el cabello, llevando ambas manos al pecho de él para recargarse, quizás su cabello al ser bastante largo sería algo difícil de secar pero era necesario hacerlo, después escucho como decía que seguro había dejado un camino de agua riendo un poco para explicarle que andar así podría afectar su salud descubriendo su cabeza la cual estaba con la mayoría de los cabellos desordenados de su lugar,
-P-perdón por tu piso…- agrego al escuchar como decía que necesitaba un par de cosas sintiendo como colocaba ambas manos en sus hombros empujándola levemente para que se sentara en el sillón, alzando las cejas con sorpresa hasta quedar sentada en aquel sitio bastante cómodo, viendo como se marchaba, llevando una mano a su cabello para notar como parecía un poco más seco, viendo como regresaba con algún par de cosas,
-Qué es?...- pregunto mirando aquellas pantuflas notando como se inclinaba al mismo tiempo que le decía que debía usar eso dentro de casa, sintiendo como tomaba una de sus piernas para colocarle aquel calzado, mirándolas con atención analizando como iban sostenidas en sus pies, sintiendo como ahora le colocaba la otra, quedándose mirándolas otro largo tiempo sintiendo ahora sus pies más tibios, notando como Katriel se sentaba a su lado volteando a verlo, mirando como ahora tenía un nuevo objeto extraño entre sus manos, notando como se acercaba a tomar su rostro delicadamente haciendo que se volteara bien hacia el escuchando al mismo tiempo su explicación, sintiendo como acariciaba su cabello con aquellas cerdas dejándolo acomodado, escuchando como decía que las chicas solían ser cuidadosas con su cabello y que ella parecía no ser la excepción,
-Supongo… es bastante largo…- agrego mirando a Katriel esta vez pues su pena había desaparecido, quería poner atención esta vez a lo que le dijera, notando como tomaba un mechón de su largo cabello comenzando a pasar aquel peine suavemente dejándolo igual de acomodado, escuchando como le decía que debía seguir ella, agregando que debía controlar la comida –O-ok, todo el cabello, cierto? – pregunto tomando el peine entre sus manos mirando aquellos mechones comenzando a pasar su largo cabello a lado de su hombro para tomar gruesos mechones y cepillarlos con cuidado queriendo dejarlos de la misma forma que el había dejado su flequillo y aquel saludable y lacio mechón de cabello, tardo un poco de tiempo hasta estar segura de que el cabello estaba bien cepillado. Caminando hasta donde estaba Katriel con aquellas pantuflas en sus pies acostumbrándose a que no se zafaran,
-Atrás no puedo…- le dijo de forma sincera, ya que no alcanzaba o no sabía cómo cepillar la parte alta de su cabeza, a pesar de haber cepillado bien las puntas de la parte de atrás, acercándose para que mirara que su cabello estaba bien cepillado, le ayudaba mucho que estuviese bastante sano y no se enredara, pero al no cepillarlo se desacomodaba de su sitio quedando bastante despeinado, terminando por subirse de nuevo aquel pantalón que no dejaba de bajarse, solo cuando estaba sentada –N-no me queda…- agrego avergonzándose de nuevo de aquella situación quizás cómica de usar ropa que no le quedaba en absoluto.
-L-lo siento… no sabía…- pronuncio sin poder mirarlo aun pues se sentía bastante humillada como para hacer algún tipo de contacto visual, sintiendo como tomaba su mano para llevarla a pisar aquella tela gruesa en el suelo, sintiéndola con sus pies descalzos –Ahora lo sé… no volveré a cometer el mismo error…- le dijo decidida a que ese tipo de cosas no le volverían a pasar, notando como tomaba la toalla entre sus mano para extenderla y colocarla sobre su cabeza frotando su cabello con cuidado pero con fuerza, cerrando sus ojos mientras se dejaba secar el cabello, llevando ambas manos al pecho de él para recargarse, quizás su cabello al ser bastante largo sería algo difícil de secar pero era necesario hacerlo, después escucho como decía que seguro había dejado un camino de agua riendo un poco para explicarle que andar así podría afectar su salud descubriendo su cabeza la cual estaba con la mayoría de los cabellos desordenados de su lugar,
-P-perdón por tu piso…- agrego al escuchar como decía que necesitaba un par de cosas sintiendo como colocaba ambas manos en sus hombros empujándola levemente para que se sentara en el sillón, alzando las cejas con sorpresa hasta quedar sentada en aquel sitio bastante cómodo, viendo como se marchaba, llevando una mano a su cabello para notar como parecía un poco más seco, viendo como regresaba con algún par de cosas,
-Qué es?...- pregunto mirando aquellas pantuflas notando como se inclinaba al mismo tiempo que le decía que debía usar eso dentro de casa, sintiendo como tomaba una de sus piernas para colocarle aquel calzado, mirándolas con atención analizando como iban sostenidas en sus pies, sintiendo como ahora le colocaba la otra, quedándose mirándolas otro largo tiempo sintiendo ahora sus pies más tibios, notando como Katriel se sentaba a su lado volteando a verlo, mirando como ahora tenía un nuevo objeto extraño entre sus manos, notando como se acercaba a tomar su rostro delicadamente haciendo que se volteara bien hacia el escuchando al mismo tiempo su explicación, sintiendo como acariciaba su cabello con aquellas cerdas dejándolo acomodado, escuchando como decía que las chicas solían ser cuidadosas con su cabello y que ella parecía no ser la excepción,
-Supongo… es bastante largo…- agrego mirando a Katriel esta vez pues su pena había desaparecido, quería poner atención esta vez a lo que le dijera, notando como tomaba un mechón de su largo cabello comenzando a pasar aquel peine suavemente dejándolo igual de acomodado, escuchando como le decía que debía seguir ella, agregando que debía controlar la comida –O-ok, todo el cabello, cierto? – pregunto tomando el peine entre sus manos mirando aquellos mechones comenzando a pasar su largo cabello a lado de su hombro para tomar gruesos mechones y cepillarlos con cuidado queriendo dejarlos de la misma forma que el había dejado su flequillo y aquel saludable y lacio mechón de cabello, tardo un poco de tiempo hasta estar segura de que el cabello estaba bien cepillado. Caminando hasta donde estaba Katriel con aquellas pantuflas en sus pies acostumbrándose a que no se zafaran,
-Atrás no puedo…- le dijo de forma sincera, ya que no alcanzaba o no sabía cómo cepillar la parte alta de su cabeza, a pesar de haber cepillado bien las puntas de la parte de atrás, acercándose para que mirara que su cabello estaba bien cepillado, le ayudaba mucho que estuviese bastante sano y no se enredara, pero al no cepillarlo se desacomodaba de su sitio quedando bastante despeinado, terminando por subirse de nuevo aquel pantalón que no dejaba de bajarse, solo cuando estaba sentada –N-no me queda…- agrego avergonzándose de nuevo de aquella situación quizás cómica de usar ropa que no le quedaba en absoluto.

Yukki-

Pareja: ???
Presa: Nadie
Obsesión: Sleep
Re: Yukki
Dejando el peine en la mano de la chica asintió con un leve movimiento de cabeza a su pregunta, esperaba que supiese continuar con el tratado a su cabello, debería al menos ser delicada por naturaleza o eso esperaba, después de todo a pesar de su inocencia parecía ser una chica normal como cualquier otra.
Llegando a la cocina le dio una rápida ojeada a lo que allí se cocinaba, notando como ya faltaban solo escasos minutos para que estuviese listo, quedándose contemplando los alimentos durante unos segundos para después alzar la vista nuevamente hacia el reloj colgado en una de las paredes de la cocina, observando la aguja desplazarse rítmicamente por toda la circunferencia.
De pronto la chica volvió a ir en su busca, diciendo que ya había acabado y agregando que había una parte a la cual no sabía cómo llegar, notando como en verdad todo el cabello de aquella abundante melena plateada se encontraba alaciado y hasta un poco más brilloso a no ser por una pequeña parte arriba que aun continuaba despeinada y con algunos cabellos salidos.
-Aún así has hecho un buen trabajo…
Después observó como ella se levantaba nuevamente el pantalón que él le había prestado, lo había hecho un par de veces ya y en realidad parecía verse bastante incomodo, claramente era de uno y quizás hasta más talles superiores al de ella, o quizás solamente por ser ropa masculina, el problema más importante era el hecho de que se estuviese cayendo con cada segundo que pasaba; debía ver cómo solucionar aquello antes para después ocuparse de su cabello.
-Entiendo, debes sentirte incómoda con eso…-dijo rascándose el mentón-… por ahora tomare una solución rápida, mas adelante habrá que conseguirte algo de tu talla…
Pronuncio con un rostro algo pensativo comenzando a pensar que debería conseguirle ropa femenina, intima y demás cosas que una chica usaba, no era que fuese un experto en el tema pero podía saber lo que había visto de su madre y de sus amigas; dándose cuenta que hacerse cargo de ella quizás sería más complicado de lo que en un primer momento se había imaginado. Apagando la cocina dio unos pasos para salir al pasillo, indicándole con la mirada que lo siguiese para ir de nuevo hasta su cuarto y comenzar a buscar nuevamente en su placard, abriendo algunos cajones hasta dar con lo que buscaba.
-Esto es momentáneo, pero por lo menos evitará que se te caiga de esa forma…-dijo mostrándole un objeto en sus manos-… se llama cinturón, los hombre solemos usarlo más a menudo que las mujeres, aunque ellas también los usan de diferentes colores y estilos…
Acercándose a la chica levantó levemente la camiseta para después inclinarse sobre ella casi pegando sus cuerpos para rodear su cintura con el cinturón y acomodarlo bien hacia adelante, sujetando el pantalón deportivo; acomodando todo para que quede justo pero sin molestarle a ella, abrochándolo finalmente la hebilla en el pequeño agujero.
-Listo, si te ajusta mucho me dices… ahora terminemos con tu cabello así podemos comer tranquilos, es mejor no tener prisas en la ingestión de alimentos…
Una vez hubo terminado de peinar a la chica la llevó hasta el comedor para sentarla allí, poniendo la mesa con agiles movimientos rápidos, su cuerpo era muy dinámico y era capaz de hacer las cosas a gran velocidad, preparando todo y finalmente sirviendo la comida.
-Comeremos con cubiertos, creo que será más fácil para ti… los palillos serán más complejos a mi entender y bueno, quizás te tome un tiempo aprender a usarlos.
Colocándose a un lado de la chica sirvió de forma tranquila el cálido almuerzo que había sido terminado recién, sirviéndole un poco de jugo en un vaso, sirviendo luego una cerveza para él y la comida en su plato, sentándose para dejar escapar un largo suspiro; había hecho varias cosas juntas y ahora sería recompensado con una rica comida y con el burbujeo de una cerveza fresca en su paladar.
Llegando a la cocina le dio una rápida ojeada a lo que allí se cocinaba, notando como ya faltaban solo escasos minutos para que estuviese listo, quedándose contemplando los alimentos durante unos segundos para después alzar la vista nuevamente hacia el reloj colgado en una de las paredes de la cocina, observando la aguja desplazarse rítmicamente por toda la circunferencia.
De pronto la chica volvió a ir en su busca, diciendo que ya había acabado y agregando que había una parte a la cual no sabía cómo llegar, notando como en verdad todo el cabello de aquella abundante melena plateada se encontraba alaciado y hasta un poco más brilloso a no ser por una pequeña parte arriba que aun continuaba despeinada y con algunos cabellos salidos.
-Aún así has hecho un buen trabajo…
Después observó como ella se levantaba nuevamente el pantalón que él le había prestado, lo había hecho un par de veces ya y en realidad parecía verse bastante incomodo, claramente era de uno y quizás hasta más talles superiores al de ella, o quizás solamente por ser ropa masculina, el problema más importante era el hecho de que se estuviese cayendo con cada segundo que pasaba; debía ver cómo solucionar aquello antes para después ocuparse de su cabello.
-Entiendo, debes sentirte incómoda con eso…-dijo rascándose el mentón-… por ahora tomare una solución rápida, mas adelante habrá que conseguirte algo de tu talla…
Pronuncio con un rostro algo pensativo comenzando a pensar que debería conseguirle ropa femenina, intima y demás cosas que una chica usaba, no era que fuese un experto en el tema pero podía saber lo que había visto de su madre y de sus amigas; dándose cuenta que hacerse cargo de ella quizás sería más complicado de lo que en un primer momento se había imaginado. Apagando la cocina dio unos pasos para salir al pasillo, indicándole con la mirada que lo siguiese para ir de nuevo hasta su cuarto y comenzar a buscar nuevamente en su placard, abriendo algunos cajones hasta dar con lo que buscaba.
-Esto es momentáneo, pero por lo menos evitará que se te caiga de esa forma…-dijo mostrándole un objeto en sus manos-… se llama cinturón, los hombre solemos usarlo más a menudo que las mujeres, aunque ellas también los usan de diferentes colores y estilos…
Acercándose a la chica levantó levemente la camiseta para después inclinarse sobre ella casi pegando sus cuerpos para rodear su cintura con el cinturón y acomodarlo bien hacia adelante, sujetando el pantalón deportivo; acomodando todo para que quede justo pero sin molestarle a ella, abrochándolo finalmente la hebilla en el pequeño agujero.
-Listo, si te ajusta mucho me dices… ahora terminemos con tu cabello así podemos comer tranquilos, es mejor no tener prisas en la ingestión de alimentos…
Una vez hubo terminado de peinar a la chica la llevó hasta el comedor para sentarla allí, poniendo la mesa con agiles movimientos rápidos, su cuerpo era muy dinámico y era capaz de hacer las cosas a gran velocidad, preparando todo y finalmente sirviendo la comida.
-Comeremos con cubiertos, creo que será más fácil para ti… los palillos serán más complejos a mi entender y bueno, quizás te tome un tiempo aprender a usarlos.
Colocándose a un lado de la chica sirvió de forma tranquila el cálido almuerzo que había sido terminado recién, sirviéndole un poco de jugo en un vaso, sirviendo luego una cerveza para él y la comida en su plato, sentándose para dejar escapar un largo suspiro; había hecho varias cosas juntas y ahora sería recompensado con una rica comida y con el burbujeo de una cerveza fresca en su paladar.

Katriel Berisch-

Pareja: Aún no llega ese ser indicado...
Obsesión: El chocolate blanco~
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